CRÍTICA LD: Adictium; DÉBLER

Débler: la fresca evolución de una banda que no se ancla en el pasado.

 
CRÍTICA L.D.
Material a pulir: DÉBLER
Disco: ADICTIUM” (2019)
Procedentes de: Madrid
Fundación: 2006
Estilo: Heavy metal sinfónico.
 
Discografía: 
– Noctem Diaboli (2015)
– Somnia (2017)
– Adictium (2019)
 
Formación:
Rubén Kelsen (Voz)
Dani Fuentes (Violín)
Alex García (Guitarra)
Sergio García (Bajo)
Nelson Valenzuela (Batería)
 
Formación Sello: On Fire Promo.
 
Redes Sociales:
Instagram: @debler_oficial
 
Autor de la reseña: Antonio J. Álvarez
 
 
Débler vuelve a la carga con nuevo trabajo, el tercero de su discografía, denominado “ADICTIUM”, a fin de reivindicarse como una de las bandas más jóvenes y prometedoras de nuestro querido heavy patrio.
 
Tras la grata sorpresa que fue el gran trabajo llamado “Somnia”, los madrileños apadrinados por Txus di Fellatio intentan añadir al sonido de Débler nuevos matices en sus composiciones, con más amplitud de recursos, denotando la madurez de la que se han imbuido a los largo de estos años y de la experiencia de muchos directos, muy conseguidos y potentes, cuestión de la que se impregna sobremanera en este nuevo lanzamiento.
 
El disco da inicio con Tempus Fugit”:un texto narrado por el actor de doblaje Sergio Zamora, que incita a los jóvenes a enfrentarse a los mayores (¿quizás en soslayada intención de reivindicar las bandas jóvenes versus las “consagradas”?) acompañado de una melodía orquestal y épica muy bien conseguida.
 
Inmediatamente, y en fiel concordancia con la revelada batalla de los jóvenes, inicia el tema “Nunca Jamás, y desde este punto, en orden a no extenderme y ser reiterativo en la presente reseña, diré que el trabajo realizado por Dani Fuentes al violín es total y absolutamente digno de elogio. Si algo hace característicos a esta formación hoy por hoy es el elegante y estiloso sonido del violín de este chaval. Y no es casualidad de que sea su melodía la que abre “Adictium”. A partir de estos acordes, recordad, el violinista tendrá el hilo conductor de prácticamente la totalidad del proyecto.
 
Otra de las características más destacables de este trabajo es lo pegadizo de la mayoría de los estribillos de las composiciones. Y ocurre con este primer corte, muy power y rápido, pero más adelante nos adentraremos en este punto con ejemplos más claros. Gran inicio.
 
El que fuera el primer “single” de “Adictium”, “Polvo de estrellas”, que venía con una notable propuesta audiovisual en forma de “Lyric video” (importante, no confundir con videoclip) nos presentaba la nueva imagen del grupo y es la base del nuevo sonido Débler: de forma sutil, empezamos a notar ciertos sonidos sintetizados y más electrónicos de lo que nos tenían acostumbrados en anteriores trabajos. Sin embargo, y pese a que pudiera parecer lo contrario, no resulta un problema. Cuando empiezas a percatarte de ello, el violín te devuelve a la realidad y el estribillo, muy cantable y de puro directo, te recuerda que sigues escuchando Débler, y de repente, todo encaja. Aún Rubén no ha hecho uso de todo su potencial vocal en estas dos primeras descargas, pero sin embargo, es indudable, que está cantando “muy bonito”, aunque contenido.
 
A esta ronda invito yo” emula, en cierta, medida a la temática ya investigada por ellos llamada “La procesión de los borrachos”, y es el itinerario del “agua con misterio” que tan bien sienta en los festivales y directos de bandas. Propuesta cantable, al más puro estilo “Mägo de Oz” que de buen seguro, hará las delicias de más de uno que la baile con algún “kankarro” en la mano.
 
Con “Adictium”, composición que da nombre al disco, tercer single de la banda y primer videoclip mostrado como tal, tengo un grave problema: posee un groove que coquetea, a mi juicio, peligrosamente con ritmos pop, pero posee un estribillo tan endiabladamente pegadizo que, una vez que te atrapa, no puedes escapar de él, y te descubres tarareándolo sin cesar…
 
Volvemos a tener un sobresaliente protagonismo del violín en este track, que hace que el tema posea una sonoridad muy comercial y asequible al gran público. Rubén sigue por debajo de sus posibilidades pero es innegable el buen trabajo que hace. He echado de menos un giro al agudo en la parte final del corte.
 
Con respecto a la nueva imagen de la banda, que ya se ve de forma más clara que en Polvo de estrellas”, me parece muy atractiva. Creo que vamos por el buen camino en este punto.
 
Grita que no es la composición más extraña y alejada de la tónica que nos va descubriendo este “Adictium”, y es por ello que me llamó la atención desde la primera escucha, convirtiéndose en una de mis preferidas. Mucho progresivo, mucho sintetizador, un inicio a medio tiempo con letra profunda, que de repente rompe hacia un puente/estribillo brutalmente bailable y sobre todo, muy cantable por su simpleza en la primera descarga, que hace que a la segunda ruptura ya lo tengas clavado, letra a letra en la cabeza. Temazo.
 
 
Y llegamos a la balada, como no podía ser de otro modo. No podríamos desperdiciar la melodía de un violín tan magnífico sin tirar de freno de mano en algún momento, pero, para mi sorpresa, se añade a la preciosa melodía del Sr. Fuentes una segunda melodía de piano del genio Javi Diez (teclista de Mägo de oz): Os lo digo con rotundidad: si Javi Díez es una bestia parda en los teclados, que lo es, su forma de componer es de otro mundo. No le perdáis la pista. En Me perderé en tu cuerpo” el tándem de ambos instrumentos es delicioso. La preciosa voz de Kelsen en tonos más sosegados es auténtica prueba de su versatilidad, pero ojo, que vienen curvas.
 
De la colaboración de una bestia parda, pasamos a la colaboración de LA BESTIA. Leo Jiménez, siguiendo su interminable (y agradecido) hilo de colaboraciones, presta su voz a Débler para “Recto hasta el amanecer” y señores, lo de este tema son palabras mayores: ¿imagináis que instrumento abre el tema? Exacto: un violín enloquecido presagia que Rubén ha de dar el resto y le sirve de entradilla a notas más agudas y álgidas, pues no le queda otra, el dúo tiene que estar a la altura, ¡y tanto que lo está! La batería de Nelson Valenzuela no da tregua al que sin duda es el corte más potente del trabajo. Todos los instrumentistas están a la altura de las circunstancias. Clara y absoluta Pole.
 
Violar y rezar es, sin duda el track más duro en lo que a letra y mensaje respecta. La melodía acompaña a la oscuridad de lo que se cuenta, dando nuevamente toques muy electrónicos a la pesadez de la composición. Me sorprendió mucho, en este punto del disco encontrar este medio tiempo que suena bastante bien y donde el vocalista establece una melodía vocal muy aguda y que me ha recordado a anteriores propuestas de la banda. 
 
Un mundo extraño mantiene el nivel compositivo de la banda con un notable trabajo en este corte de los hermanos García a las cuerdas.
 
Con nuestra Nuestra revolución me interesa volver al asunto de los estribillos en esta banda. Podrá gustarte más o menos el sonido de Débler, pero es innegable que han sabido cogerle la medida a los estribillos cantables y bailables. Casi ninguna descarga de este “Adictium” adolece de ese “rollito himno” que envuelve todo buen estribillo y su correspondiente puente. Como decimos, Nuestra revolución no es una excepción, es la consagración, con tintes folk de este argumento: “Únete a mí, juntos volveremos a volar, por fin, no venderé mis sueños sin luchar, jamás, nos arrodillamos pues ya algunos más. Lárgate de aquí…Revolución!”
 
 
Hablando de letras que se clavan, y por si no fuera suficiente… ¿Quién no conoce y reconoce la de La leyenda del Hada y el Mago de los míticos Rata Blanca? “Adictium” cierra, a modo de homenaje y regalo para los fans esta fantástica versión de uno de los temas más reconocibles del heavy latino del otro largo del charco. Es innegable el buen hacer de estos Débler. ¡Ah! Y una última cuestión: ¿recordáis que requería al Sr. Kelsen de agudos? Pues aquí tendréis su puñetazo sobre la mesa. ¿No he mencionado demasiado a los hermanos García? No os preocupéis, en este track tendréis un solo de guitarra de casi dos minutos que es “canela en rama”. Un broche de oro innegable. ¡Bravo!
 
He de confesar que al inicio de la presente crónica no las tenía todas conmigo. Pensaba que con “Somnia” la propia banda se había puesto el listón muy alto a la hora de volver a sacar un trabajo que estuviera a la altura de aquel. Sin embargo, he de confesar que este “Adictium” se me ha antojado fresco y con iniciativa. No contemplo a estos nuevos Débler como una banda que quiera seguir anclada en el pasado y percibo mucha intencionalidad de evolucionar, en lo a que a sonido se refiere, y esto, con independencia de que te atraiga más o menos su estilo o el rumbo que tomen, es innegable que es de admirar. Ahora el reto está en defender los temas de esta nueva propuesta en directo, que como digo, es la prueba de fuego de toda banda. Y tranquilos, Esquirlas de Metal estará allí para contároslo.
Rock on!
 
 
 
 
 
Temperatura del soplete: 800º/1000º
 
 
5/5

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *