Monográfico Def Con Dos (parte 4/5)

Del Asalto I al Dogmatofobia.

Parte IV.  Discografía hasta “Dogmatofobia” (2000)

    Voy a hacer un repaso a cada álbum, mencionando algunas canciones que me parecen reseñables por diversos motivos, con algunos comentarios del propio Strawberry aclaratorios y reveladores para conocer la idiosincrasia de DCD, más algunas reflexiones/notas mías con mis sensaciones.

     De la mítica demo/maqueta me quedo con estos apuntes:

“Quiero la cabeza de Alfredo García”. Seguramente sea el track más reseñable de la demo, el más famoso, el más aberrante y bizarro, pero no el más identificativo del concepto/mensaje DEF.

     Como curiosidad de “Pesadilla en Elm Street”  la estrofa que arranca con “Uno, dos, canta a viva voz…” es una estructura que les copiarían años más tarde Ska-P en su  tema “Crimen Sollicitationis” del disco “Lágrimas y gozos”, banda por cierto que entregó maqueta a los mismísimos DCD aprovechando un concierto de éstos para darse a conocer, según relata César en uno de los libros.

Este tipo de tema, homenaje a un clásico (para ellos) del cine, género terror en este caso, de corte “onírico-psicológico”, lo repetirían a lo largo de su recorrido discográfico.

     Lo más novedoso, original y llamativo del primer disco de estudio, propiamente dicho, fue la inclusión de anuncios comerciales/mensajes que intercalados entre tema y tema quedaron de lo más fresco y divertido, como si fueran cortes mismos del redondo. Sin embargo, la idea no era tan original, pues se la copiaron al grupo Sigue, sigue Sputnik como reconoce Strawberry.

     Aparte de la mejora lógica del sonido, se sigue la línea de base musical con samples y efectos sonoros, con algún que otro guitarrazo rock-punkarra.

En cuanto a rolas destacables, me quedo con “Pégale al ruido”, por ese híbrido riff-sample machacón que se te queda y una letra que rememora algunas trifulcas de la época entre pintadas y escarceos varios: “Es la hora de los mamporros”, una de sus frases/proclamas más famosas.

“G.I. Joe” es un desvarío, un flipe de niñez, o quizá de madurez tardía, pues tanto Julián, sobre todo, como el “Fresa” tenían devoción por estos muñecos marciales articulados. Un diez para esa recitación de personajes, códigos militares y acciones asociadas e igualmente para la inclusión de la voz del doblador mexicano haciendo de malo malísimo.

Musicalmente, sigue la línea de simplicidad con samples y efectos de sonido. Básico y a la encía.

Y acabo con “Salman Rushdie”, creo que de las primeras en oír de los Def. Recuerdo que conociendo el caso, me impactaba imaginarme la situación, la vida de este escritor indio-británico condenado a ejecución por la principal figura religiosa de Irán por el simple hecho de escribir un libro donde se cuestionaba el Islam y la figura del profeta Mahoma. Fundamentalismo a las bravas, elevado a la enésima potencia, algo que sigue vigente, aquí mismo con los encefalogramasplanos de los abogados cristianos o Hazte Oír (hacéroslo ver…)

Me gustaría resaltar esta escalofriante estrofa:

“Te van a encontrar
y te vas a enterar
de lo que vale un peine
en el mercado de Bagdag
¿Es que ya te has olvidado
de lo grande que es Alá?”

De “La cotorra criolla” afirma César que tuvo gran calado y tirón, pero a mi no me dice mucho.

Pese a que DCD seguía siendo una apuesta holográfica, tildado por algunos, incluso el propio César de modo autocrítico y de coña, como “el gran timo del R´n´R versión Rap Punk”, con apenas un par de grabaciones, escasos bolos y cierta sonada a nivel underground, lo cierto es que de una forma u otra la banda seguía adelante, sumando músicos y cogiendo experiencia, basando la fórmula en unos textos siempre ingeniosos, por momentos desquiciantes, gamberros, irreverentes y con la provocación y la libertad creativa por bandera.

     De las 11 rolas que integran el T.A., me quedo con las siguientes:

“Comunicado”, por ser “hierro Def”, marca cachonda, como “Concurso, otro inclasificable tributo a Jorge Martínez de Ilegales; “Edipo Rey” por su atrevimiento “moral”, por meter algún guiño literario, por el hilo argumental que sigue como dando a entender que “antes el incesto era gratuito, pero cuando descubrió que su madre es prostituta, ya no…”, de ahí lo de “Edipo Rey, mamá putón” y esas frases ingeniosas que aquí alcanzan brillantez. Recomiendo leer los detalles que se ofrecen en el libro “Himnos…”

De “JB al talego” me ha sorprendido ahora, años después de oírla, el transfondo del tema, esa faceta nada conocida del tildado como “Rey del Soul” de maltratador, de su mujer y de sus músicos. DCD, azote iconoclasta, con guiño a Los Ilegales y vocerío atropellado incluido…

Ejemplo del carácter DEF, de por dónde iban, es la canción “La princesa está triste”, veto a la monarquía, ese reducto feudal que sigue sin caer, a la par que denuncia machista del proceso de acceso al trono. Y todo ello con flashes del Punk más mainstream.

Supongo que para amantes del Rap “Miedo a un planeta Def”, en lo musical y también en lo espiritual, debe ser track especial, pero no es mi caso. Enemigo Público sin miedo a las hostias…

Por último, la más completa para mi, “Veraneo en Puertohurraco, fiel reflejo de la España más profunda, sórdida, de atar y analfabeta.

     Cerrando, el rodillo de ingenio mental DEF iba en aumento, ganando enteros con las letras gamberras, lúcidas, bizarras, provocadoras. DCD siempre radioactivos, nunca organizados. Calidad al peso

     Es el larga durada con la portada más reconocible del grupo y con un puñado de clásicos inolvidables tales como el de apertura, que está edificado sobre un supuesto directo muy rockero, punteos y riffs a lo acedecé y un enloquecido público hijoputesco que en conjunto hizo de este tema un DefTemazo. Condición de defensa: ¡que vivan los sin patria, sin hígado y sin dios!

Desenfundo el arma del populacho con “Acción mutante”, el hit-single que les abrió puertas, sobre todo la del “terrorismo diletante”, y en sintonía “Mineros locos”, también para el film de marras, ambos cortes muy “jevis”, rápidos e incendiarios.

La composición que me llena más, que divierte y la considero la mejor es “Sigo siendo heterosexual”, por su tono sarcástico, humor sexual reprimido y por abordar tema que sabemos se da mucho…

La gran curiosidad es que la música no es del horno Def, sino de unos tales Sloopy Seconds, banda punk americana. Adaptaron algo la instrumentación y por completo la letra del corte “I Don´t Wanna Be A Homosexual”, dándole la vuelta como a un calcetín, un “zaska” en toda regla, “un himno pionero contra la homobofia” como afirma Strawberry en el último libro escrito, “Himnos…” Recomiendo leer las notas adjuntas a este tema, esclarecedoras y brillantes.

Otro tema a destacar sería “Ciudadano terrorista”, por ese guitarreo magnífico presente en el desarrollo, por el manifiesto musicalizado y por la letra, que viene a equiparar a toda persona discrepante con la cultura imperante con un terrorista… con alguien contrario a los dogmas impuestos, mal visto por la sociedad y en el punto de mira de las autoridades.

Quizá pudiera meter aquí la coña de “Tú si que eres tontorrón”, que repetirían años después.

Otra de mis predilectas del popular cedé es la dedicada a los mágicos monarcas, ilusionistas infantiles (y no tanto), en versión bruta, con el dato anecdótico de contener la única aportación lírica de ex miembro Juanito Sangre, en el ripio “Eh colega me llamo Paco…”

Fotograma de la peli "Acción Mutante" insertado en el videoclip

     Una pasada la base que le metieron, muy de peli de Tarantino me atrevería a decir, aunque más scratch.

De “Toponoto”, esa sección bluesística, la entrada del “Oooooh Yeaaaah” de Axel R. y la denuncia-coña de las aberraciones de la iglesia.

Y para enfundar el arma, ¿qué decir de los tunos y toa su puta madre? Un exitazo, conocido en muchísimos ámbitos, sentimiento de odio y repudio que comparte mucha gente hacia un colectivo que por arcaico, fantasma y hortera debiera entrar a formar parte de un museo, o ni eso…

El surrealismo y el absurdo al alcance del pueblo, como arma.

¿Cómo empezar un nuevo proyecto musical, a la postre despegue total, en línea continuista de algo fresco y contundente pero elevado a otra potencia? Pues el arranque fue con un gag con gancho tipo speaker donde se presentaba a la banda no se sabe bien si desde un ring o un escenario de Paco Pil / Chimo Bayo. ¡Larga vida a los qué dice la gente!

     Personaje unido indisolublemente a la historia DCD, Miss Y. Ono, y su imán para atraer desgracias y culpas… y es que era “mortalita”. Temazo de cadencia bailona y letra descojonante.

     Por ese rollo rockanrollero tan majo, pasaje de piano delicattessen y esas frases identificativas del españolito arquetípico que folla ya se sabe cuándo y realiza tantas acciones cotidianas que yo al menos aborrezco (aunque algunas como ir al fútbol, practiqué…); por eso, “Dímelo tú”, mola.

     Y si le das al “forward” en tu minicadena (o playlist) te topas con uno de los mejores temas de la banda, a mi parecer, que no es otro que “Pánico a una muerte ridícula”. Lo mejor es que todas las acciones mortales, los hechos que se describen que parecen sacados del programa televisivo “Mil maneras de morir”, todos son casos verídicos, muertes absurdas a las que DCD puso sarcasmo con habitual tino.

     Metalera “Mi reino por un poco de caballo”, nueva tralla a la fantasmagórica y cuasi acuciante moribunda corona. Letra extensa y que no tiene desperdicio; pongamos algún ejemplo:

“La foto oficial no está en los colegios

y encima pretenden  que pague impuestos”

“Han desguazado mi yate privado y la consorte me la pega con un republicano.

Mi corona es de espinas y el trono se lo comen las termitas”

     Llegamos a la faceta más seria de los Def, aunque sin perder acidez, humor y sobre todo imprimiendo contundencia lírica y también sonora, ¡cómo suena esa sección rítmica! Un bajo demoledor y muy presente junto a guitarrazos heavies y una línea de teclado que dota de tensión, drama y epicidad a la composición. La letra es una “Def-sugerencia”, una alternativa de diversión y cultura incidiendo en el mensaje de luchar contra la estupidez de la mano y ladrillo de DCD. Así es “Poco pan”, mucho más que entretenimiento.

     Con aquellos Niños A/B abordaban la dimensión más oscura y salvaje del ser humano, trasladado a la parcela infantil.

“Difícil seguir con una selección de mejores metrallas defsonoras.

Se va viendo, oyendo, lo buen disco que es, sobre todo redondo, sin fisuras.

El año del despegue, desde luego.”

     Se viene tema que entre la fanaticada más true del Rock seguro que escoció. Derrumbando mitos y estrellas del Rock con odio jocoso y siempre sentido común. Seguro que se te ocurre alguno, querido/a lector/a. Musicalmente es una hostia en todo el morro, riffs salvajes, punkarras, muy de mástil arribabajo y letrísticamente es como el “Concierto para ellos” de Barón pero en versión canalla; se salen en algunas frases lapidarias:

“Ha nacido un genio y el mundo se disculpa,

en los bares de moda no pagas una copa”

“La radio-fórmula dejó de ser mala

 cuando oíste que tu disco sonoba”

“Sexo, drogas y R´n´ R

o acabar como Loquillo de cantautor”

     Tiremos de la cisterna tras oír y experimentar una experiencia coprófaga… y durmamos la mona después de una buena ingesta de vasos comunicantes alcohólicos, porque tras ello, la resaca la pasaremos en nuestro flamante buga; culto al coche, forocoches a domicilio, putéame lo que quieras pero el coche ni tocarlo, ¡El coche no!. Aprovecho para meter un cameo, de los que pueden ser perfectamente los sucesores de DCD en la actualidad, al menos unos dignos herederos, quienes pueden recoger el legado: XpresidentX (Samuel, tenor más joven en Def, está en esta banda). Os dejo clip revisado del tema del carro.

     Más ideas bizarras entremezcladas en “Que te fagorishen”, historia real del que dicen fue el primer frikiTV, contando como varias prostitutas le estafaron, con su acento galego profundo y el título del tema aludiendo a una conocida marca de electrodomésticos… hay que leer las notas en el libro para conocer más…

     Acabo con balas americanas, “De cacería”,  de reality burgeramericano, balazos, sangre de kétchup y Bowling For Colombines. Duro relato ficticio pero que perfectamente es realidad.

La principal característica de este álbum es ese matiz, barniz más sobrio y solemne que impregna el conjunto y que sin embargo no existe en cortes como “Basta de nacimientos”, “Promiscuidad”, “Trabajando para dios”“Menos yo” y “Quemé el Liceo”. Son 5 de los 17 temas que siguen expandiendo la guasa, el sarcasmo y el ingenio más mamón del colectivo Def pero que representan menor peso en el conjunto del disco.

Tras comentar en “Alerta 2. Eclosión y deadline las características de este trabajo con mayor detalle, vayamos ya  al análisis de canciones.

¡Bienvenidas/os a vuestro hogar, Ultramemas/os!

     Me encanta ese deje único de los mensajes y chorradas locas de los Def, y el mensaje nº 1 es magnífico. Broma que gastó el vocalista de Los Petersellers dejando amenaza al manager del grupo y que les tuvo en vilo hasta que meses después confesaría la fechoría, y de ahí sacaron muesca.

     Abren verborrea musical con tema que es pura dinamita y que otorga título al álbum. En esa onda que apuntaba de menos sarcasmo y más seriedad en letras, me quedo con estas frases: “Es preferible la injusticia al desorden” y “Tampoco es tan incómodo vivir de rodillas” que resumen bien el espíritu del corte, del disco y del grupo.

Para saber qué cojones es lo del coro final “meeeeetro VS. au-to-bús” os recomiendo leeros esa parte del libro, pero os diré que tiene que ver con el guión de intento de película y que se traduce en lo memos que somos muchas veces los humanos, cierto segmento social, con disputas absurdas y que pueden dar lugar a navajazos a lo puertohurraco

     Otro temazo es “Señores” o como identificar al garrulo macho alfa de turno, ese estereotipo de masculinidad de las cavernas, haciéndose el fuerte sobre todo con ciertos colectivos.

El término “cuñadismo”, lastimosamente tan de actualidad, fue acuñado en este preciso momento histórico, no se equivoquen los “Zeñooooooooreeeeeh”.

     Sigo en orden numérico, porque el 4 es otra pedazo de canción. La España de las cloacas, las mierdas del Estado, lo que nos contaron y la realidad. La pluma, despercudida, incisiva y extensa (quizá en demasía). Años después, ese piensa por ti mismo y que no te atrapen se personificó en el que se haría famoso rostro en blanco y negro, sombrero, gafapastas negras y perilla sobresaliente…

Enmarco este sensacional verso:

“…porque reyes y presidentes

son y será por siempre

grandes figuras incuestionables

ante quienes hay que doblar el espinazo,

dar taconazo, besar su mano,

honrar su sable y que Dios les salve.”

¡Qué vivan las caenas! … pero rompámoslas a martillazos, para alejarnos de ser un pueblo sumiso y analfabeto.

     A riesgo de extender el reportaje en exceso sigo citando canciones notables porque por otro lado estamos ante uno de los mejores discos de la banda y hay que sacar más de la chistera de Straw, Arispont y los suyos.

     Otro icono de nuestra sociedad atacado por esta banda de descerebrados, otro asunto que mete presión a cada pareja sentimental, sobre todo a la mujer, y contra el que DCD dirige su lengua bífida: el matrimonio y en concreto su supuesta finalidad, la descendencia. “Basta de nacimientos” y decretazo para institucionalizar el eslogan “stop prole solidaria” siendo el hombre el obligado a someterse a la tijera.

     Siguiente “Play”, más cloaca de las instituciones, esta vez de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, con un personaje siniestro que existió y que dio “clases de tortura” en un cuartel de la Guardia Civil de Colmenar Viejo (Madrid). Lo que cuenta Lehman sobre su vínculo con esta casa de la benemérita es de traca…

     “Ciao Baby” es una obra maestra de la interacción banda estrella & seguidores. Me dio por pensar en su momento que podría ser un fake, pero estas cosas sólo pueden pasarle a los Def. Ya sabéis de lo que hablo, ¿o no? Si la respuesta es negativa, busca el corte del contestador automático…

     Sexo a jierro, salvaje, fluidos emanando a chorros para escocer a la turba de mojigatos, colectivos garrulos y alas conservadoras que acusaban a la comunidad homosexual de causar una pandemia con el VIH. Esa prosa acertada y una base jazzística guapa, lo más reseñable de “Promiscuidad”.

     ¡Copón! Pensaba que podía obviar material sonoro pero soy un memo ultra… hasta que mirando en la ventana la gente que pasa… esa canción no estaba en mi lista… Otro sobresaliente en tinta desternillante ¡ahora las hostias las siguen dando los defcondos! ¿Quieres trabajar para Dios?

     Vamos terminando con los memes, poniéndonos serios de nuevo, lanzando un mensaje contundente y pionero contra el machismo en general, una reflexión propia y valiente, contando las cotidianidades vejatorias que muchas mujeres sufren por el hecho de serlo y mostrando un puñado de medidas persuasivas para los acosadores. En el siguiente CD proseguirían con esta lucha pero serían tachados de oportunistas. Desde luego, uno de los temas icónicos de la banda precedido de la creación del colectivo femenino con el que intentaban ayudar al empoderamiento de sus compañeras y amigas más cercanas, cuando ese término ni siquiera se usaba.

Curioso saber que la elección del nombre de la chica acosada no es azaroso. ¡Cuántas analogías nos aporta el Antiguo Testamento! …

¡Viva, la lucha, de las mujeres! ¡Viva la A.M.V.!

     Obvio los cortes “Menos yo” y “Tus monsergas”,  ya que sin dudar son para mi los más flojos, desde el punto de vista musical y letrístico.

Como curiosidad, haré referencia al comentario de César al hilo de explicar el contexto en el que se desenvuelve la canción; dice algo así como que el paso de los años hace que uno sea menos extremo, impulsivo… “La vida cambia y hay que asumir, sin fliparlo tanto, que las personas vamos cambiando con ella.” Desde luego, el Strawberry más comedido y maduro puede ser éste…

     El punto final a tanta tontería es la genialidad “Quemé el liceo”. Variado en lo musical, con muchos efectos sonoros, sintetizadores, trompetas, rasgueo de cuerdas atractivo, preponderancia gruesa del bajo típica, piano, flashes operísticos… y por supuesto un manuscrito lírico divertido y socarrón que apuntaba al gueto pudiente del sector de la ópera, con sus corruptelas y chanchullos favoreciendo a los artistas de siempre en detrimento de otros (se puede rastrear el asunto en internet, con artículos y reportajes).

“Sólo pararé de quemarlo todo
cuando dejéis que canten otros.”

     Para mi este es un tomo especial porque contiene las que considero las dos mejores canciones  de los DCD más político-sociales, que son “Somos enormes” y “Blanco perfecto”. Pura metralla contra el capitalismo salvaje, con menos tono de humor pero con toda la crudeza de una reivindicación de calado.

     Ya comentaba que este disco y su dos predecesores ya se alejaban algo de los DEFtroyers de los inicios, siguiendo una línea más grave en cuanto a panfletos que acompañan a la música, menos guasones. Pero por supuesto sigue habiendo espacio para la chifladura como en “Tírate ya” o “Dile que no”, este último muy hiphopero, diálogo de colegas que entre chelas (birras) analizan la situación de escarnio que vive su amigo cuarentón que es echado del nido familiar; descojonante.

     Otras creaciones destacables, a mi parecer, son “Fin de siglo”, posible precuela de la vuelta de tortilla que hemos experimentado recientemente en el pensar de buena parte del pueblo, virando políticamente, pero más a la derecha de la derecha… voxmitivo“Falcon negro” es pieza oscura, de tétrico relato enmarcado en la dictadura argentina, de lo más siniestro que hayan pergeñado jamás los Def que con una música más solemne hubiera sido áun más sombría. Por su parte “Insonorízate”, “Ha sido Crumb”, “Dolor ajeno” (una bizarrada gore) y “De poca madre” ponen el contrapunto a tanta gravedad letrística.

     “Y yo qué” y “Ellas denunciaron”, siendo temas dignos, no alcanzan el punto sobresaliente del disco porque abordan temáticas ya tratadas, pudiendo ser extensiones de esos dos cortes cumlaude que estás pensando ahora.

     Bocata de chóped para poner fin, temporalmente, a una productiva y exitosa trayectoria jalonada con muchísimo esfuerzo, pizca de suerte y abundante ingenio y caradura.

El odio al dogma se tradujo en un recopilatorio de 37 lonchas del mejor embutido marca DCD más dos finas rodajas extras, de material nuevo. La pieza que dio nombre a la compilación vino acompañada de un videoclip que combinada humor de cocina masterDef con momentos de la banda en vivo. Dice Strawberry que fue un estallar contra el negocio de la música a la vez que una especie de claudicación ante el mundo estúpido al que combatían… El otro “bonus” de la barrapan con fiambre era un desconocido para mi “La noche de los oportunos”, desconocido pero grata sorpresa, porque lo acabo de descubrir. Vaya atraco más cachondo, que iba a ser carne de cortometraje pero acabó siendo únicamente banda sonora de esta antología con letras de un epitafio que afortunadamente no se produjo.

Con este último bocata algo insulso cierro el análisis de buena parte de la discografía DCD. Llega el parón para oxigenar a la banda, vendrán cambios de formación importantes y nuevas DEF-aventuras.

Aquí puedes leer los Asaltos: UNO, DOS y TRES.

Os emplazamos, Def-Splinters, al último asalto del monográfico, con lo que queda de discografía, que será publicado en próximos días. ¡Permanece a la escucha, Vástago de Crumb!

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Autor del reportaje: Pablo «Aliscar» Alarcón.

 

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