Monográfico Def Con Dos (Final)

Último asalto. De "Recargando" al "Gilipollas..."

Parte V.  Repaso final a la discografía (hasta 2019). 

     Continúo con la creación disquera de los más irreverentes, ya entrado el nuevo siglo y el regreso de DCD tras cuatro años de parón. Lo habíamos dejado en «Dogmatofobia» (2000), un cedé recopilatorio con dos tema inéditos, para cerrar un periplo de una decena de años bastante exitosos. Vamos ahora, tras la debida oxigenación, con la recarga pertinente…

Puedes reengancharte a las 4 partes del monográfico aquí: Asaltos 1, 2, 3 y 4.

     Mucha carga funky en esta nueva entrega que inicia la recarga de pilas en similar línea, idéntica estrategia y armamento con los que hicieron el parón: track homónimo al título del LP, contundente en lo lírico, apuntando expresamente contra el que regentaba el gobierno español en aquella época, de bigote prominente, ego henchido, acento tejano-catalufo en la intimidad y uno de los tres piraos de las Azores…  Para cuando salió el disco, finales de septiembre, ya estaba en Moncloa “el de la ceja” pero en el fatídico once de marzo era Ánsar quien gobernaba y quién nos metió años antes en el infierno de Irak.

“…aunque luego les estrelles en viejos aviones
les mandes a tu guerra
o les quites vacaciones […]
Que te queda como el culo
el gorro del tejano
y resultas grotesco con tu acento americano…”

¡Def Con Dos!
¡Y otra vez alerta!
¡Recargando!

    Conectado con el tema apertura tenemos “Mundo chungo”, otro artefacto explosivo de terrorífico empiece (extracto llamada de teléfono en plenos atentados 11-M), trepidante música y adictivo estribillo que nos alerta del nuevo orden que iba a imponerse, al menos en cuestiones de seguridad y libertades. El miedo era su arma y sigue siendo poderosa…

“Y ahora aunque no lo quieras,
sí, eres sospechoso
por ir a tu bola
y vivir siempre a tu bolo”

     No termina de calarme “Demasiado humano”, porque se me hace pesada y por el estribillo, aunque reconozco que idea y trasfondo son buenos y el clip simplón pero efectista.

   La diana sigue con la cara del capitalismo en el centro. Autocrítica con el consumismo desarbolado como prota. Más vale unos versos que explicarlo y muramos en paz:

“Se trata de que gastes mucho más de lo que ingresas…

Todo se ha montado para que vivas empeñado
pagando de por vida lo que te van ofertando”

     De verdad que me he tenido que reír con  el “Tontorrón” versión 2004. Hachís, torres gemelas, kebabs y mucha guasa. Chapeau por el remix.

     La coña real de la boda idílica borbona debiera enmarcarse en el Reina Sofía. “No me han invitado a la boda”, hermana de aquella lejana “La princesa está triste”, este alegato contra una institución tan rancia y obsoleta que debiera desaparecer se convierte en la recarga más divertida del nuevo DEFgenerador.

¡Ah, y qué versión más apañá para el paseíllo de la novia!

Recuerdo cuando los de El Jueves sacaron una camiseta conmemorativa… y portada.

     “No al más allá” y “Yomismista” me parecen temas dignos pero no notables. La perdición de las religiones y el egocentrismo, respectivamente, los temas tratados.

     En cambio el trío compuesto por “Los días pasan mal”, “Cuestión piramidal” y “Juanito Hikikomori” son creaciones que considero están por debajo del nivel habitual.

     Para acabar con este nuevo acumulador, comentar sobre las cacotas, que son de lo más Funk, rapeados contando verdades como los mamoneos que alguna peña se gasta cuando se escaquea del pago de la ronda de copas o se queda con cosas prestadas, cuando no cosas peores. Las miserias del ser humano y lo pardillas que son algunas personas.

     ¿Que me quitan la casa sin alternativas? Tendré que vivir en algún lado… ¿y si atraco a uno de los atracadores? la trena, a mantel puesto, gastos pagados, a vivir por encima de mis posibilidades, ¡joder!

Fino e irónico análisis de aquella coyuntura, denunciando a los verdaderos causantes, “Hipotécate tú” (año 2009) … y tus muertos.

     La ignorancia puede ser un remanso de paz, alejado de problemas y comeduras de coco; pensar, ser consciente de las cosas y replantearte temas requiere un esfuerzo, un preocuparse e incluso estar en vilo. ¿Os imagináis a taurinos sopesando si el animal sufre o a alguien que tira colillas en la orilla rectificando ese irresponsable gesto? Yo mismo me meto en ese universo bobo cuando en algunos aspectos no puedo, me cuesta, salir de la rueda (supongo que nos pasa a muchos, son tantos años mamando…). De eso va “Destino zoquete”, de espabilar, de usar el cerebro y que no te atrapen, nuevamente…

    Con el carné por puntos se me viene a la mente la serie “Black Mirror”, el capítulo “Nosedive” en el que tu vida vale lo que tu holograma en las redes sociales; mayor prestigio y valoración según te comportes e interactúes con el establishment. Musicalmente es bastante flojita. “No tengo puntos” fue el “Nosevide” musical en blanco y negro.

    Vamos con un corte cachondo y tema de debate bastante frecuente aún hoy día: el lenguaje inclusivo. Quede constancia de que yo lo apoyo y lo valoro, más allá de saber cómo pronunciar la “Arrob@”… Por una parte entiendo la coña pero por otra, sabiendo del compromiso de DCD con la igualdad y contra el machismo de “Zeñoreh” (con ustedes más señores…), quizá un “vale, va contra la economía del lenguaje y tal, pero la masculinización de nuestra lengua es abusiva… démosle cancha…” Pero bueno, Def son Def y esta es sólo mi perspectiva.

     La juerga con hashe y demás sustancias prohibidas hacen que la peña Def se mame. Son viciosos, corte cachondo reivindicativo que enlaza en temática, en contrapunto, con “Macarra”, donde arremeten contra lo más chungo del mundillo. A mi parecer, creaciones muy por debajo del nivel del grupo.

     Otro cameo cinéfilo de la banda en el corte “No digas nada”, pura coña, y mofa de la deriva de la Iglesia Católica en su cantera de fieles en “Aló, Alá”. Pero sinceramente, propuestas que no me llegan, no salta el “click”.

Y así acaba este cedé, creo que el más mediocre del grupo en toda su trayectoria junto al que estaba por parir cuatro años después.

     Tal severa afirmación se abre con el single directo de título homónimo al de la pizarra que resume a la perfección la idiosincrasia de DCD y su lucha por alterar el orden fijado, su anhelo de vivir en otro país, de tener una España inteligente, con otra cultura y valores. Ataque mordaz y necesario contra el aturdimiento de la masa; sí, sin posibilidad de sorprender, porque “es más de lo mismo”, pero es que sigue siendo altísimo el nivel de estupidez y analfabetismo en nuestra piel de toro, que como bien dicen en este corte, “huele a bobo”.

Mención aparte el remix de reivindicaciones de peña indignada, guiño al 15M.

    ¿Qué más puedo destacar de esta nueva entrega? El estribillo gamberro redentor de “Pégamelo a mi”. Los ripios, nunca superfluos, (casi) siempre sesudos, advirtiendo una vez más del riesgo del consumismo compulsivo, en “Desahucio mental”. La oda al monarca torpón, golfo y corrupto, que fuera presidente de honor de WWF, es de los mejores temas del disco, sin duda, aunando cachondeo frikiborbón y denuncia animalista (“… por más que reflexiona no alcanza a comprender de qué puede estar hecho el que mata por placer”). Elefante en cacharrería, memo rey cazado.

     La diatriba estar o no en la red del pajarito azul tiene su punto punk absurdo. En Madrid, miedo, asco, un bajo que retumba y da empaque y estribillo resultón, aunque temática repetida.

Asevero que los garabatos irrisorios del Tío Vilks, los musicados, no me llamaron la atención cuando los oí, pero pasado un tiempo veo un corte fresco, en lo instrumental con ese inicio trepidante de persecución y también en lo lírico, lanzando advertencia de lo que poco después se convertiría en una losa de hormigón, el cepillado de la libertad de expresión, desde un simple dibujo, pasando por una función con títeres o un intrascendente tuit. Puede que sea la mejor viñeta del disco… Practiquemos el “nuevo credo pagano”, el Flying Spaguetti Monster.

     Un homenaje siempre es sentido y más si es a un artista de referencia fallecido , como lo fue Adam Yauch de Beastie Boys, espejo de los Def más novatos. En lo musical, pleitesía en forma de samples y pasajes y una fantástica base Hip Hop. Salve a MCA, su Dios.

     No me olvido de la portada, impactante y como anillo al dedo del concepto del álbum.

     Y estas son las consideraciones que he creído oportuno realizar del décimo disco de la factoría B2 Spirit.

     Híbrido que recoge temas remozados, colaboraciones y remezclas con seis rolas de nuevo corte (una es la intro). De las nuevas, “Habrá que morirse más” se lleva el gran aplauso (flamante riff guitarrero de J. Al-Ándalus), con el extra del videoclip. Es el gran aporte. Desde mi perspectiva, las otras cuatro no están a la altura, aunque la del médico bárbaro, jum

     Pero el plus del disco, como intuís, reside en las remezclas y demás “zarandajas”, entendidas estas como complementos que, realmente, ofrecen un flashback a los orígenes y, en algunos casos, viento fresquito, como el caso del fregao de los XpresidentX con el coche, añadiendo versos actuales; la Z de Garzía y una base chulísima también logran modernizar ese famoso colectivo de mujeres aguerridas; el gancho de Gransan entrando a saco, atizando al ruido con un magnífico fraseo biruji es otro revisado a tener en cuenta y por último, quizá, citar la nueva no hipoteca que nos intentan vender, que no está mal.

     Ya contaba en asaltos anteriores del reportaje en la vertiente extra musical, desarrollando la evolución de la banda, el jaleo de César con la Justicia y los cambios vitales en el seno del grupo.

En lo musical “Trending_distopic” se diferencia de otros lanzamientos por contar con hasta seis colaboraciones de artistas dispares. Doce chalecos reflectantes, el postrero, versión del clásico de Barón Rojo “Resistiré”, con Sherpa. Hostiazo de no cover, sonido bien remozado, demoledor, insertando cambios curiosos, incluso estrofas nuevas (¿?¡!) … grande.

Me encanta, nos encanta que las obras de DCD empiecen con jaleo, con gente rajando, con follón de fondo… y esa “drogaína” nos dan para nuestro regocijo. Así arranca la del maldito jersey amarillo fosforito, ironía pura, descojone y cierta frescura lírica, reinventándose (no les queda otra).

     Juntarse con un nombre de peso del Hip Hop como Tote King es jugar sobre seguro. Propuesta renovada y elemento reservado que entra fassi.

     Tras un orgasmo que ni fu ni fa, llega la esperada creación rabiosa que César iba a escupir contra la maquinaria conservadora, vomitando sus miserias y denunciando su injusta situación tras ser detenido por lo que ya sabéis. Tema mu Metal, con poderosa sección rítmica, galopante por momentos, redonda, puño en los morros de la costra rancia, “Que tú nos persigas mola”.

“¡¡Hay una incapacidad absoluta de entender el sarcasmo…!!”

     Uno de los mejores aportes del disco es, en mi opinión, el de Juan vocalista de los míticos Soziedad Alkohólika. “Dación en pogo” parece hecha ex profeso para él y el sonido clásico de la banda en ese fragmento en que colabora. Directo, voraz, a degüello, con sello propio y con un grito melancólico y rabioso sobre la carga injusta que soportan y soportarán los más jóvenes con todo el legado de mierda que les estamos dejando, bueno, sobre todo los cabrones de siempre.

     Por ser identificativa de la idiosincrasia Def, citaré “Estoy en Shock” haciendo referencia a otro film mítico: “¡Ha muerto Spock!” Pero poco me aporta este track, repetitivo y cansino.

Y en esa línea continuista, “Que se inmole el que no mole”, Hassan, hachís, bombas y guasa. Pero igualmente me raya en el aprobado raspado. Eso sí, ahí regresa el Bulbul.

Sí que molan “Algunas Canciones Acaban Bruscamente”, divertido acrónimo con nuevo significado. Y es que esta es canción puramente Def; ingeniosa, hilando fino con la tinta, chistosa, ocurrente. Otra de las top del álbum.

     Viene un bonus que ilustra lo sádica que son buena parte de nuestras fiestas populares, las de mi pueblo, el tuyo, el de al lado. “Santa Fiesta”, banda sonora de un documental (de Miguel Ángel Rolland) escalofriante que ofrece el dato de que más de 60000 animales son torturados y masacrados cada año, por divertimiento.

     Por último remarcar que los recitados intelectuales intercalados, sin ser algo novedoso, sí que les ha quedado bien y es un extra para ejercitar el cerebro y que no se pudra, sobre todo para los/as más jóvenes.

     Quemo mi chaleco amarillento afirmando que es un trabajo similar a “España es idiota” pero con un puntito más de calidad.

     Finalizo este detallado repaso a la discoDef con la más reciente de las creaciones y me alegra afirmar que de los tres últimos lanzamientos este es el que creo que está más logrado, es más completo y es donde se ve complementación idónea de los tres tenores, ya con tiempo e ideas suficientes para ofrecer un plus creativo.

     Hasta el corte número diez, “Traga y caga”, donde se baja el pistón, todo es una voladura sin precedentes, porque nunca antes hemos oído tantos temas de base Metal encadenados, semejante tralla metalera.

Quizá a los más puristas, a quienes les tiren más los sonidos hiphoperos, esta estructura, esta apuesta les eche para atrás, pero a mi me ha molado bastante, aunque eche en falta también algo de partes scratch y rapeos.

     Voy con las notas que he tomado de este postrero mensaje contra la indecencia humana:

la que da letrero al álbum es machacona, burlona, aunque bastante simplista en letra, pero claro, minuto y poco de duración no da pa más; “Bolingas”, desatada, demoledora y esquizofrénica, mu Punk, con momentos surrealistas brillantes “Me Bebo Valdés, te dejo al Cigala…” agradeciendo siempre el que metan la singular voz y acento andaluz de J. Al-Ándalus; mamarrachos a tope con pelazos chulazos, dando repaso a mandatarios impresentables e irresponsables, ¡qué dos minutos largos más punkarras! No os perdáis el videoclip, impagable, así que aquí os lo dejo:

     No podemos fiarnos ya de los veladores del orden y la seguridad, de esos que no están corrompidos o abusan de su poder, o al menos eso afirman en “Poli bueno / poli malo”; palo a la izquierda (a la diestra ya suelen darle) más “mojigata”, aquella que en ocasiones lleva al extremo ciertos asuntos, convirtiéndose en polo opuesto que se atrae con el otro ala, “Stop puritanismo”. Por este enfoque fueron duramente criticados por sectores izquierdistas; la siguiente es un atasco pero de ideas, a mi parecer, la que no da la talla entre las diez salvas (salvando lo del “y asumo mi causa y a lo hecho pecho…”, digno verso); la dedicada al zombi-momia del dictador, cachonda, aprovechando el momento, les faltó lo de “¡quiero ir a misaaaa!”; de “No despertar” sacaron clip confinado bastante resultón, tema apañao y que entra mejor si lo acompañas de las imágenes, y de base poderosa, para variar, algo rollo electro-industrial; crítica culinaria antigastronovuestra, el nuevo hobby modernuki, para tapar fracasos personales (en algunos casos), con poso Funk, de lo más relajado del cedé, eso puede ser “Traga y caga”;  vaya rollo Hard Rock chulo que posee la última, “Tu profeta no hace surf” y riffs de los de antes. Deidades frente a nuestros superhéroes, ganan estos, por supuesto.

Surfeando en vivo en el Pinto Rock 2019 (Imagen: Pep Rodríguez Fotografía)

     Vamos con los extras, porque “hemos llegado al extremo, Apocalipsis memo”, sonido más de raíz, con más samples y programaciones que otros cortes, menos Rock Metal, típica de denuncia de la idiotez mundial, con guiños a alguna célebre frase y una bien empleada voz de Ummo que te hace decir “coño, existe”; y acabo, gracias a Dio y a Adam Yauch, porque estoy saturado aunque feliz, con el último del último, la B.S.O. del corto “Cinco Reyes” del director Alberto E. Pons, de la que a nivel musical diré que siendo patrón film, me parece la más discreta de todas las colaboraciones cinéfilas (creo que son siete) de DCD, donde la curiosidad es ver en el clip a una conocida OT malagueña.

     Decía que finiquitaba, pero era en lo musical, porque la portada es a mi gusto la de menos punch de todas.

     Sin duda alguna la mejor creación de las dos con la nueva formación y podría decir que desde el “Recargando”, incluso diría yo que superándolo, destacando sobre cualquier aspecto el viraje hacia sonidos más heavymetaleros, composiciones más veloces y producción impecable.

Como colofón al balance a la DEF-discoteca, “6 dementes contra el mundo” y “La culpa de todo la tiene DCD, directo y homenaje, respectivamente, engrosan la discografía del grupo, pero no entraré en hablar de ambos.

     Para ir acabando con el reportaje, ¿cómo puedo definir a los actuales DCD? El espíritu de lucha contra la estupidez sigue latente; la voz y chaladura de “Fresa” son indispensables; el talento a las bases, producción y bajo de Arispont equilibran el todo. Las seis cuerdas de Alberto M. dotan a la actual propuesta de ese registro Metal más presente que nunca y la pegada de Tornado da la estabilidad de siempre.

¿Sigues echando de menos la inimitable voz del Coronel Kurz? Yo sí, porque es tripa Def, pero tengo que decir que la de Barranco encaja bien y ya se la va asociando con el grupo. Soy más de Peón, eso sí. La de Ummo es la que no termino de apreciar, valorar, estando poco presente o al menos me pasa desapercibida en cierto modo.

¿Queréis saber cómo he ido ideando toda esta locura de los defcondos? Pues os cuento. Todo el confinamiento y algo más, unas 8 semanas encerrado en las que he podido ir analizando la carrera de los DCD, explorando detalles de su idiosincrasia, leyendo artículos, críticas e info variada para empaparme del grupo al que conocía desde hace lustros y del que tenía discos, pero no siendo el arquetípico de mi género predilecto, el Metal más clásico, me ha supuesto un reto y todo un proceso de aprendizaje y conocimiento. Un placer que me introduce y me vincula más al Planeta-DEF.

     Gracias a Samuel Barranco, tenor de la banda, por mediar para la cesión del material fotográfico y compartir y a César Montaña L. por prestarlo y por hacerse eco del reportaje en las redes del grupo. Y por supuesto a Def Con Dos por su arte musical e intelectual y por estar siempre combatiendo la estupidez humana. 

¡¡Larga vida a DCD, los sin patria, sin hígado y sin dios!!

Finalizo el monográfico retandoos, fieles Sombras, a que nos dejéis abajo en comentarios vuestras impresiones del mega reportaje, qué significa el grupo para vosotros/as, cuáles son vuestras canciones favoritas de DCD o nos las hagáis saber en los post sobre el reportaje que hay en nuestras redes sociales (Facebook, Twitter  Instagram)

¡¡LARGA VIDA A DEF CON DOS!!

Autor del reportaje: Pablo «Aliscar» Alarcón.

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