Monográfico Virgin Steele. Bárbaro, romántico y singular acero virgen.

Virgin Steele. Detrás del mito.

Un viaje al Heavy Metal etiquetado como bárbaro, romántico y singular, a través de la figura de David DeFeis, el gran Hacedor de Virgin Steele. 

     Nuestro monográfico número #12 es para Virgin Steele, una banda que siempre se ha quedado en tierra de nadie, aunque tenga bastantes fans y una dilatada trayectoria.
 
Mi intención al elaborar este reportaje especial es hacer un recorrido por la historia del grupo, dando mi opinión sobre su discografía a la vez que comento sobre la idiosincrasia. Hay una parte del artículo que es crítica con la formación norteamericana, pero siempre entendida como algo constructivo, de esperar más de un artista al que se admira. Desenvainemos la flamígera…
 

Ha llegado el tiempo del acero bárbaro.

     Sobre la formación de David «Lion» DeFeis (también conocido como «Young Zeus») se ha escrito mucho y en internet hay buenos artículos y reseñas (al final del reportaje os dejamos enlaces), pero quería ofrecer algo más elaborado, recopilando fuentes e información, ofreciendo un plus, con fotos, vídeos, alguna colaboración… Esperamos lo disfrutéis tanto como nosotros elaborando este especial. 
 
Os enlazamos a otros monográficos de La Esmeriladora (aquí puedes ver muchos, no todos): Stormlord, Skylark, Black Metal Sinfónico, Rhapsody, Hammerfall, Barón Rojo, Epic Power Metal

Contenido del monográfico:

1. Victory Is Mine! Así conocí a Virgin Steele.

2. La Era Bárbara. Los Virgin Steele más rockeros (1982-1985), con el binomio épico de DeFeis & Jack Starr.

3. Una estabilidad algo desapercibida (1985-1994).

4. La cima de Virgin Steele (1995-1999):

    – Un segundo matrimonio fructífero.

     – They Are INVICTUS!

     – La Saga de Atreo. La espada flamígera continúa encendida.

  5. El fin de una Era. Agonía y declive de un mito (2001 a la actualidad)

  6. Paralelismos con la banda con la que siempre les compararon.

* Bonus: CuriosidaDeFeis.

Preparando el monográfico con José C. Lancharro.

1. Victory Is Mine! Así conocí a Virgin Steele.

¿Cómo encontré la huella de Virgin Steele? Como en otras tantas ocasiones, fue un amigo y compañero de bachillerato, Rafa Luque, quien me pasó una cinta con el álbum The Marriage Of Heaven And Hell, Part II. Y me encantó. Lo primero a lo que me recordó fue a unos épicos Manowar, por la forma de frasear de ambos vocalistas en algunas partes de canciones y otros motivos que luego analizaré. 

Canciones como «A Symphony Of Steele», «Crown Of Glory», «Emalaith» o «Victory Is Mine» entraron fácil y con ímpetu en mis oídos y mi imaginario, pudiendo visualizar al cerrar los ojos escenas de batallas, personajes y escenarios mitológicos, paisajes fantásticos, mundos mágicos, etc.

Esa creatividad al piano, esas composiciones épicas, los coros poderosos y dramáticos que siempre han arropado la singular voz de David DeFeis, las temáticas de tiempos lejanos donde imperaba el acero virgen, la pluma particular del «León» de Long Island… Estos elementos forman un todo que ha ido jalonando la trayectoria de Virgin Steele, aunque no siempre tan exitosamente como los álbumes Invictus (obra culmen, en mi opinión), The House Of Atreus, I y el citado Marriage… II.

Antes de hundir la hoja, ¿de dónde viene el nombre de la banda, Virgin Steele? Acero virgen, pero con una «e» final. He estado indagando y en una Fan Page de la banda en Facebook, la única red social que tienen, he dado con un post de 2012 donde DeFeis comenta al respecto, y refrendo esta información, pues está en la web oficial:

«Ah sí, el nombre… la gente siempre me ha preguntado el significado del nombre VIRGIN STEELE. Significa un nuevo enfoque, una nueva oportunidad de vida, metal puro, bautizado en la llama de la vida, poder digno y majestuosidad, con una consciencia y respeto por la tradición pero combinado y alimentado por una necesidad desesperada de buscar nuevas fronteras de expresión, para llevar la música lo más lejos posible, romper las fronteras. ¡No hay límites!»

2. La Era Bárbara. Los Virgin Steele más rockeros (1982-1985).

     Virgin no fueron siempre forjados en acero virgen, no lucieron siempre el look del Noble Savage, empuñando espada y con atuendo medieval. En sus inicios, cuando el guitarrista Jack Starr creó la banda en 1981, V.S. basaría su propuesta musical en el Rock setentero/clásico, aunque ya se barruntaban algunas peculiaridades sonoras, pues nada más darle al Play a la primera canción «Minuet in G minor/Danger Zone», suena la archiconocida pieza para piano del compositor Christian Petzold, pura Música Clásica que estará presente en toda la obra de la banda que nos ocupa.

Un poco de Kiss, de Scorpions, WASP…

Si seguimos con paralelismos, los cortes «American Girl» o «Dead End Kids» podrían ir por la misma línea, sobre todo musical, que los comienzos de sus compatriotas Manowar.

Ese primer trabajo de título homónimo es una maravilla, variado en estilo: Rock Clásico/Blues, Hard Rock, algo de Heavy primitivo, con composiciones notables.

No quería pasar la oportunidad de mencionar la balada «Still In Love With You» y el refulgente solo de guitarra acompañado de una instrumentación que recuerda irremediablemente a lo más mítico de Led Zeppelin.

Formación de 1983.

Vamos con otra pequeña curiosidad. El tema «Children Of The Storm» presenta, en una de sus estrofas, la que sigue «With wrathful hearts…», similitudes sonoras con el «Breaking The Law» de los Judas de 1980, antes de nacer V.S. Eso sí, tiene unos punteos de seis cuerdas incluso uno fugaz a lo Hammond que son bestiales. Jack Starr Rules!

La siguiente entrega discográfica, Guardians Of The Flame (1983), el último con Jack Starr, es una apuesta más contundente, más Heavy Rock (duro) de nuevo cuño del que se va fraguando en todo el mundo.

Cuenta con temas cañeros y pegadizos como «Don´t Say Goodbye», que si lo acuñan WASP hubiera encajado perfectamente. «The Redeemer» es un cañonazo, de esos temas lentos de cabalgada extensa, muy Maiden. O por citar un último track, el que da título al álbum, uno con cierto deje Scorps del Lovedrive.

Como algo curioso o anecdótico, pensaba que tenían dejes de DIO (corte «Burn The Sun») o de WASP (en la canción que abre, «Don´t Say Goodbye – Tonight»), pero advierto que este disco de los de Starr/DeFeis es anterior a lo que hicieron esas bandas (¿son impresiones mías? ¿hubo interacción musical?; pero estamos hablando de una diferencia de 1-2 años en las publicaciones de los distintos trabajos de las formaciones mencionadas…)
Mención aparte para los solos que se marca un portento (olvidado) llamado Jack Starr.
En cualquier caso, me parece un excelente disco este Guardians Of The Flame.

Entre tanto, las portadas van mostrando el gusto por los mundos de fantasía, espadas, mitología…

3. Una estabilidad algo desapercibida (1985-1994).

El siguiente en la trayectoria de los americanos será Noble Savage (1985). Aquí sí noto que se va recrudeciendo el sonido V.S. y se va tornando ya más épico, como lo conocemos. Así, la canción que abre el disco, «We Rule The Night» es un fiel reflejo; también «Thy Kingdom Come» tiene un comienzo y un final majestuosos.

Portada primigenia.

Un punto sube la trayectoria el subsiguiente lanzamiento de estudio del Lion In Winter & CIA., Age Of Consent.

Pudiera parecer que el título del disco, algo así como la «edad para contraer matrimonio», era indicativo del momento idóneo para consolidar y engrandecer el nombre de la banda, porque pronto llegarían las dos partes de la bilogía The Marriage…

Lo que no me cuadra es la mezcla de canciones en una onda de Rock clásico («Stay On Top» o «Seventeen») con otras que serán la marca de la banda para siempre, el heavy más épico, heroico y ampuloso. Este último se impondría en producciones venideras.

En ese camino en dirección a lo más duro y pomposo y hacia la rebelación contra la moral más controladora, Virgin Steele crea uno de sus himnos: «The Burning Of Rome (Cry For Pompeii)».

Años más tarde, sacaron una reedición (algo muy habitual), con 6 canciones más (dos, versiones). En una de ellas, «Coils Of The Serpent-Serpent’s Kiss», DeFeis usa una voz en Off, la suya, acompañada de efectos sonoros que atrapan la atención: crujir de ramas/árboles, explosiones, rugidos de animales salvajes… volverá a tirar de ese recurso narrativo en otro fantástico tema como «Blaze of Victory», del LP The House Os Atreus, I.

Parece que este disco tuvo escasa promoción e impacto, siendo un fiasco económico, pero «Let It Roar!», el león que lleva dentro David levantó su cabeza, rugió y siguió adelante.

Como anécdota del disco, Joe O’Reilly, aunque aparece acreditado como bajista en el álbum, se dice que se encontraba enfermo en el momento de la grabación y DeFeis y Pursino lo ignoraron. Eso se cuenta en la biografía de la banda expuesta en su web.

Preparando material de este reportaje di con esta versión del «The Burning Of Rome», de la banda Claymorean. Buen homenaje, merecido; esta vez sí.

En 1993 sacan disco, Live Among The Ruins, «el más flojo de su puta carrera», a oídos del colega Lancharro (discrepo, hay otros que lo hacen bueno, sobre todo en la recta final de la carrera).

«Era pa´ decirle al DeFeis: killo David, ¿tanto te costaba sacar algo en condiciones?»

Reoyendo el disco, coincido con algunas reseñas que he leído, de que el álbum, de principios de los noventa, con lo que ello significa, estuvo orientado más al público americano, porque contiene canciones muy hardrockeras, tiene poco de Metal y sí de temas en onda  G´N´R, como el inicial «Sex Religion Machine», que tira «patrás», Bon Jovi, Aerosmith… Cortes muy melódicos, medios tiempos/baladas, muchos grititos pero no tan suyos, sino otros que recuerdan a vocalistas del género citado, estructuras del Rock más clásico y glamuroso («Jet Black», por ejemplo).

Destacaría por encima de todas las composiciones el track «Crown Of Thorns», a la altura de las grandes creaciones.

4. La cima de Virgin Steele (1995-1999).

4.1. Un segundo matrimonio fructífero.

Sí, porque la parte 1 de «The Marriage Of Heaven And Hell» no tiene la calidad de la 2, me resulta algo plano y le falta punch, siendo aún así un álbum digno. Remarcaré algo de esa primera entrega nupcial, como la vuelta al sonido más épico, elaborado y heavy, tras el experimento de vivir entre las ruinas, y las canciones que más me llegan: «I Will Come For You», «Blood And Gasoline», «I Wake Up Screaming» y «Blood Of The Saints», todas ellas, fijando algunos cimientos de lo que vendría a continuación.

Pero la excelencia vendría con lo que considero el primer gran álbum de la banda, uno top 1: la parte II del Marriage.

La pieza que abre esta maravilla de obra, «A Symphony Of Steele», es una joya y lo primerísimo que oí de la banda norteamericana, como ya apunté. Ese cabalgar de tambores repicando, los teclados majestuosos, los agudos de DeFeis, el estribillo… Es que todo el disco es de una belleza suprema, «tan fuera de lo común» como leí de un fan; «Crown Of Glory» «Prometheus…», «Emalaith», «Unloly Water»… y la fabulosa «Victory Is Mine». Toda una representación teatral sobresaliente, repleta de sensacionales orquestaciones y trazas de elementos progresivos. 

¿Algo que objetar de esta publicación? Diría que el sonido de la batería, al que encuentro bajo, mecánico, sin potencia ni arrastre.

4.2. They Are INVICTUS!

Diré, sin miedo a equivocarme, que Invictus es el mejor álbum de V.S., el más completo, que siendo igualmente conceptual (sería la parte 3 de «los matrimonios») considero que están mejor hilados tanto el tracklisting y la disposición de las canciones como las historias que se narran, convirtiendo un todo redondo. Aquí alcanzan la cima y la coronan con el Metal más epico y bombástico.

Quien guste del Heavy Metal más dramático, teatral, recargado, de corte histórico-fantástico, cinemático, Invictus es su grial. Simplemente hay que oír los primeros segundos de la escénica y efectista intro del disco. Todo lo demás, una barbaridad de composición dividida en 16 partes, con unos cuantos interludios breves que aportan un respiro a tanta furia y hacen que el siguiente  corte cobre fuerza e interés. It´s The Blood Of Vengeance !

No hay acto que no sea sobresaliente. Son composiciones brilantes. El momento de inspiración es absoluto. Si tengo que elegir alguna canción, me fascinan «Invictus», «Mind, Body, Spirit», «Through Blood And Fire» (esta especialmente) y «Sword Of The Gods». Pero es que «Dust From The Burning», y… Lo dicho, una obra de 10.

4.3. La Saga de Atreo. La espada flamígera continúa encendida.

Y llegamos a este otro gran logro de V.S., la entrega primera de The House Of Atreus, el primer acto (1999), el que hace la perfecta trilogía, el summum de la banda de Nueva York, junto con los reseñados discos The Marriage… II e Invictus.

Sabido es que esta saga de dos lanzamientos está inspirada en «La Orestiada», de Esquílo, con Atreo, rey de Micenas, padre de Agamenón y Menelao. Una Ópera-Metal con centro en la Antigua Grecia, una de las pasiones del vocalista americano. 

El Acto I es muy superior al II, no hay duda. De que no la hay tampoco es que nuestro joven Zeus continúa iluminado, atrapado en el tiempo por la mitología griega, las cruentas batallas y los sucesos históricos, con una narrativa cuidada y elaborando una piezas musicales de órdago: » Kingdom Of The Fearless» (Epic Power Metal, dramatismo puro), » Through The Ring Of Fire» (con esos tambores bélicos, los gritos salvajes de Young Zeus, el estribillo-chicle), etc.

Como dice mi (reciente) amigo Jordi Tàrrega (fuente de sabiduría, toda una institución del periodismo Metal), una lástima que no pudieran grabar con una orquesta real, porque los arreglos y demás partes sinfónicas se compusieron y se ejecutaron con el piano de DeFeis. Le hubiera dado un plus mayor.

¿Qué destacaría del Atreo 2? Siendo un álbum doble, con el listón muy elevado de su predecesor, era difícil empresa igualarlo. El material sigue siendo bueno, pero las canciones, en un global, no llegan a la categoría del 1; hay notabilidad, pero no hay brillantez.

Con el fluorescente marcaría «The Voice As Weapon», «The Wine Of Violence» o «Flames Of Thy Power» y quizá otra creación arquetípica de la banda, «By The Gods». Ya el disco se me hace denso, con muchos interludios breves que a mi parecer no suman; repetitivo, falto de creatividad y chispa.

  5. El fin de una Era. Agonía y declive de un mito (2001 a la actualidad)

Con una diferencia de tan solo un año, salieron al mercado los recopilatorios Hymns To Victory (2001) y The Book Of Burning (2002), con la particularidad de que el segundo contenía algunas canciones inéditas de álbumes anteriores, nuevas grabaciones de clásicos y algún tema flamante. Pero poco más.

Unos cuantos años sin material nuevo, para llegar a 2006 con Visions Of Eden (The Lilith Project: A Barbaric Romantic Movie Of The Mind).

Sobre la temática, la obra está centrada en la erradicación del Paganismo y el Gnosticimo precristiano, con la figura de Lilith como protagonista.

La mística continúa presente y buena parte de los elementos típicos de la banda. Sin ser mal plástico, con lo facturado con la triada referenciada más arriba era complicado llegar a ese escalón.

En esta creación y la siguiente ya en 2010, la dignidad de V.S. se pudo mantener, pero jamás llegaría a las cotas supremas comentadas; es más, la talla de lo ofrecido bajaría considerablemente. Pero esto es filo de otra espada…

CD extensísimo, con hora y veinte de duración, y una media de siete minutos por tema.

Como el título del track que abre este disco, «Immortal I Stand», DeFeis quería mantenerse firme, aguantar el tipo (ese mandoble pesaba lo suyo…) y lo consiguió, a mi modo de ver, con canciones como la mencionada, «The Ineffable Name» o la preciosa balada «God Above God».

Por ahí he leído que al disco le faltaba pegada atrás, en la batería. Y añado ¿no ha sido un mal demasiado presente en las grabaciones de los estadounidenses? Solo hay que oír como (no) suenan en la última entrega de estudio, el desastroso The Passion Of Dyonisus, donde directamente suena a batería programada; una lástima.

Una bacanal de luz negra… la que se avecinaba… Pero señalemos algo de fulgor: «Eternal Regret», pieza elaborada, extensa, medio tiempo, bonita. «The Hammer Of Zeus And The Wrecking Ball Of Thor», ¡vaya nombrecito! para decir que ¡por los cojones de uno y otro! Y quizá «When I’m Silent (The Wind Of Voices)».

Noto que las ideas se empiezan a ir agotando, y eso se refrendará en subsiguientes trabajos. Quizá haya temas «escondidos», que si se presta mayor atención, pueden resultar curiosos (por ejemplo, me estaba pasando con «Necropolis – He Answers Them With Death», con algún pasaje interesante), pero en general, la propuesta mengua, y se hace algo pesada.

¿Cómo vamos de tour, DeFeis? Pues eso, que ni siquiera en directo se prodigaban, contados conciertos.

Metalsplinters, estamos en el año 2015 D.D.D. y la banda presenta el ábum Nocturnes Of Hellfire & Damnation, nuevamente bajo el auspicio del sello Steamhammer (los mejores tiempos, con T & T Records), quienes siguen dando cancha al León de New York, haciendo que prolongue sus rugidos.

Está bien eso de leer algunas reseñas previas a montar texto, y lo hago siempre. Así me hago una idea, o al menos sé las impresiones que provocan determinado disco en cierto crítico.

La cuestión es que las predicciones se van cumpliendo, y la faceta compositiva y la creatividad de DeFeis va mermando.

De este lanzamiento (con portada horrenda, para mi gusto), me quedo con los dos primeros tracks, «Lucifer´s Hammer» y «Queen Of The Dead». «Persephone» no está mal, pero queda lastrada por las baterías artificiales, como el resto del álbum. 

No puedo incluir el tema «Black Mass» (anteponiendo «Black Sun» al título original) porque sencillamente es una canción de Exorcist, un misterioso proyecto de un único redondo, un mito, un excelente compacto titulado Nightmare Theatre, y ahí debe quedarse, a mi entender. Aquí puedes leer el artículo «Exorcist: ¿truco o culto?»

Iba a poner un par de vídeos al menos de esta época, pero grabados algo más tarde, pero nuestro ínclito y peculiar protagonista los ha vetado para que no salgan de su canal de YTB… porque claro, va a perder dinero… o no se sabe bien qué. En fin. Sí que dejo aquí un par de pantallazos bien representativos del sello del grupo a la hora de realizar este tipo de contenidos audiovisuales, pobres, cutres, cuando no absurdos. Pero esto ya lo abordamos algo más abajo.

Aquí, amigos/as de la forja, es cuando se evidencia la debacle en combate del bueno de DeFeis, porque la sensación anterior de que había cosas que no encajaban en sonido real de la banda se hace patente y, aunque sin pruebas fehacientes, se intuye que mucho de lo grabado lo hace él, behind a computer, metiendo mucho pregrabado, baterías incluidas o como mínimo, tratadas. Ya uno se cuestiona si el doblemente bueno, noble y fiel escudero E. Pursino, mete sus guitarras…

«David DeFeis nos engaña con un quíntuple nuevo disco que en realidad no es tal.»

Ese era el titular de la web www.redhardnheavy.com, cuando salió este Box Set (interesante leer la reseña, aquí)

Producción pobre, ideas marchitas… Todo un desastre y dividido en dos soporíferos discos, Ghost Harvest I y II (2018), que en buena medida son versiones de temas antiguos, reinterpretaciones, formatos acústicos y cortes nuevos que nada tienen que ver con los V.S. más esplendorosos, y que duele escuchar, como «Green Dusk Blues», por poner una muestra, con sonido MIDI y cero gramos de Heavy Metal. Pero es que hay mucho de esto en este pack y es un trabajo tan pobre y escuálido como la portada de la casa del vudú… Lamentable.

¿Y el disco/portada del cuervo? es el Box Set que contiene los 3 cd´s más los dos recopilatorios que en su día sacaron, Hymns To Victory y The Book Of Burning. Quizá merezca la pena comprarlo por hacerte con estos dos últimos que te faltan en tu estantería, colección Virgin Steele total… O no…

Llegamos a la etapa más reciente de nuestro acero virgen, bastante maltratado como hemos podido comprobar (o al menos esa es mi perspectiva). Última entrega discográfica del viejo león DeFeis y su fiel hidalgo E. Pursino, dupla de la que hablaré extensamente en un par de párrafos…

¿Es el LP The Passion Of Dionysus el PEOR ÁLBUM de la carrera de V.S.? , sin ninguna duda. ¿Algo más que añadir? Mismos errores garrafales de producción que arruinan alguna que otra composición que podría salvarse, eso sí, para recibir un aprobado raspón. Espero equivocarme, pero el olor a IA lo va impregnando todo, y la música no será ajena (confío en la honestidad y profesionalidad de DeFeis).

La ilustración/pose lo dice todo...
Y la portada... V.S es Él...

De nuevo baterías disparadas, una masterización pésima, un sonido sin alma, sin pegada, de fábrica… La única explicación que le veo, es que haya querido ahorrar gastos, que haya preferido grabar todo en su casa, y sacar más beneficios económicos. ¿Cómo un sello como  Steamhammer, filial del que fuera gigante SPV, acepta semejante despropósito? Y musicalmente es un suspenso, no hay tema que recuerda mínimamente a los auténticos V.S., sólo composiciones más de tipo intimistas, teclados que suenan MIDI, sin gancho, sin épica, sin caña Heavy Power, sin orquestaciones grandiosas, y ni siquiera la que fuera prodigiosa y peculiar voz de David salva, porque aparece difuminada, sin presencia. ¿Qué futuro nos espera? ¿Ruin Among The Ruins? ¿El legado? ¿Habrá un resurgir, un último rugido? Ojalá.

6. Paralelismos con la banda con la que siempre les compararon.

Inevitable fue la comparación con Manowar. Mismo país y ciudad origen (New York); el rollo de la imagen, el cuero, la épica, espadas, algunas letras basadas en las antiguas civilizaciones, los mitos griegos…; dos giras compartidas, teloneando a Manowar (allá por el ´88 cuando sacaron Age Of Consent); Rinho, ex batería de los Metal Kings, tocó en un álbum de Jack Starr (ex V.S.), así como D. Shankle y Ross The Boss; la vocalización/tono DeFeis & Adams; el dúo férreo DeFeis-Pursino & Adams-DeMaio; todo ello alimentó la leyenda, si bien analizando las trayectorias e idiosincrasia de ambas formaciones, encontramos grandes diferencias más allá de las mencionadas coincidencias.

V.S. siempre fueron más dramáticos/teatrales y sinfónicos, incluiso progresivos. Manowar más heavy directo. Y esto, muy sucintamente expuesto.

Una cuestión interesante aunque quizá más anecdótica es la relativa al estilo vocal singular del DeFeis y la comparación que se hace con el de E. Adams.  Queríamos llegar a la conclusión de que el primero copió ciertos dejes y  técnica del segundo. El vocalista de Manowar desde el Battle Hymns ya cantaba de esa manera tan característica, con esos agudos y aullidos (en canciones como «Death Tone»); empleó esa «hechura vocal» desde siempre. Pero indagando concienzudamente, comprobamos que ya en el LP debut de 1982 el Sr. DeFeis canta empleando esos latiguillos vocales tan particulares de ambos.

Considero, finalmente, que se retroalimentaron en la forma de cantar, siendo algo casual que los dos frontman tengan esa peculiaridad al interpretar. Esto y que la figura de Eric A. tiene mayor impacto y pudiera eclipsar en parte a la de David D. y por tanto se pueda pensar que este último intentara copiar. Pero entiendo que no es así.

Otra opción, complementaria y apuntada por mi colega J.A. Lancharro, es que DeFeis lo incorporó sobre todo a partir del redondo Age Of Consent.

La guasa surgió tras la leyendas porque en una entrevista más o menos reciente le preguntaron al respecto a DeFeis, y este contestó que «el agua de Nueva York debía tener algo…»

¿Os acordáis del mítico Rock Machina de Moncofa (Castellón) del año 2000? Allí estuvieron Virgin Steele. Os dejo vídeo (gracias Iván Allué).

* Bonus: CuriosidaDeFeis.

Un tema curisoso y que llama poderosísimamente la atención es el de los (no) videoclips.

En aquella charla de dos horas con mi buen colega Lancharro coincidimos en que desde siempre ha publicado material nada profesional y más tirando a cutre, aún hoy en día en que cualquiera puede contar con recursos y medios dignos: uso de diseño amateur (cortinilla de estrellas y similares), diversos atuendos en un mismo clip, descuido de detalles que ningunean la música y la seriedad del producto (espadas de atrezo y otros artículos que no dan el pego de real…), etc. De hecho, la banda sólo ha editado un trabajo en formato VHS, Tale of the Snakeskin Voodoo Man (1992); ningún directo en DVD, ninguna colección de videoclips, cero.

«Yo soy V.S. y yo lo controlo todo», parece querer decir DeFeis. «Me gusta un fundido en negro aquí, me gusta el positivado en algunas escenas y sobre todo que se me vea a mí, en la playa o en mi mansión, con mi copa de vino y pecho al descubierto». Es así, una estrella del heavy metal en toda regla. Así opina J. Lancharro.

Este aspecto raya el ridículo, por mucho que queramos entender la visión del arte de DeFeis. La fanaticada Steele se merece algo mucho mejor.

Que se me vea a mí, en la playa o en mi mansión, con mi copa de vino y pecho al descubierto

Guión aparte merece la relación DeFeis & Pursino, el fiel guitarrista y escudero y cuyo nickname es Van Dorian . Creemos que su figura es totalmente secundaria, salvo en lo relativo a su instrumento, siempre ligada a la del líder. Conforman un dúo permanente -desde que entrara Edward P. en 1985-. De hecho ha habido muchos cambios en la formación a lo largo de los años, pero siempre en bajo y batería.

De «potencial creativo» habla el cantante americano en la bio de la web oficial al referirse a él mismo y a Pursino. Gran relación desde que se conocieron a los 15 años en el instituto.

Otras peculiaridades de la banda:

  • Telonearon a Manowar allá por el ´88 cuando sacaron Age Of Consent.
  • En el ´95 tras los Marriage, otra vez los telonean, y a Uriah Heep.
  • Los Atreus, inspirados en La Orestiada de Esquílo. Atreo. Ópera-Metal.
  • The Book Of Burning y Hymns To Victory, son recopilatorios con algunos temas nuevos y regrabaciones.
  • Con Jack Starr tocó en su disco Land Of The Dead (2011). Curiosamente Rinho, Ross The Boss y David Schankle, todos ex de Manowar, colaboran en ese trabajo.
  • A DeFeis siempre le gustó regrabar, remezclar, hacer versiones orquestales…
  • El disco más extenso es el The House Of Atreus, II, con casi 90 minutazos.
  • Idiosincrasia de V.G.: la épica, el corazón, la luz, lo agresivo, lo romántico, la nobleza y… lo absurdo. Esto último lo leí en alguna crítica, y me parece una coletilla de lo más acertada.

ℍ𝕖𝕝𝕝 𝕠𝕣 ℍ𝕚𝕘𝕙 𝕎𝕒𝕥𝕖𝕣. 𝘼𝙘𝙚𝙧𝙤 𝙘𝙤𝙣𝙩𝙧𝙖 𝙫𝙞𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙮 𝙢𝙖𝙧𝙚𝙖 ⚔️⚔️

Para finalizar este monográfico, acero contra viento y marea, enlaces a artículos de interés y a algún vídeo.

El autor del artículo, Pablo A., con camiseta de la banda.

 𝕴 𝖘𝖎𝖓𝖌 𝖔𝖋 𝖕𝖔𝖜𝖊𝖗, 𝖒𝖆𝖌𝖎𝖈𝖐 𝖆𝖓𝖉 𝖋𝖆𝖎𝖙𝖍
𝕬 𝖘𝖔𝖓𝖓𝖊𝖙 𝖔𝖋 𝖕𝖚𝖗𝖊 𝖛𝖎𝖈𝖙𝖔𝖗𝖞

Hasta aquí este recorrido por el universo del Acero Virgen, bárbaro y romántico. Espero que os haya gustado y servido bien para rememorar proezas épicas de Virgin Steele, bien para descubrir a la banda y la enigmática y excepcional figura del Sr. DeFeis.

* Muchas gracias a J.C. Lancharro por su implicación en la elaboración de este reportaje.

* Imágenes extraídas de sitios web tales como la web y RRSS del grupo, de clubes de fans de la banda, de internet y propias de EdeM.

Idea y elaboración del reportaje: Pablo Alarcón P.

Colaboraciones: J.C. Lancharro.

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