Leyendas del Rock 2025. Crónica del MIÉRCOLES.

Leyendas del Rock, Villena, Alicante - 2025. MIÉRCOLES.

¿El Leyendas más polémico de su historia?

Here we go again!

Como estoy seguro hemos dicho en varias ocasiones en nuestras clásicas «entradillas», algunos de los que pululamos por aquí repetimos en Leyendas del Rock por decimotercera vez, de forma ininterrumpida (pandemia mediante). !Que pechá de años!

Por parte de Esquirlas de Metal desde, al menos el año 2017, hemos tenido el gusto de acudir al festival, aún sin ser medio acreditado, (cosa que llegó algo después), para traeros estos reportajes, divididos en días, y acercaros lo que aconteció en estas 4 jornadas de música y convivencia que se repite anualmente y que es goce y disfrute de todos nosotros.

En esta ocasión, hemos de apuntar, como «late motiv» de esta primer texto, que se ha tratado de, probablemente, la edición más polémica del festival, ya que cierta parte del público del Leyendas del Rock ha mostrado su disconformidad con parte de su cartel, cada vez con más afluencia de sonidos modernos y salidos del contexto «clásico» de su idiosincrasia inicial. 

Y todo ello amparado sobre la designación de la condición de cabeza de cartel de la banda Heilung que, según Wikipedia (ojo, que no lo digo yo) fusiona música folk, death metal y folk metal experimental. ¿Qué duda cabe que tal circunstancia escoció en los ambientes más true metaleros de nuestro querido festival?

Pero… la pregunta es… ¿Es algo tan sorprendente? Sólo echando la vista un año atrás, ya contamos con la polémica de los Electric Callboy, cuyo contexto puedes rescatar AQUI.

Y, si somos acertados en el escrutinio, lo cierto es que el Leyendas del Rock lleva ya varios años realizando un viraje en su propuesta musical hacia grupos más modernos y de cortes más amplios en lo que a la inagotables variantes que nuestro querido heavy/ Rock se refiere.

Fan de Heilung, ataviado para la gran ocasión.

Para no enrollarme mucho, que ya empiezo, sólo apuntaremos que, por parte de Esquirlas de Metal, seguimos opinando que existe hueco para todos.

Sólo con estudiar un poco las nuevas bandas que nos ofreció el Leyendas (Dogma, April Art, Seven Spires, Dartagnan, Headon, por poner sólo algunos ejemplos de grupos que pisaron por primera vez el festival), hay muchas más horas de conciertos de lo que cuerpo humano pueda aguantar a diario.

Hablábamos entre el grupo de Esquirlas que, al menos, la media de directos presenciados este año han sido de 7 por día y, creedme, esas son muchas horas de música.

Todo este sintetizado texto (lo juro: da para apasionante debate) se produce en los albores de la celebración del XX aniversario del festival, año en el cual Marcos Rubio y su equipo se juegan el tipo porque la gente espera mucho de la edición de 2026 (ellos mismos ya se prodigan indicando que el cartel será bestial).

Y, lo cierto es que esperaron poco para plantar las bases de ese aniversario pues, el mismo miércoles, tal cual entró el público al recinto, ya se empezaron a vender las entradas «a bajo coste», y en ellas, ya se anunciaba, orgullosamente, la confirmación de la primera banda, que también celebrará su aniversario, en este caso su cuadragésimo, no siendo otra que los queridos Helloween.

En este caso, y tras lo «plasmado» en la primera entrada vendida, la larga cola de los que esperábamos nuestros turnos fuimos informados, con una velocidad apabullante, de dicho anuncio. 

No vi ni una cara de desaprobación en todo el recorrido de la larga cola y, creedme, me di una vuelta para admirar el espectáculo; más bien todo lo contrario. 

Esto empezaba más que bien, y era un gusto afrontar la primera banda del Leyendas del Rock 2025 con una sonrisa en la cara y una valiosa entrada en formato papel en el bolsillo. 

¡Vamos al lío!

A.A.

Warkings. Los guerreros estrenan el Leyendas.

En esta edición los que tenían el honor de abrir el festival eran los alemanes Warkings. 

A estos míticos guerreros les tocó bailar (o luchar) con la más fea. Y no por la hora ni por ser los primeros, este año las puertas se han abierto con suficiente antelación como para que a nadie le pille el comienzo del festival subiendo la cuesta que llega a los escenarios. (Un acierto de la organización). 

Y es que muchos de los que entraban comenzaron el festival situándose en la cola para comprar las entradas de la vigésima edición del festival, que en días anteriores el Leyendas había promocionado muy acertadamente.

Ese fue el caso de este que escribe, y más de la mitad de la actuación de estos belicosos guerreros me la pasé escuchándolos, pero sin poder verlos, y comentando con mis compañeros de filas las posibilidades (y las ilusiones) de que vinieran este o el otro grupo.

Lo que me encontré cuando pude llegar a la batalla que se libraba en el escenario principal fueron a 4 guerreros de diferentes épocas y una hechicera llamada Morgana

Todos perfectamente ataviados para la ocasión. Y a un público con ganas de empezar fuerte el festival, muy metido en el concierto, y siguiendo y coreando las interacciones de los paladines.

Sólo pude disfrutar de los 3 últimos temas, «Armagedon», «Sparta» y «Fight». Me gustó mucho lo que vi, descargas enérgicas, humor en las interacciones con el público, las poses de los músicos… lo cierto es que me dio rabia no haber disfrutado del concierto entero. Si, podía haber esperado a comprar la entrada más tarde, pero me pudo el ansía.

Habrá más batallas y en esas estaré desde primera hora.

A.P.

Dogma. Melodía de seducción.

Fotografía de Emilio Villanueva Vallejo

Había mucha expectación por ver a Dogma.

El halo (o hábito) de misterio que recubre a estas cinco monjas, la provocación, la lascivia que desprenden y claro, su disco homónimo, que ha gustado y mucho a los leyenderos. 

Y es que el New Rock Stage estaba a reventar, incluso con gente en la parte no asfaltada. Vamos, que aquello no se lo quería perder nadie.

La propuesta fue fantásticamente acogida por el respetable; parecía algo diferente, un grupo que de alguna manera podía refrescar el ambiente de un caluroso día. «Forbidden Zone» fue la elegida para abrir el bolo. Esas cuatro monjas (no cuento a la baterista porque obviamente no podía) se paseaban por el escenario mientras descargaban sobre público temas como «My First Peak» o «Carnal Liberation» mientras se contoneaban e insinuaban. Pura provocación que a los espectadores encantó.

¡Que descocadas! Incluso se reunían poniendo pose al terminar las canciones como formando los típicos cuadros religiosos. Todo descaro y «libidinosidad». «Made Her Mine» y «Father I Have Sinned» fueron otros temas destacados. Lo que no destacaba era la coreografía, ya que esos contoneos y meneos, esas digitalizaciones de las cuerdas de la guitarra y el bajo en cuclillas se repetían en cada tema. La interacción con el público era escasa. Y aunque la banda sonaba correcta, salvo algunos momentos puntuales que achacamos a la ya conocida «sonoridad» de escenario New Rock, el show que presentaron a pesar de todo el libertinaje allí exhibido, me empezó a parecer soso. Y no fui al único.

La actitud y potencia de la banda que percibimos en los primeros temas se iba diluyendo, a excepción del núcleo central del público frente al escenario, donde quizás había un poquito de testosterona de más. 

Con «Like a Prayer» el grupo hizo el último intento por retener la atención de quienes el show les parecía repetitivo.

Dogma resultó ser una banda correcta en lo musical, con una propuesta claramente marcada en que la provocación sea su principal reclamo y con un show excesivamente sexualizado y repetitivo para mi gusto, porque una parte del público estaba encantado con tanta «carne» encima del escenario.

A.P.

Fear Factory. Una formación cambiante para un sonido reconocible.

Foto de Pedro Danta.

Le tocaba el turno en el escenario Azucena a Fear Factory, grupo que ha sufrido bastantes cambios en su formación desde la anterior vez que los vimos. La más llamativa, la de su cantante, Milo Silvestro, que fue el primero en padecer los problemas con el sonido de retorno que estuvo aquejando a varios grupos durante toda esta edición, en este escenario.

Con un público entregado y ansioso por formar pogos y circles pits, los temas iban cayendo uno  a uno con pequeños fallos en la voz principal, posiblemente provocados por la falta de un retorno adecuado del sonido. Esto no es óbice para que digamos que Milo mejora con mucho, al menos desde nuestro punto de vista, a los que le precedieron en el puesto. Sólo con su energía y cómo la transmite, nos tiene ganados.

Dado que la banda anda celebrando el trigésimo aniversario de su tan celebrado Demanufacture, la mayor parte del concierto se centró en rememorar los temas de dicho álbum, para alborozo de cuantos estábamos allí disfrutándolo.

Me quedo con la comunión entre público y banda que se generó cuando tocaron «New Breed», quizá el tema más celebrado, y con el despliegue realizado por Dino Cazares que, como siempre, estuvo a un nivel apoteósico. A ver si los tenemos a tiro pronto en conciertos en solitario, para poder valorar mejor a Milo que, como primer contacto, nos ha dejado una muy buena impresión.

PLK & JOS

Cemetery Skyline. El descubrimiento del día.

Una de las cosas más bonitas que tienen los festivales es el poder descubrir nuevas bandas y poder paladearlas en directo por primera vez. Cemetery Skyline, con un carismático Mikael Stanne a la cabeza, es el resultado de 5 músicos consagrados que tras coincidir en varios shows se dijeron… vamos a tocar juntos. ¡Y vaya cómo tocaron!

Con un New Rock casi lleno, el sonido melódico y oscuro de esta superbanda arrastró al público en oleadas de elegancia. Los temas de su único disco «Nordic Gothic», que sonó prácticamente entero, iban cayendo y la banda se iba gustando. Vanhala se exhibía con la guitarra y Stanne se hacía cada vez más grande en el escenario con una voz que hipnotizaba al público.

«I Drove All Night» fue la guinda de la banda, en un homenaje a Roy Orbison, tocaron este tema que popularizó Celine Dion reinterpretándola en clave gótica y melancólica, dándole un toque muy distinto al original: tempos más pausados, una atmósfera densa gracias a las manos de Santeri Kallio a las teclas y un enfoque emocional que terminó de embaucar a cualquiera que aún resistiera la magia que se estaba desplegando en el escenario.

Una maravilla de concierto, elegante, sobrio, melódico… que contrastaba con la furia que desataba Hatebreed en el escenario principal. Un refugio de autenticidad y buen hacer. No me esperaba que estos cinco colosos me llevaran por delante de la manera en la que lo hicieron. Y sí, quiero más de esta bandaza, mucho más.

A.P.

W.A.S.P. ¿El último baile de "Blackie"?

Y llegó la hora de del primer cabeza de cartel de la edición 2025: Los míticos W.A.S.P. volvían al Leyendas.

Para sorpresa de algunos, empezaron fuerte. «I Wanna Be Somebody» y «L.O.V.E. Machine» para encender al público desde primera hora y hacer que los que fueran a comer en ese momento se dieran la vuelta y se metieran en lo que estaba pasando en el Azucena Stage.

A Blackie Lawless se le veía más delgadito, o al menos no tan gordo como la última vez que pasó por el festival. No diré que en forma pero sí que parecía recuperado de los problemas de salud que  ha enfrentado en los últimos años. Ofreció un concierto digno de 90 minutos, una duración considerable si se compara con giras recientes.

Y tras el subidón de adrenalina inicial nos dimos cuenta de que la pantalla que separaba ambos escenarios estaba apagada. Al principio pensamos que era un fallo técnico. Luego que Blackie se había puesto en modo divo y no quería primeros planos, teoría que ganó peso cuando en el fondo del escenario se estaban proyectando los videoclips de la banda de cuando eran mozos lozanos y hermosos.

Seguían cayendo clasicazos como «B.A.D.» o «Hellion. Doug», Blair brillaba a la guitarra, recordando que en W.A.S.P. no todo pasa por Blackie y aportando frescura a unos temas tan añejos. Me sorprendió gratamente que «Slepping (in the Fire)» fuera incluido en el repertorio, pero es que tocaron prácticamente entero su primer disco homónimo.

Sí notamos en el sonido la presencia de mucho pregrabado. Y no sólo en coros… Eso hizo que algunos fueran dando unos pasitos atrás en el concierto. Pero lo cierto es que, a poco que te dejaras llevar, se podía disfrutar de la banda en un estado de forma del que hacía mucho que no gozaba.

Finalizaron con «Wild Child» y un «Blind in Texas» que me dio la sensación que dejó al público un poco frío, ya que la despedida de la banda fue algo extraña y un poco atropellada. 

W.A.S.P. no ofrecieron un concierto perfecto, pero sí uno digno de recordar, memorable, intenso y cargado de historia y emoción para sus fans.

Al fin y al cabo este festival se llama Leyendas del Rock, y con este cabeza de cartel hizo honor a su nombre: Blackie Lawless nos regaló la que posiblemente haya sido la ultima actuación de W.A.S.P. en Europa, la despedida de una leyenda en el Leyendas.

A.P.

Lord of the Lost. El triunfo de la oscuridad

Casi cerrando la noche del miércoles y con la luna también casi llena, les tocó el turno a los alemanes Lord of the Lost.

Este grupazo de metal gótico, procedente de Hamburgo, consiguió rescatar a «los perdidos» tras el concierto de W.A.S.P. para volver a llenar el recinto del Leyendas y triunfar por todo lo alto.

La banda comenzó fuerte con «Moonstruck», seguidas de las tralleras «I Wil die In It», «The Love of Good» y una larga lista de canciones brutales que hizo al público estar desde muy pronto enchufadísimo con la contundente propuesta de los alemanes.

Chris «The Lord» Harms, agradeció de nuevo volver a nuestro querido Leyendas del Rock, donde está claro que el grupo se siente como en casa.

El llenazo de este día sin duda fueron ellos; la peña no paraba de saltar y corear las canciones. Tocaron el nuevo tema que tienen con Sharon Den Adel, «Ligth Can Only  Shine In The Darkness», espectacular.

La puesta en escena de la banda junto con el magnetismo del vocalista, que se hizo algún que otro kilometro recorriendo el escenario de un lado a otro, hicieron que apartar la mirada del escenario fuera realmente complicado para los que estábamos disfrutando de ese espectáculo.

Como gran gesto de agradecimiento, Chris dio las gracias al grupo Warkings que había tocado previamente el mismo día, la cesión de material técnico, sin el cual ellos no podrían haber dado tremendo espectáculo, ya que se les extravío durante el transporte desde Hamburgo a Villena. También se le vio muy participativo con su audiencia.

Y para concluir este pedazo de concierto, donde lo dimos todo y acabamos reventados, fue con el temazo «Blood & Glitter» con el que representaron Alemania en Eurovisión en el año 2023 y que no quedó desgraciadamente bien parada, pese a ello, se ha convertido en todo un himno de este grupo, sin dudas desde Esquirlas les damos los 12 points.

L.M.

Injector. Pidiendo paso a golpe de riff.

Tras haber podido disfrutarlos anteriormente en la pasada edición del Z! Live Rock (podéis leer la crónica AQUÍ), entenderéis que teníamos muchas ganas de volver a disfrutar de la energía de Injector sobre el escenario. Y la sensación cuando presencias su descarga es la misma, una y otra vez, algo parecido a lo que nos sucedió la primera vez que pudimos ver a Angelus Apatrida en directo: el escenario se les queda pequeño.

Con sus ya cuatro álbumes a cuestas y habiendo tenido una evolución exponencial con cada uno de ellos, nos prepararon un set-list cargado de sus mayores éxitos, aunque más centrado en su último trabajo, Endless Scorn de 2.024, con hasta cinco de los once temas elegidos.

Los cartageneros, con un Dani a un nivel colosal, muy venido arriba, y un Alberto Dannaya que no daba un respiro desde su parapeto de bombos, cajas y platillos, los temas fueron cayendo uno a uno. Celebrados especialmente algunos como «Path of the Wrathgod» o «Crawling One», o uno de nuestros preferidos, «Enemy of the Sun», que nos sigue pareciendo brillante.

Thrash metal patrio, sin concesiones ni tiempo para grandes arengas, porque el poco tiempo que tenían lo supieron aprovechar con creces para darles a la nutrida parroquia que los esperaba, justo lo que necesitaban a esas horas de la noche: energía, buen rollo y mucha tralla.

PLK & JOS

Dunedain. Cojo-nudos.

No podemos negar que Dünedain es una de nuestras bandas predilectas. 

Nos gusta su potencia y su buen hacer tanto en los discos de estudio como en sus directos, sobre todo, ¿Por qué negarlo? Desde la incorporación de Carlos «Nano» Sanz a sus filas, que dio un punch de potencia, no sólo al sonido de la banda sino también a su personalidad.

Con respecto a éste, que siempre es un gustazo verlo en directo por muchas razones, entre ellas, que es un auténtico «rabo de lagartija» porque no para quieto en el escenario, en esta ocasión, sus movimientos se vieron limitados porque venía con una lesión en la pierna derecha.

Ello no fue óbice para que el show de los de Madrigal de las altas torres estuviera a la altura de los últimos vistos por quien suscribe, ya que la banda ha llegado a un punto de cohesión y entendimiento que hace que sus bolos se noten orgánicos y fluidos. 

Por tanto, nos remitimos, en síntesis, a cualquiera de nuestra crónicas anteriores sobre ellos para que sepáis de cómo funcionan sobre las tablas.

¿Qué fue, entonces, lo destacable del concierto de los Dünedain en el Leyendas del Rock 2025?

Pues, sin duda alguna, la presentación de los dos nuevos singles anunciados de su próximo disco, que vendrá a titularse «Érase» y, en los cuales, nos vamos a detener para comentar cómo sonaron y como fueron recibidas por el público.

En lo que respecta a «Fénix», su primer lanzamiento, hemos de decir que en directo suena espectacular. Tengo la sensación de que se ha convertido en un clásico de la banda con sólo haberla disfrutado una vez en directo. El estribillo sonó atronador en Villena y el aplauso tras la finalización del tema refrenda lo que os os digo.

En el caso de «La misma canción», es más bien diferente.

Para mí es un temazo, lo digo sin ambages, pero escuché a mi alrededor algo en lo que no caí en principio y es que esta canción suena mucho «Unidos», otra canción de la banda, ya que los riffs son muy, pero que muy parecidos.

Desconozco si es a propósito al llamarse «La misma canción» o no pero, es evidente que la base rítmica de ciertas partes son casi idénticas.

¿Se les acaban los recursos a Tony y compañía? Yo respondo a todos los que comentaron eso con un rotundo NO pero, deberemos estar pendientes de su nuevo disco que, desde luego, devoraremos por estos lares.

Gran concierto, en definitiva y fantásticos nuevos lanzamientos.

A.A.

Y para acabar, os dejamos enlace a nuestra página de Flickr, encofrado donde almacenamos los álbumes de los eventos que cubrimos. 

Ahí encontraréis más fotografías de este primer día «leyendero»:

LEYENDAS. ÁLBUM MIÉRCOLES 6.

Leyendas del Rock 2025. Miércoles.

Me encanta hacer este texto final del primer día de festival año tras año.

Y, la verdad, no sé si empiezo a repetirme más de la cuenta pero, he de hacerlo como siempre y con el gustillo que da, imaginaros, meterse en la cama tras disfrutar la primera hornada de conciertos de los 4 días de festival. ¡Nos sabéis lo que mola esa sensación!

Volver a Villena, al camping, al polideportivo, al césped… es una experiencia más que reconfortante.

Empezar a saludar a las primeras caras conocidas, comentar con tus amigos todo lo que se viene, pedir la primera cerveza en la barra, escuchar los primeros acordes en los tres escenarios…

Para unos leyenderos de pro como somos todos y cada uno de los miembros del staff enviados este año cubrir los directos, este día siempre fue muy especial.

Con respecto a los grupos y lo que tiene que ver con lo musical, destacamos un mejor sonido en los escenarios principales, alguna que otra vez «pasados de rosca», eso sí, pero sin errores destacables en la primera jornada. 

En el caso del rebautizado New Rock Stage, la cosa fue algo más compleja pues, pese a que también hubo mejoras, era constante una tardía adaptación de los sonidos desde que las bandas empezaban, lo cual te sacaba un poco de las propuestas hasta que no se «equilibraban» los instrumentos.

En fin, nada nuevo bajo el Sol.

De momento, lo dejamos aquí; Tenemos mucho que decir, pero lo iremos espaciando en el resto de las «entradillas», como es norma habitual en esta web.

Seguid pendiente a vuestras pantallas.

Volvemos en breve con la crónica del jueves. Ahora, a descansar.

A.A.

Textos de:

Herr Ale Puch

Mister JOS

Monsieur Antonio J. Álvarez

Senhorita PLK

Colaboración especial en Lord of the lost: Signorina Laurilla Metalsexx

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