Kagarso Rock 2024

Mejor edición tras edición

Soplete en vivo: XVI Kagarso Rock en Martín de la Jara (Sevilla), 3 de febrero de 2024

     Acudíamos por segundo año consecutivo a Martín de la Jara (Sevilla), con motivo del XVI Kagarso Rock, atraídos sin duda por la experiencia del año anterior y por la presencia de Delalma y Avalanch, a quien ya pudimos ver el verano de 2023 en Leyendas del Rock, pero que nos dejaron con ingentes ganas de más.

Y para postre, tres bandas más: Reincidentes como cabezas del cartel y las (para nosotros) desconocidas Coyote Zora y la ganadora del concurso Vivat Music, que creímos que sería una banda joven local y terminaron siendo Estrella Negra que, pese a tener tan sólo un disco a sus espaldas (pronto publicarán su segundo trabajo de estudio), resultaron ser viejos conocidos de las tablas con mucha experiencia a sus espaldas.

Ya desde bastante antes de empezar, se notaba el ambientillo por el pueblo. Grupos de rockeros y heavys buscando acomodo en los pocos bares abiertos a esas horas (abrían puertas a las 19:15 horas), y buen ambiente para comenzar la fiesta.

Sin duda el Kolectivo Rock Sierra Sur se esmera en preparar este evento, se nota el cariño que le ponen y lo mucho que se implican para que todo salga bien. Hay que darle la enhorabuena y reconocer el esfuerzo a todas las personas que hacen posible que festivales así sigan creciendo y mejorando, edición tras edición.

Como somos un poco ansias, entramos en el Salón Sociocultural a poco de abrirse las puertas. Fácil acceso, proceso de anillado cual ánades en Doñana (por cierto, una pulserita de lo más cómoda, nada rígida y muy flexible, que nos guardamos de recuerdo), y la primera alegría son las mesas de merchan que llenan la zona de acceso. Una mesa para cada banda y luego tres mesas más con material diverso del que nos gusta mirar y aprovechar para comprar antes de que empiece la fiesta, o entre un concierto y otro.

Aquí de charleta con Seoane, antes del comienzo.

    Como puede verse en la fotico, tuvimos la ocasión de saludar y charlar brevemente con Manuel Seoane, guitarrista de Delalma y gran persona, que tuvo a bien pasearse por toda la sala haciéndose fotos, saludando y sonriendo a todos los que nos acercábamos a él.

También tuvimos ocasión de saludar y charlar con otros dos buenos amigos de Esquirlas de Metal, los Saurom, Narci Lara y Santi Carrasco, quienes habían acudido a disfrutar anónimamente del espectáculo sin lograrlo del todo. Como nos dijo Narci: «Me he hecho más fotos hoy que en la Primera Comunión».

Comentamos con ellos su próxima nueva gira por Méjico, la inminente publicación del DVD del conciertazo que dieron en 2023 en el Arena CDM y de otra sorpresa que preparan desde ya para el 2025, que hará que el idilio mutuo entre la banda y ese país, continúe dándoles satisfacciones a ellos y a sus fans. No sabemos si tenemos autorización para decirlo nosotros, así que baste con saber que hay planes y que son buenos planes. 

La gran sorpresa

     Pero había que comenzar el show, y le tocó abrir escenario a una banda de la que debemos confesar que no sabíamos gran cosa: Estrella Negra. Ganadores del concurso Vivat Music, lo que les daba acceso a este festival y con un único disco homónimo en su haber, comenzaron su espectáculo con fuerza y bastante poderío en la voz, a cargo de Cristóbal Rivera. Qué vozarrón el suyo, qué potencia.

La sorpresa fue mayúscula. Sin saber quién había ganado el concurso, esperábamos encontrar una banda joven con escasa experiencia y mucha ilusión, y nos encontramos con una señora banda más que rodada y con mucha trayectoria a sus espaldas. Los que empezaron allá en los 80 como Brujas de Salem y poco después ya como Estrella Negra, y que tuvieron una más que interesante trayectoria (llegaron a ganar un concurso internacional en el Tivoli World y a tocar con Loquillo y los Trogloditas), pero que llevaban retirados desde 1992, desgastados por no haber conseguido el apoyo necesario para grabar su primer disco.

Con nuevos miembros en sus filas, Toni Triano a la guitarra y Félix Carlos a las baquetas, mantienen a los fundadores Baldo Martín en la guitarra (ambos guitarras ejercen de solistas, según el tema), Cristóbal Rivera (voz) y Manuel de la Chica (bajo).

Las dos décadas de parón y la incorporación de nuevos miembros no han hecho mella en el grupo que, si ya sonaban mejor que bien en aquella época según las crónicas, a nosotros nos dejaron embelesados con su música. Hard Rock, heavy clásico… dependiendo del tema no sé bien dónde colocarlos, pero por ahí se mueven con gran solvencia. Sonidos claramente andaluces, no en vano son de Torremolinos y a mucha honra, que traen ligeros recuerdos de los grupos andaluces de la época, como Triana Mediana Azahara, aunque sin un perfil flamenco tan marcado, por supuesto.

Hay temas que, si no los conocéis, no os podéis perder: «Brujas de Salem», «El Enviado», «Caballero de Honor»… No podemos entender cómo no pegaron definitivamente la patada en la puerta en sus inicios, pero lo cierto es que han vuelto con fuerza y tienen mimbres para convertirse en una banda de referencia si la suerte les acompaña.

Aprovecharon la ocasión para presentar varios temas de su nuevo disco, que debe salir sobre abril de este año, y del que destacamos un particular himno a nuestra tierra, «Andalucía», con el que finalizaron el concierto ondeando la bandera.

Ni que decir tiene que, nada más acabar, corrimos a hacernos con el disco y, al día siguiente, disfrutando del paisaje de la serranía andaluza durante la vuelta en coche a Sevilla, le dimos una buena escuchada que confirmó nuestras buenas sensaciones de la noche anterior.

Los vértices de Coyote Zora

     Le tocaba el turno a Coyote Zora. La banda del ex-Reincidentes Candi Murillo, Finito de Badajoz (guitarra y voz), junto con Nacho Pujol (guitarra), Daniel Risco (bajo) y Manuel Escacena (batería), mantiene el estilo de canciones reivindicativo, con temas potentes, directos, sin concesiones y, sin duda, la voz de Candi, nos hacen recordar de dónde vienen.

El sonido es impecable en cada ejecución, se nota la experiencia y profesionalidad de todos sus miembros. Destaca, para mi, el buen hacer con la percusión de Manuel Escacena y, por momentos, que me perdonen por adelantado, se me pierde un poco la voz de Candi cuando gira a tonos más graves. En los agudos, sí que se reconoce mejor su color natural y vira la canción completamente de un «suena bien» a una plena satisfacción.

Desde su creación, casi sin tiempo desde que anunciase en febrero de 2021 su salida de Reincidentes, lanzaron sus cuatro primeras canciones y, poco después su primer disco, Futuro Incierto, con siete temas en total.

Desde entonces, la banda ha ido lanzando sus canciones por trilogías como si de películas de Hollywood se tratasen. Cada trilogía compone un triángulo (como su logo) y un hilo argumental del periodo en el que se publican. La última trilogía lanzada es Metrópolis, y pudimos escuchar sus tres temas durante el concierto en absoluta primicia, ya que fueron lanzadas en noviembre pasado. Para mí es una trilogía menos cañera que Búfalo, tanto la canción homónima que es la que más nos gustó en directo, como  «La Balanza» y «Experimento». Aunque lo cierto es que suenan muy bien. 

Es complicado que estos cuatro músicos fallen en un directo y la solidez que transmiten hace que te metas en el espectáculo desde el primer minuto. La sala se fue calentando con su actuación, pidiendo al acabar que la banda se dejase caer con algún tema más, pero ni para hacerse la tradicional foto con el respetable se pararon los músicos. Llegaron, tocaron sin concesiones y a recoger, que venía Delalma con ganas de reventar la sala.

Flechita hacia arriba

     Delalma está, definitivamente, en estado de gracia y mejorando. Desde que los pudimos ver en la sala Custom (podéis leer la crónica AQUÍ), o posteriormente en el Leyendas del Rock (también crónica AQUÍ), el grupo no ha dejado de acoplarse, crecer y mejorar a pasos agigantados.

Desde luego, el cambio es cada vez más patente, sobre todo en Ramón Lage, cuya voz nunca ha estado en duda siendo como es uno de los mejores vocalistas de la escena española, pero al que notamos en las primeras veces algo más dubitativo, quizá por la larga ausencia de los escenarios hasta que se decidió por unirse a esta nueva aventura (y van… incontables) de Manuel Ramil. 

Sin duda, se han juntado un buen puñado de músicos. Nada que podamos decir de los Manueles, Ramil al teclado y Seoane, a quien no vamos a descubrirlo como guitarrista ahora, y el bueno de Dave Lande, que tanto aquí como en Celtian mantiene un grandísimo nivel.

No queremos dejarnos atrás a Jesús Cámara que, al bajo, hace una labor increíble tanto musicalmente como en lo referente a mantener al público enganchado todo el tiempo, con continuas interacciones y transmitiendo una personalidad arrolladora.

Pero es que Lage es otro nivel. Está en un momento de forma magnífico (no sólo vocal, creemos que incluso físicamente se ha mazado un poco últimamente), e interpreta cada uno de los temas con una sensibilidad y con una fuerza cuando lo requiere, que no puede dejar indiferente a nadie.

Aunque donde destaca hasta encandilar es en el falsete, de ahí que hayan incorporado al repertorio su versión de «Wicked Game» que escuchamos por primera vez en el Leyendas y que, según contó Ramón, usaba él para calentar la voz en los ensayos y la banda no dudó en añadirla al set-list, porque con su tesitura y sus falsetes, es una auténtica maravilla y aporta a la banda una buena balada que, quizá, sea lo que le falta todavía a su primer álbum para redondear un repertorio bastante contundente por otra parte.

Por destacar un tema, más allá del anteriormente citado, diremos que nos quedamos con «El Mirlo», que es posiblemente nuestro favorito de su primer disco que, evidentemente, tocaron entero durante su despliegue en este Kagarso Rock.

¡Y ya tenemos ganas de más! A ver si pronto tenemos nueva ocasión de verlos en directo, porque por más que aún tengan un repertorio corto, no te cansas de escucharlos.

Estreno en escena para Bjørn Mendizábal

     Cuando escuchamos la vez anterior a Avalanch (en la crónica del sábado de Leyendas del Rock 2023 podéis ver nuestras impresiones, justo AQUÍ), decíamos que era la primera vez que podíamos ver en directo a su nuevo vocalista, José Pardial.

Pocos meses después, nos encontramos con un nuevo batería Bjørn Mendizábal, quien sustituye al mítico Mike Terrana, uno de los incombustibles que pensábamos que nunca veríamos salir de la formación.

Al menos, Bjørn mantiene los emblemáticos platos en posición vertical que hace que la puesta en escena de la banda no cambie tan drásticamente, si bien no sabemos si, con el tiempo, los irá colocando en una postura más tradicional.

Y no fue un mal debut para el nuevo batería, que mantuvo el tipo y supo imprimirle la fuerza que necesitaba a cada una de las descargas que fueron desplegando con energía y sabedores de que lo hacían ante un público entregado.

Grandes momentos con temazos como «Pies de barro», «Hoy te he vuelto a recordar», «El peregrino» o «Torquemada», pero es que a estas alturas, es difícil no estar dentro completamente con un bagaje de canciones que constituyen parte de la banda sonora de nuestras vidas.

Manuel Ramil nuevamente a los teclados y el gran Alberto Rionda a la guitarra, deslizan las melodías con un buen hacer que hace parecer fácil lo que no lo es ni de lejos. Para mi, gran labor en este día de Nando Campos al bajo cuya ejecución, por cercanía, pude escuchar con más atención y me pareció de una maestría destacable.

En definitiva, un gran estreno en escena para el recién llegado, un paso más para asentarse y ganar galones de Pardial quien no es Juan Lozano, ni Víctor García, ni Ramón Lage, ni Isra Ramos, pero que le da a los temas su personalidad, los va haciendo suyos con cada experiencia y estamos seguros de que pronto se hará insustituible en esta banda clásica de nuestra escena con una formación tan inestable, pero capaz de sobreponerse a todo.

Reincidiendo

     Siendo honestos, debemos confesar que no pudimos ver la actuación completa de Reincidentes. Un tiempo demasiado prolongado desde que Avalanch abandonó el escenario de esta XVI edición del Kagarso Rock, y parecía que no iban a salir nunca a empezar. Se acumuló casi una hora de retraso por este motivo, comenzando la actuación más allá de las 2:30 de la mañana, cuando estaba prevista para las 1:45.

La banda sevillana, eso sí, salió al escenario con todo el punk-rock reivindicativo y garajero que los caracteriza, atronando con fuerza desde los primeros compases. No habíamos visto a Reincidentes en directo desde la salida de Candi en el 2021 y, a no ser que me falle la memoria, es que no tienen temas nuevos publicados desde Vergüenza en 2017, lo que hace ya 7 años que nos tienen sin disco de estudio.

Por otra parte, tras treinta y cinco años de carrera, tienen un repertorio que les permitiría estar tocando ininterrumpidamente hasta el amanecer, así que pudimos disfrutar de una selección de sus temas más conocidos. Sonaba algo sucia la voz de Fernando Madina, lo que hacía que cantásemos los temas más por conocerlos que porque se escucharan de forma nítida, y es una pena, porque aunque la tardanza en el comienzo había aflojado bastante la cantidad de público presente, estaba claro que los que habían resistido para hacer honor al nombre de la banda, eran auténticos fanáticos.

Tuvimos que alejarnos de las primeras filas, porque el espíritu punk se adueñó de los más exaltados, y empezaron a volar algunas bebidas y aumentar los empujones y codazos y, que os vamos a contar, no tenemos ya edad para estos trotes y hay que saber reconocerlo antes de caer lesionados. ¡Gente mayor del metal!, que canta el Reno Renardo en su último trabajo.

Fue una alegría ver que la puesta en escena de Reincidentes sigue siendo un poderoso golpetazo en los morros, y que no han perdido un ápice de su calidad y energía en directo. También es un placer contemplar como siguen arrastrando a un buen número de incondicionales que viven sus canciones y se desgañitan coreándolas casi sumidos en una especie de éxtasis festivo.

Pero, como dijimos antes, nos pudo el agotamiento y tuvimos que dejarlos antes de que acabasen. Reincidentes 1 – Esquirlitos 0. ¡Pero pediremos revancha! Y esperamos que sea pronto.

Despedida y... ¡hasta la próxima!

Y así pusimos fin a una magnífica edición del Kagarso Rock. Qué gran trabajo de la organización y qué maravilla poder disfrutar de un sábado de música en directo con este nivel.

Como puntos fuertes adicionales, diremos que había personal en los aseos limpiando de forma constante, que conforme avanzó la noche, se echaron virutas de madera y serrín en el suelo, lo que mejoró la sensación (el año anterior nos acabábamos quedando pegados en el suelo debido a las bebidas derramadas), que la zona de merchan estaba realmente bien y te obligaba a «picar», y que el precio de la barra era mucho más que ajustado, con apenas 1,5 € la cerveza (menos aún si comprabas un bono de 7 por tan sólo 10 €).

¡De diez lo de la gente del Kolectivo Rock Sierra Sur! 

¿Más crónicas de conciertos? En nuestra sección Soplete en vivo.

¡Hasta el próximo metal-sarao, metal splinters!

Texto y Fotos: JOS

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