Zafra Rock II

Crónica de un imperfecto pero prometedor festival

Soplete en vivo del Zafra Rock II celebrado en Zafra, Badajoz, los días 27 y 28 de octubre de 2023.

Nuestra asistencia a la segunda edición del Zafra Rock venía colmada con bastante conocimiento de cómo se desarrolló la primera, pues pudimos realizar un extenso reportaje, donde os hablábamos de  todas las curiosidades de este «nuevo» festival. 

Si no tuvisteis oportunidad de leerlo, os lo dejamos por aquí para que podáis empaparos de los prolegómenos del mismo.

La llegada de los efectivos de esta humilde web fue del todo placentera. 

Ubicados en la llamada Plaza Grande de la localidad de Zafra, fue relativamente sencillo, una vez instalados y pertrechados, el traslado a la caseta municipal de la ciudad, lugar de celebración del festival, que estaba a unos escasos 15 minutos andando.

No negaremos que la señalización para el profano al festival o el que no conozca la localidad era, cuanto menos, austera, y nos costó algo de trabajo localizar la puerta de acceso concreta al recinto. 

Fuera de ello, fue una grata sorpresa comprobar, pues no hubo noticia en Redes al respecto, que el sistema de pago en los dos días de rock que nos aguardaban sería con el cada vez más común «cashless» con pulseras de recarga, cuestión que, a nuestro juicio, fue un gran acierto por parte del Zafra Rock.

Una vez en el interior de la caseta, pudimos comprobar que poco o nada había variado la disposición con respecto a la anterior edición del festi.

Barras en forma de «L» en la parte trasera izquierda y enfrente, algunos puestos de merch que también se dispondrían en la parte mas cercaba del escenario del lado de derecho. 

Los servicios, amplios y limpios al fondo.

La mesa técnica en en centro de la caseta con una delimitación creada por las típicas vallas amarillas de obra daban un aspecto extraño.

El escenario grande y con buen sonido, por norma general. 

Llamó la atención el «foso», que por la disposición del «garito», dejaba al público un tanto alejado de las bandas, cosa que quitaba sensación de cercanía.

Por lo demás, nada más allá de las imágenes y grabaciones del año anterior que sea destacable en el sentido de advertir mejoras considerables en esta nueva edición.

Por nuestra parte, aunque pensábamos que íbamos bien de tiempo para llegar al inicio del festival el viernes, la verdad es que, entre saludos, consumo de viandas y varios, se nos echó el tiempo encima y llegamos con el tiempo justo para poder ver Circo de Pulgas.

Sin embargo, tuvimos cocimiento al llegar al recinto que la banda finalmente no estaba tocando, ni lo iba a hacer, por razones que no llegamos a conocer y que, en todo caso, serían los Eterna (y no Etherna como venía anunciado en los horarios) quienes tendrían la difícil tarea de dar apertura a esta II edición del Zafra Rock que ya estábamos viviendo y disfrutando.

Conciertos del Viernes

Eterna

La difícil tarea de dar apertura a un festival con poco recorrido

No negaremos que dar el pistoletazo de salida al festival es una tarea complicada. 

La gente se está orientando aún. Hay muchos abrazos por dar, mucha gente a la que saludar.

Las barras son visita de obligado cumplimiento a fin de avituallarte como corresponde y, además, teníamos que dar con Rafa, su organizador, para hacerle entrega de una camiseta que traíamos con nuestro querido Sopletillo e intercambiar impresiones con él.

Y, sin embargo, al menos a quien suscribe, estos chavales me llamaron la atención por el buen sonido que impregnaba un espacio en el que, a mi entrada, no me daba confianza y fue gracias a los Eterna por lo que comprendí que el sonido iba a ser bueno (luego ahondaremos en este punto).

Con  una estética simple y moderna a parte iguales, los Eterna, que actuaban para poco más de 50 personas, daban, a medida que avanzaba el bolo, un ejercicio de profesionalidad que me hizo postergar algunos saludos, avanzando hasta primera fila y comprobar un buen hacer fuera de toda duda.

Como «para muestra un botón», os dejamos la grabación de su tema «Quiero salir de este lugar» que, como podréis comprobar, es una composición muy bien estructurada y con tirón.

Os dejamos el set list desplegado en el Zafra Rock II:

1-El tiempo escapa

2-Lejos de aquí

3-Cuenta Atrás 

4-(instrumental) 

5-Más de lo que pido

6-Quiero salir de este lugar

7-Mintiendo

8-Matando a mis demonios

A.A.

Derrape

Más que digna ejecución. Demasiados covers.

Provenientes de Burguillos del Cerro y con sólo dos discos en el mercado, «Autosuficiente» (2016) y «El precio del arte» (2019) la pega más grande que pongo al concierto de los Derrape fue no apostar íntegramente por composiciones propias en su bolo y dividir el mismo en al menos, un 50% en versiones de Extremoduro, Barricada o Reincidentes, así como la archiconocida «Bella Ciao» que se puso de moda con la serie La Casa de Papel hace algunos años y que, por otros lado, fue muy vitoreada cuando sonó, al igual que el resto de las versiones.

Y hacemos este apunte porque la banda tiene un carisma especial que hace que sea atrayente, pese a las estéticas alejadas de las clásicas de las bandas heavy/rock. 

El tema «Eclipse», por ejemplo, con el que abrieron el directo es un muy buen tema, con buen groove y pegada.  

Con «Esclavo», segundo corte del citado disco «El Precio del arte» es un medio tiempo preciosista y con una composición solvente que va de menos a más.

«Por caminos y veredas», que conseguí a toda prisa grabar íntegro y os dejo por aquí abajo, es una maravillosa oda a Extremadura con un medio tiempo con tintes de Ska que, tirando de una letra «castiza» que enorgullece la tierra de donde provienen los Derrape es toda una fantasía que no me esperaba escuchar en estos primeros compases del festival.

Con respecto al primero de los álbumes editados por la banda, tocaron «El Rock de la birra», un rockabilly divertido y guasón, muy bailable que hizo las delicias del respetable, así como «Al Atril», con la que cerrarían el directo, de nuevo con un rollo Ska bastante guapo.

Con respecto a los «covers» «Blanco y negro» y «Decidí» (Barricada), «Golfa» y «Jesucristo García» (Extremoduro) y «Vicio» (Reincidentes), estuvieron bien ejecutadas y mejor aceptadas por el público, que las cantó sin saltarse una coma.

Sin embargo, por nuestra parte, insistimos: reivindicamos a Derrape como banda con temas propios muy defendibles .

Les seguiremos la pista de cerca.

A.A.

The Buzzos

¡Nuestro gran descubrimiento! (Nunca dejas de conocer bandas aunque lleven décadas en el mercado)

Una de las mejores cosas que tienen los festivales es la oportunidad de descubrir nuevas bandas. 

En este caso lo de nueva banda debe ir entre comillas, ya que The Buzzos lleva dando guerra sobre los escenario desde hace más de 20 años.

Pero para mí fueron, sin lugar a dudas, el descubrimiento del Zafra Rock. Y eso que los llevaba estudiados a través del «Spoti» y de YouTube, pero su directo me llevó por delante. ¡Menuda bandaza son estos Buzzos!

Empezaron fuerte los de Quintana de la Serena con «You Wanna Take» y con la carismática «Black Soul» con unos riffs cortos y certeros que hacen que el cuerpo se vaya empapando de rock tenga la necesidad de moverse.

Porque el rock no es sólo un tipo de música. No, el rock es una actitud, y estos 5 músicos lo destilan con su sudor en el escenario. Y al cuarto tema, » Glory Days», que podéis disfrutar del video abajo, el público terminó de zambullirse en el directo coreando estribillos y alentando a la banda.

El descaro de las guitarras volvió a hacerse sentir con «Running To You» y con «New Age Of R´N´R». Y es que da gusto ver a una banda ya madura como esta desenvolverse en el escenario. Con motivo del XX aniversario de The Buzzos el grupo ha editado un disco recuperando un puñado de canciones de sus inicios que han regrabado. También han dado forma a su trayectoria con un documental muy interesante que se puede encontrar en YouTube. Venga, para que no lo tengáis que buscar os lo dejamos aquí 

La última inmersión la hicieron al ritmo de «Wasted Time» para terminar con un cover que supieron hacer suyo como «Fortunate Son», terminando un señor bolo con el que nos sumergimos en el mejor rock que se ha escuchado en Zafra en mucho tiempo.

Aún les quedan fechas de su gira de XX aniversario, si podéis asistir a alguno de sus conciertos, no os lo penséis. ¡Poneos la escafandra y a bucear con ellos!

Jolly Joker

Rock; ¡Puro Rock!

Los valencianos Jolly Joker están viviendo una etapa espectacular.

Son bastante asiduos al circuito festivalero más pegado a nuestra línea editorial y ya hemos tenido ocasión de verlos un buen puñado de veces.

Y, lo cierto es que siguen sin decepcionar en cualquier ocasión en la que los veamos.

Es más, tengo la sensación de que cada vez se sienten más seguros en el escenario e incluso, debajo de él:  El momento en el que su vocalista Lazy lane se bajó a cantar en medio del público fue uno de los momentos más divertidos de esta edición del Zafra Rock.

La banda salió al escenario iniciando su despliegue con «Rock in Stereo». La estética y el rollazo que se traen hace que, por muy despistado que estés, no puedas evitar girar la cara para apreciar su propuesta.

Con «Hey You» y «Blood Velvet» ya sabes que te encuentras ante una banda muy dinámica y, por qué no decirlo, sexy, que sabe jugar con los tiempos y con el movimiento dentro del escenario, con una alternancia muy destacable del fontman y el guitarra, Yannick, que tiene una forma de tocar muy «Old School» y que mola a raudales.

«I don´t Care», «Perfect Life» «Fuck it all«  (que podéis ver íntegro en el enlace) y «Stay Behind» compondrían el segundo bloque de los trallazos de los Jolly Joker. La tercera de ellas, con un ritmo y estribillo tremendamente pegadizos fue grabada para Esquirlas de metal y os la dejamos más abajo para vuestro goce y disfrute.

Y sí, el público entró muy bien y rápido en la propuesta de los valencianos, que supieron traer su particular hard rock con tintes muy americano al público zafrense, tirando de oficio en «Motor» y «Sky so High».

«Nothing Sacred» y «The Chance» daban por terminado el tercer bloque de composiciones regalados por la banda, dejando, para la recta final, probablemente sus canciones más conocidas, al menos por mi parte, como fueran «Devil´s Hand», «I wanna go» y, por último, en forma de bis «Desses to Kill».

Una banda «buen rollista» y de fácil escucha que tiene un fantástico proyecto por delante, y somos consciente de que será de las que escucharéis en próximo de eventos, subiendo posiciones en los carteles de los festivales más punteros de este país.

A.A.

Sínkope

Emocionante poesía urbana.

No nos importa «desnudarnos» ante los Sínkope.

Se trata de una banda que nos emociona de una forma estratosférica. 

La forma de componer de Vito y compañía hace que las melodías y las letras de la banda se te claven a la primera escucha, dando al romanticismo un toque rasgado y sincero que hace que se te metan hondo en el pecho. 

Lo austero y simple de la puesta en escena de la banda no es óbice para hacer que disfruten de este parco espectáculo, limitándote a adentrarte en su poesía y en sus riffs de guitarra, sucios y melancólicos a partes iguales y a ese tempo, rockero urbano, pero con muchos matices que, en ocasiones, coquetea incluso con el flamenco. 

Toda una experiencia.

Los de Quintanilla de la Serena (y Mérida) empezarían con el single de su más reciente trabajo, «Por pensar le dio al hombre» llamada «No fluye nada», una composición cañera y con mucho mensaje, como suele ser habitual en ellos.

En este momento, y como no podía ser de otro modo, fue el punto en el que mayor congregación de público tuvo la primera jornada del Zafra Rock que, si bien podría haber sido más (superaba las cuatrocientas personas), lo cierto es que el respetable estuvo muy implicado en el directo, cantando las mayorías de las canciones a pleno pulmón.

Inmediatamente después, y sin mucho tiempo para charlar, se lanzaron a tocar «La alegre tristeza» y «Por pensar le dio al hombre», también de su último trabajo.

«Mi barca y mi mar» y «Si querer me va a doler» del disco «El parque de los poetas» fueron las siguientes en ser lanzadas por la banda al público del Zafra Rock.

 La única presencia del discazo «Y si quieres Llorar, te hago reír» sólo tuvimos la presencia de , «Matar se me olvida», por otra parte, una auténtico trallazo que contiene la citada frase que da nombre al disco y que fue una de las canciones más aplaudidas de la noche.

En este punto, llegaba el momento de la balada  con «Le voy a cobrar a tus labios tus miradas», que hizo las delicias del respetable.

Posteriormente, uno de los buques insignias de la banda,  «El carro de la vida», donde en su versión de estudio tendría colaboración de Kutxi, de Marea  sonó espectacularmente bien. 

Si no me crees, más abajo te dejo el video completo, para que la disfrutes como procede.

«Llamando a mi bruja»  y «Tirando de la Rama» continuaron creando un buen rollo muy destacable en todos los asistentes.

La cantable «Cuando no te pones falda» puso patas arriba el Zafra Rock, viendo a gente bailar y cantar como nunca antes había acontecido en el festival hasta este punto.

«De vuelta de ná» y «Sin ti no hay color» daban síntomas de que el concierto estaba tocando a su fin, sin percibir en derredor ninguna gana de que eso ocurriera.

Finalmente, «En Tarros de Miel», probablemente la canción más conocida de la banda, sonaba, en forma de único bis, dando por concluido el bolo y refrendando el fantástico estado de forma en el que se encuentra la banda, pese a que lleven muchos años en la carretera. Completa y absolutamente recomendable.

Lo mejor de todo es que tuvimos ocasión de comentar con parte de la banda y, con una amabilidad excelsa, nos atendieron, pudiendo intercambiar impresiones y demostrándoles nuestra aceptación un concierto que sólo tuvo una pega, y es el hecho de que no hubiera mas gente en el recinto disfrutando de su arte.

A.A.

Santa

Directo al corazón de los nostálgicos.

Jero Ramiro, bien acompañado de la Manhattan Rock Band tuvo a bien regalar al publico del Zafra Rock la primera incursión de esta nueva etapa del guitarrista a modo de homenaje de la «mitiquísima» banda Santa que, capitaneada por la fantástica Azucena fue un hito dentro dentro del mundo del rock en español, trasladándonos a estos años 80 con un concierto atractivo y bien ejecutado. 

Volver a escuchar temas como «Reencarnación» o «Héroes de Papel» fue una experiencia sin igual.

Nunca pensamos volver a disfrutar de estas composiciones de la forma que lo hicimos en Zafra.

Un ambiente muy ensamblado con el directo que se estaba desplegando que te hacía mantenerte inmerso en una comunión excepcional entre banda y asistentes.

Con «No eres suficiente», de cuya grabación íntegra puedes disfrutar más abajo,  y «Todo mi honor» pudimos comprobar la capacidad vocal de Mer, la cantante quien, teniendo que cubrir el difícil papel de la frontwoman de Santa, lo cierto es que realizó un papel más que destacable defendiendo los temas de la banda madrileña.

Por último, «Huérfanos de la tormenta» y «Por la espalda» se daba fin al concierto de la banda presentada por Jero Ramiro, no sin antes, realizar sendos covers de «Fool for your Loving» de Whitesnake  y «I Surrender» de Rainbow.

Un concierto muy entrañable y que golpeó directamente en «la patata» de todos los que hemos disfrutado en algún momento de la extinta banda y además, poderlo hacer con, al menos, uno de sus integrantes, cuestión que fue una experiencia claramente enriquecedora.

A.A.

Durante todo el concierto de  Santa y, en los compases posteriores al mismo fue curioso percibir un ambiente «ochentero» en los pocos efectivos que quedábamos aún pululando por el recinto.

Pero, nuestras fuerza se encontraban ya mermadas de un buen lote de directos al que acudimos durante toda la jornada y tuvimos a bien retirarnos a descansar, no sin antes continuar con las charlas y valoraciones del festival con la gente que aún sacaba fuerza de flaqueza para estar en los aledaños de la caseta municipal.

Una vez concluidos estos debates, partimos hacia nuestro cubil para descansar y rellenar la barrita de energía para lo que sería la segunda hornada de directos que sería, sensiblemente superior a la del viernes.

Pedimos disculpas a los By Noses y De Culto, pues no pudimos disfrutar de sus directos como se merecían. 

Los cuerpos no dan para todo. ¿Qué se le va a hacer?

Conciertos del Sábado

Con alguna que otra complicación obvia y razonablemente entendible, el efectivo «esquirlero» amaneció en el mismísimo centro de Zafra con una alta montaña en forma de directos que afrontar en este segundo y último día del Zafra Rock II.

Sin perjuicio de que tuvimos oportunidad de hacer algo de «turismo» y conocer la ciudad como se merece, lo cierto es que comprobamos que el tiempo, entre duchas, acondicionamientos varios y demás quehaceres de cualquier sufrido asistente un festival (aun siendo sólo de dos días y en la comodidad de un apartamento) se nos iba echando encima y debíamos «apretar» para llegar a tiempo a la intempestiva hora de inicio del sábado, que comenzaría con la banda Against Myself.

Y os podemos prometer que pusimos toda la carne en el asador pero, siendo conscientes de que el viernes, dentro del reciento (aislado de bares y comercios a tal fin) la cuestión relativa a la comida de que se servía fue, cuanto menos escasa, y se acabó en poco tiempo (falta de previsión absoluta por parte del festival) y, no teniendo claro que pudiéramos comer como nuestros cuerpos de «segundo día» necesitaban, nos planteamos almorzar antes de partir hacia la caseta municipal.

Cierto es que no contamos con que, en plena Plaza Grande El Grupo Parroquial de Sra. de los Dolores, Virgen de la Soledad plantearía una maravillosa (bueno, en realidad acabaron siendo tres) paellas solidarias para la restauración de la Virgen. 

Y… ¿Qué queréis que os digamos? Una paella recién hecha era algo a lo que no podías renunciar. 

Eso sí, la plaza estaba «hasta las manillas» y nos fue complicado localizar sitio donde ubicarnos. 

Además, tal y como dijeron los Derrrape el día anterior Extremadura es «extrema en verano y dura en invierno» y el tiempo, que en segundos pasaba de un sol de justicia a unos nubarrones inmensos, acabó por regalarnos una lluvia leve pero incesante de camino al festival, que hizo retrasarnos lo suficiente (amén de la citada paella) y no pudimos llegar a tiempo a Against Myself.

Lástima, pues era una banda a la que le teníamos bastantes ganas.

Pero hemos de apuntar que, iniciar una jornada de un festival, en su segundo día,  a las 14:30 es algo que pocos cuerpos pueden acometer, sobre todo, a sabiendas de que los directos se iban a prolongar hasta las 4:00, incluyendo el cambio horario de invierno.

Mucha leña, oiga.

Invicti

¡Siguen siendo Invicti!

Llegamos al recinto unos instantes antes que nuestros paisanos Invicti, que se encontraban preparados para dar a conocer al público extremeño el fantástico «True metal» del que hacen gala.

Ya son antiguos conocidos nuestros, pese al poco tiempo que llevan funcionando como banda y sabíamos, sin miedo a equivocarnos , que su despliegue iba a ser una auténtica delicia. 

Pero antes, lo malo, (así nos lo quitamos de golpe):

Ya nos habían avisado, a la llegada a la caseta que, lo que el día anterior fue, y lo decimos sin tapujos, un sorprendente buen sonido por lo general, equilibrado y prácticamente sin fallos, se convirtió, en los primeros directos de la jornada del sábado un auténtico suplicio.

Estaba exageradamente alto al punto de que era molesto escuchar los instrumentos, que se encontraban completamente desvirtuados. 

Si a esto le añadimos que Invicti fue la única banda de heavy metal clásico, con sonidos contundentes y una Marta Grimaldi desatada (cada vez toca mejor) pues… flaco favor se le hizo a la banda sevillana.

El otro punto negativo es el hecho de que Invicti desplegó su buen hacer ante un publico insultantemente escaso.

No tenemos dudas, por la calidad que atesoran sus cuatro componentes, que esta banda es una de las que más proyección atesoran en la actualidad nacidas de la antigua Hispalis y, pese a que había bastantes oriundos de la ciudad origen de la formación apoyando y jaleando a los Invicti, se me quedó corta la asistencia.

No estaba compensada calidad técnica y afluencia de público. En fin….

El concierto dio comienzo con «Riders of death». A mi alrededor (primera fila) varios curiosos que comentaban lo bien engrasado que esta el grupo y lo bien que sonaba. Sólo trasladaré. a resultas de este primer tema, o quizás con el tercero que desplegaron, «Balls of stell» a un asistente que se me acercó para decirme al oído (recordemos, sonido muy alto): «Este tío canta como le sale de la polla». Y sí, asentí con rotundidad. Dizzy Duarte canta cada vez mejor. Funciona en agudos y en graves con una facilidad pasmosa. 

Con respecto a su bajista, Joey Vera, más de lo mismo. Es una bestia parda y es el que, a mi juicio, más rememora, por estética, actitud y sonido a los Manowar de los que obviamente, bebe la banda. Siempre lo he dicho: una banda con una presencia importante del bajo es un +1.

Invicti es, probablemente, la canción mas conocida y con estribillo más reconocible de la banda, Me sorprendió que no la dejaran para el final pero, según mi humilde opinión es el certero obús de la banda en los directos..

«Song of conquest» se materializó con sentido homenaje  a uno de los asistentes del Zafra Rock, que entendemos tiene una historia personal y con la banda que le vincula al tema. Fue ciertamente emocionante ver cómo la disfrutaba sin contemplaciones, 

Finalmente,  «Heavy metal is painful» daba por finalizado un bolo muy currado, con unos visos de banda en proyección que creemos dará sus frutos. Es más, nos equivocamos poco, pues cuándo terminábamos de escribir esta reseña tuvimos a bien saber que han sido confirmados para el próximo Rock Imperium, cuestión que nos agrada por partida doble. Por ellos y por nosotros, que volveremos a disfrutarlos.

Por último y para terminar, volver a decir lo que ya he dicho en otras ocasiones. Josemi Cassani es un auténtico virtuoso a la guitarra. Impregna de una sensibilidad increíble los sonido más crudos y heavys que puedan lanzar sus cuerdas y, sin embargo, lo hace con un estilo que te deja con la boca abierta. No perdáis ocasión de disfrutarlo.

A.A.

Omnia Transit

Jugando en casa.

Durante toda la jornada del sábado nos sorprendió la cantidad de camisetas que pudimos ver de los Omnia Transit. Su público es fiel y quizás por eso, dado que los vimos muy arropados nosotros los dejamos un poco solos. 

Y es que entre que fuimos a la barra, salimos a respirar y descansar un poco y empezamos a saludar y charlar con amigos y conocidos fuera de la caseta se nos fue una gran parte de la actuación de los extremeños. 

Pedimos disculpas a la banda porque se nos fue el santo al cielo, sólo pudimos disfrutar del «Bella Ciao» y de «Mi gran noche» con el que cerraron su actuación.

A.P.

Cancelación de Dünedain

Hacemos un alto en el camino entre tanto directo para poner en «negro sobre gris» una circunstancia que, de no haberlo hecho, hubiera llamado la atención de nuestro lectores como es, ni más ni menos la falta de asistencia al Zafra Rock de uno de los grupo con más tirón de esta edición: Dünedain.

No negaremos que, a medida que iba llegando el momento de su actuación, por parte de diferentes fuentes fuimos conocedores de que, finalmente, los de Madrigal de las Altas Torres no realizarían su ansiado directo.

Sin embargo, y por parte de la organización no terminaba de llegar la confirmación de tan dura baja para el festival, cosa que nos llamó poderosamente la atención, pues nos constaba que mucha gente había acudido al festival entre otras grandes bandas por los de Tony Dünedain.

En cualquier caso, y en aras de nuestra labor informativa en Esquirlas de Metal, informamos en nuestras Redes de la «no actuación de la banda» incluso antes que el propio Zafra Rock lo hiciera.

Entendemos que una de las carencias más importantes que ha tenido el festival ha sido la falta de información por Redes de cualquier novedad o información que se terciara, dando esa inmediatez necesaria para los asistentes tanto en los meses previos como en las horas de desarrollo del propio festival.

Y todo esto lo hacemos a sabiendas del encomiable trabajo que realizó en los días previos realizó Alejandro al timón de Instagram que, al menos, dotó de cierta visibilidad al Zafra Rock en los días de celebración, cosa que se agradece.

Cuenta pendiente, en cualquier caso, que  ha de solucionar la organización en próximas ediciones. 

Sylvania

¡La hora del Power!

Le tocaba salir a escena a los valencianos, a los que esperaba con ansia ya que la última vez que los vi aún no contaban en sus filas con Alberto Symon, al que conocía de su paso por Nocturnia, y que ha venido a sustituir Alfonso Arróniz. Sylvania anunciaba su nuevo fichaje en abril del pasado año y hasta ahora no había tenido la oportunidad de ver como habían encajado.

Comenzaron con su intro «Mare Tranquilitatis», como no puede ser de otra forma en un concierto de los Sylvanos.

Symon empezaría a lucirse con el micro con «Sangre, sudor y lágrimas», uno de los cortes más contundentes y completos del último LP que editó la banda y que seguiría al clásico «Transylvania» de su primeros años.

Afortunadamente el volumen al que nos estaban machacando bajo mínimamente para esta actuación, lo suficiente como para que se pudiera disfrutar mejor del Power de los valencianos, aunque seguía estando para mi gusto muy por encima de lo que me gusta.

Aún más si lo comparamos con los óptimos niveles de la jornada anterior.

En el siguiente bloque de temas compuesto por «La princesa prometida», «Finis Templari» y «El reino de los sueños» pudimos comprobar que la comunión entre cantante y grupo es total.

Y que el Alberto primigenio de Sylvania (Tramoyeres) se encuentra en un momento dulce con la guitarra.

Los poderosos riffs y punteos que es capaz de sacar son deliciosos como en el corte «Testigos de las estrellas».

Sería injusto no mencionar a Sergio Pinar en la batería y a Álvaro en el bajo. El trabajo de ambos fue impoluto cubriendo la parte rítmica del grupo.

Es formidable el crecimiento que he notado en los sylvanos desde la última vez que me crucé con ellos. Cada músico ha mejorado individualmente y han sido capaces de armonizarse para ofrecer un directo contundente, potente y con un ritmo que no deja al público enfriarse en ningún momento con presentaciones cortas donde los «Albertos» se turnan para dar paso a las descargas musicales. 

La traca final, con un público muy metido, vino con «Lazos de sangre», mi queridísima «Luna quebrada», «Aunque mi alma se desgarre» y la siempre esperada «Vivo en tu memoria» que se ha convertido en los últimos tiempos en el buque insignia de los temas de la banda.

Una gozada de concierto. Sylvania está en forma, está fuerte y puedo decir sin temor a equivocarme que su apuesta por Alberto Symon  como cantante ha sido todo un acierto.

A.P.

Saedin

Encanto en estado puro.

Hay un extraño «running gag» que juega en contra de los granadinos Saedin dentro de ciertas conversaciones que he podido escuchar en ciertos ambientes mal llamados de «truemetaleros» donde, en orden a su estética, sus videoclips o su particular sonido, son motivo de cierta sorna cuando se habla de ellos.

En mi caso, nunca había tenido ocasión de verlos en directo, aunque la curiosidad hizo que me acercara a la banda años atrás.

Su propuesta, novedosa, aunque bebiendo claramente de la fuente del rock andaluz instaurado por grupos como Triana o Medina Azahara era, pese a todo, su seña de identidad y sabía que el sonido Saedín era, cuanto menos, identificable  a las primeras escuchas y, como he dicho en anteriores ocasiones, eso es un punto de partida idóneo si tienes una banda.

En cualquier caso, mi interés hacia su proyecto y directo era mayúsculo.

Quería ver de lo que eran capaces los Saedín y no perdí ocasión en posicionarme en las primeras filas para conocer de su arte.

Una definición concreta, y usando un símil futbolístico, de la intervención de los granadinos en el Zafra Rock sería un concierto «cortita y al pie».

Tras una pequeña intro,  rompió el tema «Entre Ríos», perteneciente a su segundo disco y que le da nombre, y que fue un soplo de aire fresco a los sonidos que se venían escuchando desde hace dos días en la caseta municipal de Zafra.

«Rock andaluz», sí, pero un marcado tinte aflamencado y acariciado, con un mimo y una fantástica actitud sobre las tablas de Zoraida Vidal, a la cual era un gustazo verla disfrutar, (así se lo hice saber cuando tuve ocasión de hablar con la simpatiquísima teclista).

Posteriormente, con «Vamos a volar» pude pararme a ver detenidamente a más miembros de la banda. ¿Qué queréis que os diga? Vi a un grupo cohesionado y con muchísimas ganas. 

Carlos Calvente a las baquetas me sorprendió también gratamente, pues daba la contundencia necesaria a la banda en su propuesta en directo.

Posteriormente «Embrujo» y «Mala hierba» daban la confirmación necesaria de un sonido equilibrado y sin excesos (graduaron desde la mesa técnica los errores del inicio de  la jornada)  y con una ilusión por parte de la formación que era difícil que no se trasladara al respetable, en mi humilde opinión.

En este punto, y tras las descargas desatadas en el bolo, y tras «Puertas a la Soledad» pudimos comprobar la solvencia técnica de su cantante, que se marcó una dificilísima versión de «Desátame» de Mónica Naranjo que sonó espectacularmente bien, dando por calladas algunas bocas que pudieran tener algún atisbo de  duda sobre la calidad como vocalista de  Ángela Mesbailes.

«Despierta» fue el tema con el que daban por finalizada su intervención en el pasado Zafra Rock, con un cálido aplauso y una formación embriagada por el cariño del público. 

A.A.

Delalma

En proyección ascendente.

Del caso de Delalma ya hemos hablado varias veces en esta web desde que el proyecto fue desvelado por parte de su alma mater Manuel Seoane, desde sus primeros movimientos, tal y como nos contó en una exclusiva entrevista que tuvo a bien concedernos con tan sólo un concierto realizado como formación.

No creo recordar una situación parecida en ningún grupo recién nacido del heavy patrio que consiga, con sólo un disco, que acaba de cumplir un añito, lo que se ha conseguido por los Delalma

Con etiquetas de «All stars» aparte, es indudable que lo conseguido por Seoane y compañía se sale de toda gráfica a analizar, convirtiendo a esta nueva banda en una de las formaciones referentes de este país.

Para no excedernos en (justificados) elogios, diremos que el concierto celebrado en el Zafra Rock tuvo el mismo tinte de especialidad que los que tuvimos ocasión de ver en Sevilla (por lo novedoso) y en el Leyendas del Rock 2023 (por la afluencia de público), pues se realiza en un ambiente más íntimo (en estos momentos del festival, el recinto no contaría con más de trescientas personas) y, sin embargo, se vio un atisbo de mayor cohesión en la banda que anteriores shows. 

Es de destacar que Delalma está más corrida y eso se empieza a notar bastante.  

Con respecto a los temas desplegados, no fue un show muy diferente a los dos ya reseñados en la web.  

Tras la intensa intro, iniciaban los primeros acordes de «Acto de fe», con un Ramón Lage irrumpiendo en escena con los ya clásicos aplausos y vítores por parte del público donde, obviamente, habría aún mucha gente que no había disfrutado de  su ansiado retorno.  

Vimos a un vocalista más confiado que anteriores directos. Con «Renegar de ti» y «Mañana vuelve a oscurecer» se podía dejar claro la seguridad que ha ido ganando en esta hornada de conciertos que Delalma se encuentra celebrando desde su nacimiento, una gira que está siendo, aparte de exitosa bastante ingente en lo que a bolos se refiere (y lo que les queda).

Destacar igualmente el «trabajazo» de Jesús Cámara al bajo y a la voces guturales que sirven de apoyo en ocasiones, que impregna a la banda de una contundencia muy llamativa.

«Aún siento estar allí», la balada que ha sido muy bien aceptada en esta ocasión fue dedicada por el frontman no sólo a su padre, como en anteriores ocasiones sino también a él mismo. El cálido aplauso del público se sintió en todo el recinto.

El cover que han tenido a bien materializar para los directos de Delalma, «Wicked Game» de Chris Isaac, sigue sonando cojonudamente bien. Nada que objetar aún siendo una versión y dejando algún tema fuera del repertorio de su disco homónimo.

El plato fuerte del día llegaría con la, cada vez más aplaudida  «El Mirlo» que siento va ganando adeptos a medida que avanzan sus bolos y, funcionan fantásticamente bien en directo.

«Luz ni tiempo» es una auténtica barrabasada de tema,. Ya lo decíamos en nuestra reseña del disco de Delalma. que podéis leer aquí. 10 minutos de temazo que han plasmado en las actuaciones de los de Seoane de una forma espectacular. Te tiene clavado a lo largo de toda su duración, disfrutando de todas sus aristas y variaciones de la canción, incluida la intervención de Lage, con su buena hacer como actor de doblaje en unos textos hablados. Una auténtica delicia.

Y para terminar, la canción  que ha proyectado a Delalma a la primera decisión el metal nacional,  «Cárcel de Cristal», que en esta ocasión nos regaló un acercamiento de Ramón a casi la primera fila del público, subido  en las cajas de sonido y notando el cariño del público.

En resumen, un concierto mayúsculo y sobresaliente donde Delalma siguen reafirmándose como una de las bandas más ilusionantes del panorama.

Leo Jiménez

La (nueva) reinvención de Leo como marca registrada

Os podéis hacer una idea de la cantidad de veces que hemos hablado de Leo Jiménez en su extensa andadura por estos lares, ya no sólo como «solista» en su banda actual, sino también como frontman de bandas como Saratoga, Stravaganzza o 037, amén de las múltiples colaboraciones que ha realizado (que no son pocas) con muchísimas bandas que merodean nuestro espectro de actuación.

Y, sin embargo, cada vez que tengo a bien ponerme con el síndrome de la página en blanco para hablar de él, me asola la sensación de que siempre hay cosas nuevas que analizar de cada concierto/disco en el que está involucrado.

Creo que todos somos conocedores de la intervención de la cuerda vocal derecha a la que se sometió Leo no hace demasiado tiempo y, desde entonces, la voz de nuestro protagonista se vio claramente mermada por la misma, siendo ello motivo de preocupación de sus fieles al respecto de cómo afrontaría esta nueva etapa sin sentirse resentido en sus bolos.

No negaremos que tuvimos la oportunidad de verlo actuar tras esta circunstancia en el Z! Live  y el Leyendas del Rock del pasado 2022 y las sensaciones tras sus directos nos dejaron más dudas que certezas ante su situación física y su capacidad para afrontar temas compuestos para «su anterior» instrumento el cual «ya no podría ser más».

Y con estos mimbres, casi un año después de haberlo visto desempeñar su oficio, nos volvimos a encontrar con él, en un ambiente más intimo (la afluencia de público no pasaba de 500 personas, y aún así, probablemente el pico más alto de todo el Zafra Rock) y lo cierto es que el concierto de Leo fue una auténtica barbaridad, reivindicándose (y de qué manera) como uno de los grandes de nuestro heavy/metal patrio, dejando sensaciones fantásticas que iremos desgranado. 

¡Vamos al lío!

Tras una bien elegida «intro» que el grandísimo Basil Poledouris compusiera para  de Conan el Bárbaro hacía irrupción ante el público zafrense un Leo con la misma energía de siempre, pero sorprendiendo (por reacciones percibidas) a más de uno rescatando el mitiquísimo «Vientos de guerra» de Saratoga, insuflando un ambiente cañero y diferente al recinto del Zafra Rock.

Con esta inicial declaración de intenciones, que fue desempeñada con garra y fuerza, iniciaría «Condenado», a mi parecer, uno de los mejores temas que se fraguaron en su andadura en el grupo que vino a denominarse 037 con su primer trabajo, Títere con cabeza.

Por si no fuera suficiente con esto, y sin entrar en los que será su nueva gira 30 años tras el apocalipsis, de la que daremos buena cuenta cuando inicie,  vendría un nuevo repaso a la extensa andadura del fuenlabreño con la brutal «Grande» de su proyecto Stravanganzza, grupo que sigo deseando sólo se haya quedado en el cajón, pero que vuelva, ya que con este Leo renovado, lo que podría ser una auténtica bomba.

Y ya por fin, un buen repaso a las canciones más cañeras y conocidas de su andadura como «Leo Jimenez» empezarían a desarrollarse, demostrando su buen hacer en esta etapa, más compositiva por su parte, como fueran «Cielo e infierno» «Un mundo loco» o «Ballena negra». 

El ambiente que se respiraba en el recinto era de plena y absoluta admiración ante el bolazo desplegado por los Leos.

Caso aparte, es digno de resaltar quien fue la persona elegida para este concierto para hacer los coros a Leo, que fue nada más y nada menos que la cantante de Saedín, Ángela Mesbailer, que pudiera decir que fue la persona en todo el concierto que más disfrutó del despliegue de la banda, pues se veía entusiasmada a más no poder con participar del bolo. Y ojo, que lo hizo a las mil maravillas. Disfruté con las tonalidades agudas que impregnaban varios segmentos de las canciones y, el deje que sólo ella tiene, fue muy bien implementado en las contundentes composiciones del Jiménez

En este punto del directo, y a palabras del propio Leo, bajamos un poco el acelerador, con promesa de volver a la cera, con canciones más pausadas como fueron «Del amor al odio» y «Vuela alto» y, ¿Qué queréis que os diga? a mí me encanta esta vertiente más distendida del cantante. Disfruto como suena en tesituras más calmadas.

Ese «espejismo» duró poco, y volvió a la carga con canciones como  «Desde niño» y «Con razón o sin razón» volviendo a coquetear también con su proyecto 037 de nuevo, con la melódica «Mi otra mitad», una canción preciosa y con recurso vocales complejos que supo manejar con solvencia y carácter, así como «Tu vida entera»  y «El fin del camino», todas estas de su segundo disco «Sólo los fuertes sobreviven»

«Un día más» de La factoría del contraste, también se dejó caer por la noche zafrense.

Y, finalmente, la versión que nadie pidió y que , sin embargo, ha sido una auténtica sorpresa, por aceptación, «buenrollismo» y disfrute del respetable como fuera «Es por ti» de Cómplices. Una auténtica barbaridad de versión que, en la línea de «Ojos así» de Shakira, «El hijo de la Luna» de Mecano o «Eloíse» de Tino Casal, hace que toda versión random que toca el madrileño, consigue hacer oro de ella. Impresionante, sin duda.

Por último, y para dar un fin de fiesta tremendo, volvimos a la época de Saratoga para que retumbara en el suelo zafrense la poderosísima  «No» de Saratoga, concretamente de El Clan de la Lucha.

¿Qué podemos apuntar más de este concierto?

La siempre bien medida y enérgica colaboración de Korpa que llena de matices varias de las canciones de los Leos. El fantástico y cada vez más recalcable trabajo en la baquetas de Carlos Expósito y, sobre todo, la sensación, cada vez más contundente, de que el vocalista ha sabido reponerse de las adversidades y que tenemos delante de nosotros una nueva versión de sí mismo, más maduro, más consciente de sus limitaciones y  de sus posibilidades, dando rienda suelta a todo su poderío y refrescando su versatilidad hasta límites que solo el sabe.

Gran concierto de La bestia

Nos vemos en la nueva gira.

PD: No podemos dejar de escribir estas líneas sin despedir con honores, y como se merece a Pablo Pantera a las cuatro cuerdas y dando la bienvenida a un antiguo conocido (Stravaganzza) como es Patricio Babasasa, quien será ,el nuevo bajista de los Leos.

Fuerza y honor a los dos.

Headon

A fuerza de constancia. Consiguiendo objetivos.

Qué ganas les tenía a los Headon.

Desde que su flamante vocalista Andy Martínez reestructurara la banda, en 2018, tras la salida de  037 y recuperar su antigua banda, que sólo había lanzado un LP en 2008 (Rabia y corazón) se me ha estado escapando la banda hasta que, por fin, pude ver su propuesta en directo en el pasado Zafra Rock.

Y es que no es un grupo que nos es ajeno por esto lares. Ya publicamos critica de su primer y segundo disco de su nueva andadura, «Cicatrices» y «Génesis», teniendo pendiente solamente Éxodo en nuestra biblioteca (llegará con total seguridad…)

Y es que, es sensación de quien suscribe, que esta banda es un perfil de formación de la que gustan porque nadie les ha regalado nada. Se han currado un sitio en el panorama a base de esfuerzo y tesón, y esto es algo que hay que valorarles como merecen.

La intempestiva hora en la que tuvieron que tocar fue algo que jugaba en contra de los de San Pedro del Pinatar y, sin embargo, el ejercicio de profesionalidad del que hicieron gala fue algo asombroso.

Ni la imposibilidad de tocar uno (o dos) temas más por parte de la organización, queja gorda a los responsables por mi parte a este respecto, ni una afluencia de público mermada fueron óbice para dar un show a la altura de las expectativas que teníamos depositadas en ellos. 

Y es que, seamos francos, hay bandas muy buenas en el panorama que atesoran buenísimos músicos, pero que están faltos de una pata para formar el banco, como es el hecho de realizar buenas composiciones y canciones con estribillos pegadizos que se te queden grabados en la primera escucha.

Del tiempo limitado que tuvieron los murcianos en su intervención en el Zafra Rock, hicieron acopio de un buen surtido de esto temas que componen sus tres últimos trabajos, siendo muestra de lo que os apunto.

Con un inicio arrollador, con un tema tan cañero como lo es «Máscara», la declaración de intenciones de la banda era clara. Jota Ortuño y Ube Madrid a las cuerdas se complementan fantásticamente bien, y distorsionan sus instrumentos de una forma muy melódica que hace que el sonido «Headon» sea característico, con pocas notas tocadas. 

Sombras, que fuera el primer single de Génesis sonó increíblemente bien, con un Andy a las voces que deja fuera de toda duda que es uno de los mejores cantantes de este país en la actualidad, con unos recursos vocales fabulosos.

«Canto de Sirena» Y «Fuego» fueron los dos trallazos que continuaron el directo, temas que, casualmente tuvieron n su versión de estudio colaboraciones femeninas con Jessie Williams (Ankor) y Carmen Xina (Oker). canciones con mucho groove y que sonaron cañeros a mas no poder.

Desconozco si el público estaba o no entregado en este punto del concierto. He de admitir que, en mi caso, estaba obnubilado con la propuesta novedosa y con sonido propio de los Headon que sonaban, en estos últimos compases del festival con una garra impresionante.

«Asphyxia» y «Revolución» (con colaboraciones en estudio de Rubén Kelsen y Ángel Ortiz) fue la siguiente en sonar

Y por el ultimo, en un concierto que se nos pasó rapidísimo, sonó «Constantine» y «Libérate» (Vaya dos temazos) terminando con el baladón «La última lágrima» canción preciosista y perfectamente interpretada por Andy.

Y hasta ahí.

Echamos en falta «Cicatrices» como mínimo, para dar por finalizado, y por todo lo alto este magnífico concierto, pero se ve que por algún error por parte de la organización, no les permitieran dar un broche de platino al concierto que ya estaba en su punto más álgido.

La próxima vez, Headon. Allí estaremos para contarlo, sin duda.

A.A.

Llegados a este punto, ya sabíamos que nuestra intervención en la segunda edición del Zafra Rock había tocado a su fin.

Las fuerzas mermaban y el día había sido lo suficientemente intenso para saber que era buena hora para retirarse a nuestro merecido descanso, con permiso de Cabeza de cartel que, a la vista de la cierta tardanza en empezar su directo, nos dio la excusa perfecta para retornar a nuestra humilde morada de Zafra.

Detrás quedaban muchas conversaciones pendientes, muchos sensaciones, algunas de ellas agridulces con respecto al festival y su organización, y otras esperanzadoras sobre sus posibilidades.

Somos conscientes del titánico trabajo que ha supuesto este mastodóntico festival (en orden  a la cantidad de bandas agrupadas en sólo dos días) depositado sobre las espaldas de Rafa que, con la mayor ilusión del mundo, ha intentado hacer este festival lo mejor que ha sabido y lo mejor que, a tenor de las circunstancias, ha podido.

Somos conocedores de muchas anécdotas «intra muros» que no serán objeto de la presente, pero sabed que el festival se celebró no con pocas complicaciones y MUCHO esfuerzo por parte de la organización.

Pero hemos de ser sinceros y decir tanto lo bueno como lo malo.

El festival no estuvo exento de carencias más que importantes y hay que empeñarse en mejorar si tenemos intención de darle orden de continuidad al Zafra Rock.

Pero vamos a buscar en pastos más verdes e intentar ver lo positivo del evento, como fue el gran ambiente que se vivió, lo divertido que fue en su contexto y lo satisfactorio de ver que, ante las muchas adversidades, la gran mayoría del festival se celebró con un resultado óptimo.

Si aplicamos un regla simple de gamificación podremos decir y (esperamos que así sea) que la organización ya le ha «pillado el tranquillo» al juego y podrá pasar de fase, entendiendo que la edición del año que viene, de la cual tenemos noticias de su posible celebración, tendrá muchas menos dificultades que superar, siendo el camino más fácil y pudiendo superar el «boss final» de un Zafra Rock III con un resultado sobresaliente.

Allí estaremos para contároslo.

 

Autores de la crónica:

  • Antonio J. Álvarez  «Nono».
  • Ale Puch
  • Colaboración especial en la crónica de Leo: Isabel Vilches.

Fotografía: Ale Puch

Vídeos: Antonio J. Álvarez «Nono»

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