Leyendas del Rock, Villena, Alicante - 2025. JUEVES.
Calor y adelanto del cartel para 2026
Jueves que te quiero jueves.
Desde hace bastante el jueves ha sido mi día favorito en el Leyendas. Ya estás metido en faena, tienes anécdotas del día anterior, quedan 2 jornadas por delante y encima la jarana empieza a las 12 de la mañana (o mediodía, según se prefiera) en la plaza mayor con los acústicos.
Siempre es bonito el jueves del Leyendas.
Además el hecho de que a las 8 anunciaran el adelanto del cartel para la XX edición del festival hizo que pasáramos la tarde imaginando y tratando de adivinar las bandas que podrían caer en esta primera tanda acompañando a Helloween.
Y no ha estado nada mal, a la altura de lo que debe ser un veinte aniversario. In Flames y Slaughter To Prevail como escuderos de Helloween. Godsmack y Sepultura. La vuelta de un clásico del festival como WarCry. Nothing More, Deicide, Dark Tranquillity, Of Mice & Men, Mushroom Head, Eihwar, Dark Moor, Hardline, Chez Kane y Latzen.
16 bandas para empezar, y aún debía de llegar alguna sorpresa más en los 2 días que quedaban. Pero eso lo dejamos para más adelante.
Volviendo al césped de Villena hubo dos protagonistas claros en este día.
El primero, el calor. El jueves fue el día donde «Don Lorenzo» castigó más al personal. Y lo hizo a conciencia. El mercurio subía y subía y la sensación de sofoco y bochorno fue algo que sufrimos mucho en algún momento de la jornada. El paso por la fuente para refrescarse cuando uno se encaminaba al cambio de escenario era algo obligado.
¡Menos mal que los heavys estamos hechos de otra pasta, y cuando hay buena música ni el sol ni las camisetas negras más recias pueden con nosotros!
El otro protagonista del día fue el escenario New Rock. Sin desmerecer en absoluto los conciertos y los grupos de los principales, pero es que hoy se pasaron bandas de muchos quilates por «el pequeñín» de los escenarios. Incluso los habituales problemas de sonido del New Rock se tomaron un descanso hoy y sólo aparecieron en momentos puntuales.
¡Que bonitos son los jueves en el Leyendas!
A.P.
Lépoka, fiesta abrasadora.
¡Cuánto nos gustan los conciertos en la Plaza Mayor de Villena! Escenario pequeño, ubicación recogida y gente buscando el abrigo de cualquier sombra cercana, u observando desde las ventanas y balcones, para evitar la exposición directa al sol… ¡hasta que comienza la música! Ahí ya, da igual el sol, el cansancio o lo que sea que le pase a cada uno (problemas tenemos todos), y solo manda la música y esa cercanía tan envolvente.
Curioso el caso, inédito diríamos nosotros, de que una banda que no toca en los escenarios principales del Leyendas, tome la plaza al asalto. Pero eso nos dio la oportunidad de ver a unos Lèpoka en estado de gracia, exprimiendo los últimos estertores de su exitosa gira de presentación de Dios Está Borracho, dispuestos a montar una fiesta folk-ska como sólo ellos pueden hacer.
Con un Dani que crece con cada concierto, y una complicidad intensa con un público «achicharradito», los castellonenses vinieron a dar fiesta, colocaron dos inmensas barricas de cerveza al fondo del escenario, y no descansaron hasta que toda la plaza reventó de saltar y bailar al son de sus grandes éxitos.
Sin guitarra eléctrica (algún día hablaremos de qué es exactamente un concierto acústico, porque salvo ese detalle, todo lo demás sonó como cualquier otro concierto de la gira), fueron desgranando temas muy celebrados, entre los que destacaron «Dios está Borracho», «Pandemonium», «A las Calles», «El Baile de los Caidos», «Sigo Contando», «Seguimos en Pie», «Yo Controlo» o «Contra Viento y Marea», que cerró el concierto.
Inicio inmejorable para una de las jornadas más esperadas del Leyendas del Rock 2025 y que nos dejó con ganas de haber visto a estos chicos también en el escenario principal, donde ya estuvieron el año pasado. Aunque, claro, tras la celebración con tarta de cumpleaños y la petición de mano con la que nos sorprendieron en 2024, quizá hubiese sido poco todo lo que quisieran prepararnos en esta ocasión (recuérdalo AQUÍ).
PLK & JOS
Headon. Siguen siendo apuesta segura.
Llevábamos mucho tiempo esperando que, por fin, los murcianos Headon fueran señalados con la varita del Leyendas y acudieran al festival para poder hacer gala de su propuesta musical. Por juventud, cercanía al recinto, calidad y repercusión empezaba a sentirse extraño que no se le diera una oportunidad de poder acercar al público su música.
Y, finalmente, se escucharon nuestras peticiones.
No negaremos que, a Andy Martínez y compañía, les tocó bailar con la más fea pues, abrían el segundo día del festival (que suele ser aquel que recibe las consecuencias de los excesos del primero y las ganas con las que uno coge la vuelta al festival). Eso se vio confirmado con un público algo escaso y tibio ante su directo.
La calidad musical de la banda creo que es algo que está fuera de toda duda, al menos a gusto de un redactor que los sigue desde hace años. En la web hemos dejado sendas críticas de sus trabajos y hemos tenido ocasión de verlos alguna que otra vez, como por ejemplo en el pasado Zafra Rock del año 2023. AQUÍ tenéis nuestras impresiones y enlaces a las críticas de sus últimos lanzamientos.
Sea como fuere, podemos admitir que, quizás el directo de la banda no fue el mejor que pudieran haber tenido. No hace demasiado, el segundo guitarrista de la formación, Jota, dejaba la banda y dicha carencia en el directo se notó bastante, restándole algo de contenido a las composiciones de los murcianos.
Por otro lado, hemos de significar que la calidad vocal de Andy se encentra en clara subida y es un auténtico placer escucharle en toda la versatilidad de la que es capaz de hacer gala, más incluso en directo que en estudio.
Sin embargo, es cierto que lo percibimos algo frío, con poca interacción con el público. Se hubiera agradecido más participación con el respetable a fin de hacer que nos sintiéramos inmersos en sus propuestas musicales que, en lo que respecta a composición, son definitivamente cojonudas, con un sello de identidad propio y que hace que la banda suene a Headon y creedme, eso no es fácil de conseguir en estos tiempos que corren.
Por todo lo demás, el concierto fue bastante correcto. No noté fallos de sonido significativos y los trallazos lanzados fueron bien elegidos, «Mascara», «Fuego», «Constantine» o «Libérate», por poner algunos ejemplos, estuvieron más que bien ejecutados.
Hemos de hacer, por justicia, mención especial a Sergio, el bajista, que dio un show espectacular.
Sin embargo, de apuntar algo más: Creo que Headon no debería tenerle miedo a tocar en sus directos temazos como «La última lágrima», de sonidos más pausados y “pseudo-baladescos”, pues creo que hay cierto valor compositivo y de sonido en estos compases más sosegados.
Por último, teniendo en cuenta el trallazo que fue la versión de «El Beso» de Saurom, incluido en el disco Mester de Juglaría que se marcaron los Headon (probablemente de los mejores de la extensa relación de bandas que colaboraron en este discazo) no sé si acabar con la “manida” «Fiesta pagana» (muy deconstruida, eso sí) fue la mejor de las elecciones. Gustos, colores, imagino…
De todas formas, sigo pensando lo mismo de la banda: Se trata de una formación en alza que puede dar aún mucho más en la escena y, por la parte que me toca, los seguiré admirando y siguiéndolos de cerca, pues calidad no les falta.
A.A.
D´Artagnan. El metal para la fiesta y la fiesta para todos.
Si te perdiste a los D´Artagnan porque llegaste tarde, porque decidiste ir al otro escenario o quedarte descansando porque a esa hora hacía mucho calor más vale que dejes de leer y pases a la siguiente crónica, porque no te vas a perdonar haberte perdido el bolazo que dieron estos simpáticos mosqueteros.
Que sí, que seguro que estoy exagerando, que no habrá sido para tanto… Yo lo que sé es que pusieron el Leyendas del revés a las seis de la tarde y con más de 35º grados en el termómetro.
Apunten la receta: Vocalista con un encanto que te atrapa. Añadimos una banda que viene por primera vez a España con ganas de la liarla. Se remueve bien al público con ritmos pegadizos, y melodías contagiosas. Lo metes a cocer una horita en un escenario principal con temperatura alta, y te queda un concierto divertido, animado y del que sales con una sonrisa de oreja a oreja después de dejarte la garganta cantando y los gemelos saltando.
La primera línea de estos espadachines musicales hará temblar a cualquier enemigo que se plante delante: La maestría de Gustavo Strauss con el violín, los coros y la perfecta cobertura de Tim Bernard y sobre todo un Ben Metzner desatado, excelso, sonriente, que derramaba simpatía por donde pisaba del escenario y que fue sacando algún que otro instrumento durante el concierto como la gaita o la mandolina.
«Ruf der Freiheit» para empezar, la divertida «Trink mein Freund», la hermosa «Farewell» entre otros temas hicieron el que público entrara de lleno en el juego que le proponía la banda. No recuerdo en qué canción la gente se puso a remar sentada en el suelo.
La locura se desató con «Was wollen wir trinken» cuando Melzter se bajó al césped, se subió a una pequeña plataforma improvisada mientras una buena parte de los asistentes daba vueltas en círculos alrededor suya. Apoteósico.
Cuando sacaron la artillería en la traca final con «Mosqueteros» (cantada en español), «C’est la vie» y un cover de «Hey Brother» nuestro querido Dartagnan ya se había pasado el juego. La comunión entre banda y público era total y el disfrute y buen rollo se palpaba tanto en el escenario como a los pies de este.
No es nada fácil conseguir lo que estos mosqueteros alemanes consiguieron, poner un festival patas arriba y que el público haga temblar el césped de Villena a las seis de la tarde en pleno agosto.
Es la primera vez que visitan España y estoy seguro que no va a ser la última.
A.P.
From Fall To Spring. Young Metal In Villena.
Me perdí D´Artagnan por acompañar a mi buen amigo Pepe a ver a F.F.T.S., una banda de sonidos modernos, metalcore, que bebe de Linkin Park, según me informó mi confidente (… «Por aventuras, con espadas en la mano«). De echo se marcaron un cover.
Al parecer el grupo alemán solicitó su participación en la final nacional del Festival de la Canción de Eurovisión 2023, pero no logró clasificarse.
Los «Justin Bieber del Metal» o «Los Gemeliers», como comentábamos en plan guasón, pusieron a bailar a la peña del New Rock; partes electrónicas, bases chunda-chunda, combinadas con guitarrazos, pero nada que me gustara realmente («Mosqueterroooos…»)
¡Eeeeeh, que escucho de todo y este año en el Leyendas más aún! Pero no, esto no es lo mío. De verdad que la imagen de los dos hermanos, teñidos, con el look de marras y la propuesta musical con rapeo incluido, no me sedujo nada y me arrepentí lo más grande de haber dedicado tiempo, pero oye, al menos puedo decir que caté otra cosa diferente y puedo opinar con conocimiento de causa («D´Artagnan para la fiesta y la fiesta para todos«…menos para mí).
No todas las reseñas van a ser iguales, ni positivas. Esta simplemente es de contraste, como lo viene siendo el cartel del festival villenero desde hace un par de ediciones.
Hanabie. Potencia y simpatía
El grupo de Nu Metalcore Hanabie regresó por segunda vez al Leyendas del Rock, en una versión 2.0 más cañera que la de 2023 y para mi gusto mejorada.
La vocalista Yukina, desplegó toda su potencia vocal, tanto con los guturales como con voces más melódicas. Siempre muy bien acompañada de la guitarra y corista Matsuri, la bajista Hettsu y Chika a la batería. Todas ellas auténticas y poderosas en el escenario de Jesús de la Rosa del Leyendas Del Rock, dándolo todo desde el minuto 1, y sin dejar de bajar el ritmo en toda su actuación.
Comenzaron con «O•TA•KU Lovely Densetsu» y los leyénderos y las leyenderas comenzamos a vibrar con este estilo tan propio de Hanabie. La banda derrocha simpatía y buen royo, y los que están recibiendo su música lo percibe, lo que contrasta con la agresividad que es capaz de sacar Yukina en algunas ocasiones para reventar el escenario.
La peña del leyendas se lo paso en grande haciendo varios «mosh pit» y «wall of death». En un momento del concierto apareció alguien disfrazado de tiburón en medio de todo eso, porque en un concierto de Hanabie todo puede pasar. ¡grandios@!
Temazos como «neet game», «osaki ni shitsurei shimasu», «Girls talk» entre otros muchos iban siendo interpretados por la banda mientras el público seguía saltando y el ritmo no bajaba ni desde el escenario ni desde el césped.
Aunque ese día el calor apretase bien, estas chicas lo dieron todo y salimos con muy buen sabor de boca de este concierto y deseando volver a verlas en el festival donde viven nuestros sueños.
L. M.
The Halo Effect. A por el trono del Death Metal Melódico.
No es inusual que cantantes o músicos repitan en un mismo festival con diferentes grupos, también así entendemos que abaratan costes los organizadores. Así que tras el buen sabor de boca que nos dejó la actuación de Cementery Skyline, nos dispusimos a ver la primera descarga de Mikael Stanne con The Halo Effect en el Leyendas del Rock.
Nosotros ya tuvimos la ocasión de verlos en el Z! Live Rock de Zamora en 2024 (AQUÍ podéis leerlo), pero en aquella ocasión las fuerzas nos abandonaron tras la paliza que llevábamos y no les prestamos toda la atención que merecían. Como somos heavys de palabra, prometimos volver a verlos, y allí estuvimos, cumpliendo.
Para quien no investigue mucho antes de ir a un concierto, una banda con dos discos de estudio a las espaldas y unos cinco años de antigüedad, puede predisponerle a ver a gente buscando aún su sitio. Pero en este caso, sería un grave error. Desde el primer acorde, queda claro que estos amigos y ex-componentes de In Flames, son grandísimos profesionales que saben exactamente qué están haciendo y cómo.
Sin grandes artificios, sin ningún apoyo de escenografía y casi diríamos, sin aspavientos, van lanzándote canción tras canción y te van metiendo en su saco sin que te des cuenta. Para cuando el tercer tema, un extraordinario «Detonate», suena en Villena, te ves atrapado completamente por una rara sensación de estar escuchando lo más clásico del Death Metal Melódico europeo… pero siendo fresco y novedoso.
Nos gustó especialmente cómo sonaron «In Broken Trust» y «Cruel Perception», pero es complicado destacar algo sobre el total de una actuación sólida, profesional, sin alaracas, pero con todo lo que necesitas para meterte en una nube y no querer despertar cuando escuchas anunciar a Mikael que eso se está acabando.
En definitiva, una banda que apunta bien alto, que entró con fuerza en Leyendas del Rock y que seguro que nos va a dar muchas alegrías.
PLK & JOS
April Art. Todo al Rojo.
Si pudiera volver a revivir un momento del Leyendas 2025 sin lugar a dudas sería el concierto de los April Art. Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que ha sido el concierto donde mejor me lo he pasado de todos los que asistí en esta edición.
Los tenía marcados (con boli rojo claro está) en mi itinerario. Su mezcla de guitarras contundentes, ritmos dinámicos, melodías pegadizas, una estética muy lograda y una vocalista, Lisa-Marie Watz, que consigue una tremenda (e inesperada) conexión con el público, hizo de la actuación de los alemanes una experiencia difícil de superar en esta edición.
Ya el primer tema «Breakout» fue una declaración de intenciones de lo que nos esperaba. La banda salió con un ímpetu y una potencia que hacía ver que no se iban a guardar nada dentro. No se quitó el pie del acelerador en todo el tiempo.
Me sorprendió gratamente la cercanía y desparpajo de la que hacía gala Lisa-Marie. La pizpireta vocalista no paró quieta un solo momento, sólo para dirigirse al público entre tema y tema. Y desde el primer segundo, con su voz desgarrada y su enorme carisma, se metió a su audiencia en el bolsillo.
No recuerdo si el primer pogo fue con «Painkiller» o «Head Up High», pero aquello ya no paró. Sí recuerdo desgañitarme con «Superhero» y «Rising High» mientras Chris Bunnell se lucía con la guitarra y Lisa-Marie saltaba y se multiplicaba por el escenario contagiándonos ese brío que hacía nacer en tu interior la necesidad irrefrenable de moverte, brincar y abandonarte a aquel estallido de metal rojo.
El punto álgido de todo aquello vino en la presentación del nuevo single «Karma is a Beach» cuando, en mitad de la canción, la vocalista bajo del escenario, se subió a hombros de uno de los espectadores mientras el resto nos preparábamos formando un pequeño Wall of Death. Nos cerramos saltando alrededor de Lisa para terminar de convertir el New Rock en una fiesta carmesí.
«Not Sorry» fue el final del que para mí fue EL concierto de la jornada. Muchos de los que estábamos allí despedimos a los alemanes con un sonoro aplauso con la intención devolver parte de la energía que nos habían transmitido los músicos desde las tablas.
En resumen, en el día más caluroso del festival los April Art fueron una actuación cargada de frescura, potencia y entrega. Fue uno de esos conciertos que tarda uno en superar. Que vuelves a él cada vez que, pasados los días, te pones a recordar el festival. Y aún sigo sin superarlo… quiero volver a ese New Rock Stage para volver a apostarlo todo al rojo.
A.P.
Heilung. Ritual para muy ritualistas.
Ya el año pasado la organización trajo a Eihwar, «Music for Viking dancefloors», y ya sembraron… Y en esa línea, para esta edición arribaba a Villena Heilung, banda que combina música Pagana, mitología, mucha teatralidad, cultura nórdica, referencias a la madre naturaleza, lo ritual…
Y así lo vi y esas fueron mis sensaciones, ritual para muy ritualistas. Sones enigmáticos, hipnóticos, tremendo atrezo, asemejando un mundo fantástico con seres extraños… La polémica estuvo servida porque la propuesta era cabeza del jueves (en mi opinión, el día más flojo). ¿Eran Heilung grupo para ocupar ese espacio? Diría que no, pero oye, apuesta arriesgada y algo novedoso.
Tal como está el mundo, desde luego una sanación (que al parecer es lo que significa el nombre del grupo) siempre viene bien. El tema experimental, lo «novedoso», lo que se aleje de los estándares y del Metal clásico está de moda, creciendo como una ola nueva; ahí está el Resu desde hace tiempo apostando por formaciones diferentes.
Si el Leyendas juega sus cartas en esta dirección -llevan dos años-, me parecerá lícito, y puede que les salga bien, pero por otro lado abandonan lo de «leyendas» (sus orígenes) y se pueden situar en el alambre. Ya veremos en 2026, con su XX aniversario y Helloween encabezando. ¿Vuelta a las raíces o combinación sabiamente calculada?.
P. A.
Seven Spires. Los mejores perfumes (y los venenos)
se guardan en frascos pequeños.
Ver a Seven Spires en directo era una de las grandes citas de este Leyendas 2025.
Ya no sólo por la calidad compositiva de la banda, si no también por la curiosidad real de constatar que su vocalista, Adrianne Cowan, pudiera dar el tipo, en lo que a su versatilidad vocal se refiere, en la propuesta en directo de esta banda ya que su último lanzamiento fue uno de los discos apuntados como lo mejor del año 2004, con “A Fortress Called Love” que, dicho sin remilgo alguno, es una autentica obra de arte.
Y es que Adrienne es una auténtica apisonadora en lo que a lo vocal se refiere. En ese “pequeño cuerpecillo que gasta” es capaz de realizar guturales graves y agudos, mezclarlos sin pudor alguno con melódicos increíbles y encima, despacharse agusto con líricos cuando es necesario.
Cosa bárbara, oiga.
Si a esto le sumamos su excelsa capacidad compositiva, de la mano de Jack Costo, el guitarra de la formación, lo cierto es que tenemos una banda que es increíblemente atractiva en su propuesta.
Adrianne, que proviene de una extensa experiencia en los escenarios como partener de Avantasia (porque Tobias Sammet de tonto tiene poco) se estrenaba con su banda en el escenario New Rock (tamaña blasfemia para la increíble calidad del grupo) y no fueron pocos los que quisimos acudir a ver cómo funcionan los de Boston.
De esta forma resumiremos, a modo de titular, indicando que Seven Spires no sólo estuvieron a la altura de la expectación generada si no que, a mi juicio consiguieron, incluso, superarlas.
Que sí: que no son fiesteros, que no tiene estribillos bailables y divertidos como otras formaciones que triunfaron, y mucho, en el Leyendas 2025, pero es que el ambiente inmersivo que se creó escuchando su música fue algo fuera de toda norma.
Fiel ejemplo de ello es la increíble “Love´s Souvenir” que da inicio con unas simples teclas de piano y va ascendiendo añadiendo instrumentos y orquestaciones hasta que te lleva al clímax musical.
Pero la versatilidad de la banda es capaz de llevarte a sonidos más “facilones” como puede ser “Allmost Town” y destruirte con las barbaridades que puede hacer «la Cowan» en temazos crudos y contundentes como “Architect of Creation”. Una atentica delicia.
Como fotógrafo en ciernes he de apuntar que el tema de las luces fue un auténtico “grano en el culo” pues era más que difícil poder tomar una instantánea mínimamente decente de la banda. Aunque claro, esto no es algo que estropeara, ni lo más mínimo, la experiencia. Pero era de justicia comentarlo.
Evidentemente, como suele pasar en este tipo de grupos “sinfónicos/ orquestales” no quiero imaginarme si ciertos pasajes fueran interpretados con una orquesta y/o un coro detrás… Sólo de pensarlo, se me ponen los vellos de punta. Sin embargo, las partes pregrabadas fueron lanzadas con tino y suma elegancia.
No me extiendo más, que me tiran de las orejas.
New Rock “hasta las manillas”. Directo impresionante. Banda que ha de repetir en el festival, pero en algún escenario grande.
DIGITUM.
A.A.
Kanonenfieber. Zero Shell Shock!
¡Nada de «Shell Shock», cero «fatiga de combate»!
Kanonenfieber resucitaron a público herido y reventado ya pasada la madrugada, con sus cañonazos, ametrallando con su Metal furibundo, una mezcla de ráfagas Black/Death con ritmos machacones más modernos, su indumentaria y atrezo de guerra impactantes, incluyendo trincheras alambradas y sacos.
Sus rostros ocultos hace que el enigma permanezca desde 2020, año en que se crearon. Noise es el único nombre asociada a esta banda que creará fiebre, seguro.
La atmósfera latente en sus composiciones puede ir de lo más lúgubre y penoso (letras sobre la I Guerra Mundial) con partes densas y lentas, hasta lo más salvaje y acelerado, como si estuvieras pisando el frente de batalla.
El lado oscuro de la guerra emerge, la desesperanza, lo aterrador de los conflictos armados, el miedo a perder la vida… todo condensando en un metal extremo enérgico que por momentos me recordó a lo más teatral de bandas como Carach Angren.
Para mí, fue la sorpresa del festival (junto a Dark Angel).
P. A.
Charlotte Wessels. La elegancia.
Hay artistas a los que, al seguirlos durante varios años, puedes verlos crecer, evolucionar, prosperar o estancarse. Ese cariño que se les coge por el camino los hace de alguna maneras especiales para cada uno. En algunas ocasiones se tiene la suerte de poder verlos florecer y brillar hasta el punto de deslumbrar sobre el escenario. Ese es el caso de mi querida Charlotte.
Volvía al Leyendas estrenándose en el festival en su etapa en solitario después de que en febrero del 2021 decidiera abandonar Delain. No era el único que tenía muchas ganas de verla porque había bastante gente en el New Rock. Su disco «The Obsession» es una obra de una artista ya madura, cargado de detalles y con una elegancia que supo trasladar a las tablas del Leyendas.
Charlotte nos ofreció, en forma de concierto, una joya escondida en mitad de la tormenta de metal en los que estos días se convierte Villena. Un momento de calma en mitad de la vorágine. Fue una actuación llena de dulzura y sensibilidad, casi intimista, donde la vocalista desplegó todo su repertorio vocal, que es mucho y muy bueno.
Salió a escena con un simple vestido blanco, lejos de los artificios de otras bandas en el vestuario. «Chasing Sunsets» y «Dopamine» para abrir. Desde el primer momento supimos que iba a ser un concierto especial.
«La Wessels» ha sabido arropar su proyecto personal a la perfección con grandes músicos, y eso se nota tanto en estudio como en directo. Me sorprendió gratamente escuchar «The Crying Room», el público miraba como hechizado a Charlotte, sin hacer un sólo movimiento, mientras ella devolvía con sonrisas nuestra atención.
Terminamos con «Soft Revolution» y «The Exorcism» donde su voz, impecable y expresiva, se convirtió en el centro indiscutible del show. Todo el que estuvo allí fue presa del encantamiento de esta simpática holandesa, que fue capaz de encandilarnos con su voz, que tejió una burbuja para nosotros y nos tocó el alma con su sonrisa.
A.P.
The Cost. Aún verdes.
Como el exhausto náufrago que llega a la orilla después de pelear con el mar y las olas por su vida, llegamos al último concierto del día: The Cost.
O como todo el mundo decía, la banda del Estepario Siberiano, que para eso es el baterista más mediático del planeta, al menos en los que a redes sociales se refiere. Entre YouTube, Instagram y TikTok suma más de 15 millones de seguidores. Y ahora ha decidido juntarse con el bajista Chris Attwell y el guitarrista y vocalista Peter Connolly. Sin descuidar a sus seguidores por supuesto.
Y aunque estábamos agotados después de una larga jornada de conciertos el reclamo de poder ver al mago de las baquetas hacer un par de trucos en vivo, hizo que nuestros pasos se encaminaran al escenario principal.
Pero la actuación no resultó ser tan mágica o memorable como nos esperábamos. La que queríamos que fuese la guinda de la jornada resultó que aún no estaba madura.
Conste que es incontestable la calidad de los tres músicos. Su álbum debut, Dopper Affection, a mí me ha entrado muy bien. Pero una cosa es grabar en el estudio y otra muy diferente es dar un show en directo en el escenario principal de uno de los festivales más importantes del país.
No me malinterpretéis, las canciones sonaban como tenían que sonar. Tanto el bajo, como Connolly en la guitarra y la voz y el Estepario estuvieron muy correctos en la ejecución musical. Pero un concierto, especialmente en un festival, es mucho más que hacer sonar los instrumentos.
Al show le falta mucho dinamismo, los interludios entre canciones se hacían largos y bajaban el ritmo, y a esa hora, siendo la banda que cierra la jornada, penaliza mucho. Entre los músicos falta más cohesión en escena, son como islas en mitad de un lago. Y poco a poco fuimos dando pasitos atrás, porque esa inyección de adrenalina que dan algunos conciertos no nos llegaban y el cansancio nos fue venciendo.
Según había leído era la primera actuación en España de la banda. Es lo que tiene contratar bandas cuando ni siquiera tienen un disco grabado, que a veces, a la organización le sale el tiro por la culata.
En 2026 tienen una gira en que la volverán a España y estoy seguro que para entonces darán un espectáculo digno de lo que se espera de ellos. Y así espero poder contároslo cuando los vuelva a ver.
A. P.
Nos vemos en unos días con el viernes del festival, que se presenta como el día más destroyer de todos.
Os dejamos enlace al álbum fotográfico de esta segunda jornada. Dadle a las flechitas o clickar en este rótulo:
LEYENDAS. ÁLBUM DEL JUEVES 7.
Textos de:
Don Pablo Alarcón
Mister JOS
Monsieur Antonio J. Álvarez
Senhorita PLK
Sir Ale Puch
Colaboración especial de Doña Laurilla Metalsexx













