Un domingo en el Rock Fest 2024

Sólo un día en el Rock Fest, ¡pero qué día!

Soplete en vivo desde el Rock Fest Barcelona con Frequency, Stratovarius, Abbath, The Warning, Gamma Ray, Blind Guardian, Soziedad Alkoholika y Parkway Drive en el Parc de Can Zam (Santa Coloma de Gramanet), 7 de julio de 2024.

Puli Rock Fest 2024

     No era algo que inicialmente tuviera en mente, pero por arte de birlibirloque, acabé en la última hornada del Barcelona Rock Fest. Sucede que mi hijo, que además es el becario de esta vuestra web de Metal, había descubierto unos meses antes a The Warning y quería verlas en directo a toda costa. Haber asistido a alguno de los conciertos de la gira que pasó en primavera por tierras españolas resultaba precipitado y costoso, pero el chaval vio su oportunidad al averiguar que tocaban en el Rock Fest, y ahí no tuvo que hacer grandes esfuerzos para convencerme, más aún si el mismo día que tocaban también lo hacían Blind Guardian y Gamma Ray. Por temas logísticos y presupuestarios, sólo pudimos asistir a la jormada del domingo. 

De modo que madrugamos para subirnos a uno de esos trenes de alta velocidad y bajo precio que pululan por las vías últimamente y llegamos a Barcelona a tiempo para ver los primeros conciertos del día. Desde le ventana de la habitación del hotel se veía la estructura de los dos escenarios principales del festival. Nos zampamos unos bocatas y nos fuimos prestos a explorar la zona buscando la entrada al recinto (era la primera vez que íbamos a este festival y despistarse no era difícil).

Frequency

Death melódico desde Albacete.
Frequency en el Rock Fest Barcelona 2024
Frequency abriendo la jornada del domingo en el Rock Fest Barcelona 2024

     Cuando entramos al recinto, tras la colocación de pulseras, pasamos a saludar rápidamente a Josemi Cassani en su puesto de merchandising y nos acercamos al escenario de la derecha (el «Fest»), donde ya sonaba la música de los albaceteños Frequency, sustitutos de urgencia de la banda gaditana The Electric Alley. En esta rápida sustitución tuvieron bastante que ver los chicos de Angelus Apatrida, a los que pudimos ver entre bambalinas durante toda la jornada y que se llevaron el agradecimiento de sus vecinos.

Me extrañó que no abreran la jornada The Baboon Show, tal como se suponía que iba a ocurrir, por lo visto en los horarios. Luego me enteré de que tocaron en el escenario de la carpa. Me los perdí.

Volviendo al relato, la propuesta musical de Frequency queda bastante alejada de los parámetros hardrockeros de los gaditanos a los que venían sustituyendo, decantándose por un Death Metal melódico de muy buena factura que agradó bastante al escaso público que a esas horas (aún no eran las tres de la tarde) se arremolinaba bajo el tórrido sol frente al escenario.

Frequency en Rock Fest Barcelona 2024

     Sus composiciones contienen pasajes que nos recuerdan a los grandes del sonido de Gotemburgo: a At The Gates, a unos primigenios Dark Tranquillity o incluso a Soilwork, en las partes de voces más melódicas, por lo que recomendamos encarecidamente su escucha a los aficionados a estos sonidos.

El sonido de Frequency fue más que correcto a lo largo de todo su show, salvo por algunos problemas con el micrófono de Kayn en la recta final del concierto, que no llegaron a empañar la tremenda actuación de los manchegos.

Siendo un desconocedor de su discografía, no sabría decir si incluyeron canciones de sus tres trabajos en el repertorio, pero dejaron bien claro que estaban preparando material nuevo para dar continuación a su último EP hasta la fecha, The Brave Who Stops Fear (2019). Habrá que estar atentos.

En otro orden de cosas, muy de agradecer fueron las botellas de agua que repartía el personal de seguridad entre los asistentes al concierto.

Stratovarius

Merecedores de un puesto más alto en el cartel.
Stratovarius en el Rock Fest Barcelona 2024
Los fineses sufriendo el calor del verano barcelonés.

     En su día, cuando vi la hora a la que habían puesto a Stratovarius, no daba crédito a mis globos oculares. Yo soy de los que opinan que una banda que no retiene a ninguno de sus miembros originales no debería mantener el nombre, pero eso no es impedimento para que reconozca que, aun sin Timo Tolkki, son un grupo con composiciones legendarias que a muchos nos retrotraen a nuestros años mozos y que, aun con sus altibajos compositivos, siguen manteniendo cierto status. Hay grupos por ahí que llevan mucho más tiempo que ellos sin sacar nada a la altura de su leyenda y a los que nadie les negaría un puesto como cabezas de cartel. Pero bueno, es una opinión.

Es de destacar la enorme calidad que los finlandeses desplegaron sobre el escenario «Rock» (el de la izquierda) bajo el intenso Lorenzo barcelonés, combinando clásicos de la época de Episode, Visions y Elements con temas más actuales, centrándose en su último trabajo, el laureado Survive.

     No en vano comenzaron, tras la pertinente introducción instrumental, con la propia «Survive», a la que siguió «Eagleheart», para presentar a continación «Speed of Light», conformando un triunvirato en el que repasaron tres etapas de la historia de la banda. Particularmente, mi jovencito interior agradeció la velocidad desenfrenada de «Speed of Light», que se ajusta como un guante a los recuerdos que tengo de los Stratovarius que más me gustaban. Al final de la crónica tenéis un vídeo que grabamos de este último tema.

El bajista, Lauri Porra, llamaba bastante la atención con su gorro y su colorido chaleco de batalla. Pudimos verle en alguna ocasión visitando a Jens Johansson en la segunda línea del escenario y metiendo mano en el teclado del veterano músico sueco.

La parte central del concierto consistió en intercalar viejos clásicos de Visions con canciones de su álbum más reciente, Survive. Así, fueron cayendo «Paradise», «World on Fire», «Legions», «Frozen in Time» y la magnífica «Black Diamond», todas ellas celebradas y coreadas por el público, especialmente esta última.

Stratovarius en Rock Fest Barcelona 2024

     Timo Kotipelto mostró un estado vocal bastante bueno y jaleó al público para que acompañara a la banda durante todo el concierto. Eso sí, no pudo dejar de mencionar el calor que estaban pasando sobre el escenario y pudimos verle acercarse a menudo a la batería de Rolf Pilve para secarse el sudor y rehidratarse.

Matias Kuipianen es un digno sustituto del guitarrista fundador de la banda, ejecutando los solos con limpieza y maestría.

Para finalizar su actuación en el Rock Fest, Stratovarius interpretaron «Unbreakable» y «Hunting High and Low», temas muy pegadizos que fueron aplaudidos por el respetable, dejando un gran sabor de boca en todos los que pudimos presenciar la actuación de los fineses. 

Abbath
Repertorio 100% Immortal
Abbath en el Rock Fest Barcelona 2024
Pero más sufrieron los noruegos.

     Si Stratovarius habían pasado calor tocando a pleno sol, la banda de Abbath literalmente iba a derretirse sobre las tablas del escenario de la derecha. Corazas, gabardinas negras, corpse-paint, espinilleras… tenían todo lo necesario para sufrir durante una hora el inclemente sol de julio en Barcelona. Y es que el Black Metal no es algo que esté pensado para ser interpretado a las cinco de la tarde.

No obstante, los músicos tiraron de experiencia y profesionalidad y dieron un gran concierto, basado íntegramente en material de Immortal, banda de la que Abbath fue, en su día, miembro fundador, bajista, guitarrista, vocalista e incluso batería. Y, estableciendo un paralelismo, la única vez que he visto a Immortal en directo fue también en un mes de julio y a pleno sol, hacía 21 años, en aquel mítico Metal Mania celebrado en Villarrobledo entre el 10 y el 13 de julio de 2003. En aquella ocasión, el maquillaje se les derretía y bajaba en blancos torrentes sobre sus negras vestiduras.

Abbath en Rock Fest Barcelona 2024

     Pero volvamos al Rock Fest. Como decía, el repertorio intepretado por Abbath se basó íntegramente en temas de Immortal, comenzando con la potente y primitiva «The Call of the Wintermoon», seguida por «Sons of Northern Darkness» y «Norden of Fire». 

Abbath no tardó en avanzar por la plataforma que, como si de un espigón se tratara, se adentraba en el mar del público, dividiendo en dos las primeras filas. Allí lo pudimos observar haciendo headbanging y sudando la gota gorda. En distintos momentos del show, me dio la impresión de que no se toma a sí mismo muy en serio. No parecía que estuviera borracho, pero la forma de presentar las canciones, los continuos «Fuck the Sun!!» que pronunciaba y las ocasiones en que tomaba la postura con las piernas flexionadas y abiertas y caminaba de lado a lado como un cangrejo me hicieron pensar así.

El otro guitarrista (Ole André Farstad, si no me equivoco) y el bajista (Andreas Fosse Salbu) sobrellevaban los rayos de sol como podían, ataviados con gabardinas negras.

     Del Sons of the Northern Darkness cayeron dos temas más: «One by One» y «Beyond the North Waves» (os dejamos un vídeo de esta última al final de la crónica).

Continuaron con «Damned in Black» y «The Sun No Longer Rises», en la que los blast beats brillaron especialmente, antes de atacar con un par de épicos temas del At the Heart of Winter: el que da título al disco y «Withstand the Fall of Time», que fueron los que más me agradaron, seguramente porque ese sea el disco de Immortal que tengo más trillado.

El trabajo del baterista finés Ukri Suvilehto me parece un punto digno de destacar, por su pegada, sus brutales cambios de ritmo y sus rellenos. No soy un gran experto en baterías, pero me llamó la atención para bien su desempeño.

Para finalizar, otro tema de ritmo machacón y ambiente épico: «Blashyrkh (Mighty Ravendark)», broche de oro a una actuación que hubiera lucido mucho más en plena oscuridad de la noche que al intenso sol.

The Warning

La promesa mexicana
The Warning en el Rock Fest Barcelona 2024
The Warning en el Rock Fest Barcelona 2024

     Llegó el momento de ver al grupo «culpable» de que mi hijo me hubiera «arrastrado» al Rock Fest. Las mexicanas The Warning, una joven banda formada por tres hermanas de Monterrey que se dieron a conocer hace unos años con algunos vídeos de versiones en YouTube y que, paso a paso, se han ido labrando un nombre en la escena del Rock de su país, explotando más recientemente a nivel internacional, con giras en las que cada vez llenan recintos más grandes y apariciones en festivales como este que nos atañe o el propio Wacken Open Air

Iba conociendo sus canciones (no le queda a uno más remedio, cuando su hijo toma las funciones de DJ en el coche familiar), aunque receloso de lo que pudieran ofrecer en directo. No voy a negar que me resultó chocante ver su nombre más alto que el de Stratovarius en el cartel del Rock Fest. Ahí también tendrá que ver la maquinaria publicitaria en que se apoyan.

Bien, pues lo que vi me gustó: una banda con ganas de comerse el mundo, que le pone empeño a sacar su show de la mejor manera posible, que sabe comunicarse con el público; en definitiva, tres jóvenes que defienden su repertorio a capa y espada. Otro tema es que su estilo guste más o menos, pero como grupo «de entrada» para atraer sangre joven a nuestro mundillo, no están nada mal.

Y, de hecho, en las primeras filas pudimos ver a fans bastante jóvenes disfrutando de la música de las hermanas Villarreal y disputándose las púas que tiró Dany (guitarra y voa) al final del concierto. Mi hijo se llevó incluso un arañazo en la mano en la «refriega».

     Su repertorio, que contó con 14 temas, estuvo basado principalmente en sus discos ERROR y Keep Me Fed, con un par de guiños al Queen of the Murder Scene, dejando de lado su primer redondo XXI Century Blood.

«Six Feet Deep», que es el tema que abre su último disco hasta la fecha, «Z» y «CHOKE» sirvieron para abir boca. Temas cortos y directos, con estribillos pegadizos y bastantes oportunidades para que el público haga coros con «oh oh ooooh oh oooooh». Presentaron también «Qué más quieres», una de sus pocas canciones en castellano, también muy bien recibida por el público.

Llegó el momento de mirar algo más atrás en su discografía e interpretar «Queen of the Murder Scene» y «Dull Knives (Cut Better)», de la cual grabamos un vídeo que podéis ver en EsquirlasTV y al final de esta crónica.

Ya que estanos hablando del tiempo en todas las reseñas, no obviaremos que las mexicanas se mostraron algo sorprendidas de que hiciera calor en Barcelona, señalando que les recordaba a su tierra natal. 

The Warning en Rock Fest Barcelona 2024

     Volvieron a sus temas más actuales con la sensualidad de «MORE», el groove de «MONEY» y el descaro de «S!CK».

Dany iba cambiando de guitarra de vez en cuando, mostrando una envidiable colección de instrumentos. La guitarrista y principal vocalista ejerce como frontwoman, aunque no son infrecuentes los momentos en que Pau, la baterista, se dirige al público, ya sea porque así lo tienen marcado en su esquema de concierto o, como vimos en una ocasión, porque Dany no pudiese hacerlo por estar trabada con algún problema técnico. Sea como sea, resuelven estas situaciones de forma muy profesional, teniendo en cuenta su edad. Por su parte, la bajista, Ale, miembro más joven de la formación, se centra más en su instrumento y en algunos coros, sin dejar de moverse, eso sí.

Si no recuerdo mal, en «DISCIPLE», Paulina tomó la voz cantante durante las estrofas, mientras que el estribillo quedó en manos de Dany, que recibió la ayuda del público en los coros.

La recta final del concierto de The Warning en el Rock Fest dio comienzo con «ERROR», con esos coros de «0110011…» que me recuerdan, salvando las enormes distancias, a Ayreon. Siguieron con la pegadiza (¿alguna de sus canciones no lo es?) «Hell You Call a Dream», para acabar con dos trallazos como «Automatic Sun» y «EVOLVE».

Mi hijo lo disfrutó a lo grande, que es lo que importa.

Hatebreed

Poco puedo contar.
Hatebreed en el Rock Fest Barcelona 2024
Poco pudimos ver de la actuación de Hatebreed.

El Sr. Jasta mostró su gran admiración por Slayer al presentar la versión del «Ghosts of War» que interpretaron los de New Haven, y que fue el único tema que me sonaba de todo lo que tocaron. Y es que, por desgracia, no estoy nada puesto en el repertorio de Hatebreed. Puedo decir, no obstante, que descargaron su material con la fuerza que se puede esperar de un grupo de Hardcore.

Gamma Ray

Enormes
Gamma Ray en el Rock Fest Barcelona 2024
Los de Kai Hansen ofrecieron uno de los mejores conciertos de la jornada, si no el mejor.

Para suplir la baja temporal de Henjo Richter (que sigue recuperándose del atropello que sufrió a principios de este año), los alemanes contaron con la presencia de Kasperi Heikkinen, guitarrista finlandés que ya ha tenido que suplir a Henjo en anteriores ocasiones y que es un perfecto conocedor del material de Gamma Ray, puesto que, además de tocar en Beast In Black y haber sido miembro de Amberian Dawn y U.D.O. (entre otros), tiene una banda de homenaje a los germanos llamada Guardians of Mankind.

La formación se completa con una sección rítmica de infarto, con dos bestias pardas como Michael Ehré, a los parches, y el sempiterno compañero de Kai, el Sr. Dirk Schlächer, al bajo.

     El sol iba bajando poco a poco cuando empezó a sonar «Welcome», la introducción del Heading for Tomorrow, mientras los miembros del grupo iban haciendo acto de presencia sobre las tablas, arropados por los vítores del público. Ese Kai Hansen, tocado con un sombrero inspirado en el lejano oeste, protegiendo sus ojos del sol con gafas oscuras y blandiendo su guitarra roja con el ojo es ya una imagen icónica, imprescindible.

El concierto dio comienzo con «Land of the Free», canción a la que el respetable respondió muy positivamente desde los primeros compases, como no podía ser de otra manera. Mientras presenciábamos esta primera incursión en el repertorio del grupo, en la pantalla podíamos ver (a pesar de estaban tocando con el sol ya de frente) el logo de Gamma Ray con el lema «Alive again» debajo. Muy significativo. 

El siguiente tema en sonar, «Last Before the Storm» habría sido una magnífica ocasión para haber contado con la presencia de Ralf Scheepers en el escenario, toda vez que había estado tocando dos días antes con Primal Fear en este mismo festival. Pero, por alguna razón, no pudo ser. De cualquier manera, Frank y Kai supieron defender perfectamente el tema en directo.

La épica y majestuosa «Rebellion in Dreamland» fue interpretada a continuación, con algo de flanger (diría yo) en la guitarra de la introducción. Las voces de Frank y Kai se iban alternando o sonando a la vez, según conviniera, con Kasperi y Dirk haciendo los coros. Un mar de brazos moviéndose de lado a lado acompañó los últimos compases de la canción. «Have no fear, rebellion is here»… Vellitos de punta es poco decir para dar una descripción de la respuesta somática que un ser criado en su día a base de Metal teutónico puede dar a semejante temazo. ¡Qué barbaridad!

Gamma Ray en Rock Fest Barcelona 2024

     Frank presentó al sustituto de Henjo y comentó que había vendo directamente desde Finlandia y llevaba treinta y tantas horas sin dormir y que es una auténtica rock-star. Pues para llevar tanto tiempo sin dormir, el Sr. Heikkinen lo estaba haciendo realmente bien. Además, tiene buena presencia escénica, aderezada con la camiseta de «Make Eternia Great Again» y unas muy apropiadas gafas de sol.

Después de un inicio tan clásico vinieron tres temas más «nuevos», por así decir. Digo esto porque son del siglo XXI y no del XX. Viejo que está uno.

En primer lugar, atacaron la rockera y pegadiza «Master of Confusion», incluida en el que, hasta la fecha, es el último disco publicado por el grupo alemán, Empire of the Undead (2014). El publico seguía disfrutando al máximo del show de los alemanes.

Pasaron a algo más veloz con «Dethrone Tyranny», a la que precedió la introducción «Induction», con todo el respetable coreando «Illuminati, you’ve come to take control…». Ante la sorpresa de Frank, alguien le tiró una camiseta de AC/DC mientras tocaban esta canción. Más tarde la devolvería.

Llegaron así al ecuador del concierto, con la gente jaleándolos con gritos de «Gamma Ray, Gamma Ray«. Kai dijo que creía que la siguiente canción era del disco To The Metal, y comenzaron a tocar «Empathy». No se equivocó el viejo Kai. Las voces quedaban perfectamente empastadas, la pegada de Michael Ehré fue muy destacable en este tema, mientras que Dirk Schlächer no dejaba de mostrar su habilidad con las cuatro cuerdas.

Un tema sobre la «posibilidad de la muerte», así presentó Kai la siguiente canción, «Heaven Can Wait», que habría sido otra buena oportunidad de invitar a Ralf Scheepers al escenario. Aún así, ¡cómo disfrutamos de este clásico! ¡Cómo la cantamos!

     El momento de la épica interplanetaria llegó con «Somewhere Out In Space», que sonó brutal, aunque Dirk no paraba de gesticular hacia los técnicos indicándoles algún problema con su monitor. No había visto nunca a Dirk cabreado y puedo asegurar que da miedo. Como es costumbre, alargaron la canción invitando al público a corear la melodía del estribillo. Cabe cuestionarse si esto es adecuado en un festival en el que no eres cabeza de cartel y tu tiempo está bastante limitado.

La banda dio las gracias y se despidió, abandonando el escenario mientras la gente vitoreaba con sus «oe oe oe». Regresaron enseguida, con el bajo de Dirk introduciendo la festiva «Send Me a Sign», en la que los fans volvimos a cantar a pleno pulmón. Alargaron tanto el final que parecía que no quisieran irse del escenario. Al final de la crónica os dejamos el vídeo que grabamos de la interpretación de esta canción.

Y, ahora sí, se despidieron del público del Rock Fest con una reverencia y lanzando púas a las primeras filas.

Aun con sus pequeñas imperfecciones, la ausencia de Henjo y el no haberle pagado dos noches de hotel a Ralf, fue el concierto que más disfruté de todos los que vi ese día. Unos Gamma Ray pletóricos nos habían ofrecido un breve pero intenso repertorio que hizo las delicias del público.

Blind Guardian

Alguna sorpresa hubo.
Blind Guardian en el Rock Fest Barcelona 2024
Blind Guardian en el Rock Fest Barcelona 2024

     Finalizada la descarga de Gamma Ray, hubo una rápida migración de público hacia el escenario de la derecha, donde iban a actuar otros colosos del Metal alemán, nada menos que Blind Guardian. Los de Kai Hansen habían dejado el listón muy alto, en mi opinión. Pero los de Krefeld no se amilanaron y dieron un gran concierto. Ya sabemos que Hansi Kürsch es un poco «lacio» como frontman, así que, conociendo ese handicap, todo lo demás es grandilocuencia.

Inicialmente, nos dispusimos cerca del escenario pero demasiado escorados a la izquierda. Los graves sonaban demasiado fuertes para mi gusto y, no llevando tapones para los oídos, hice lo posible por que nos fuéramos moviendo hacia posiciones más centradas, aún a riesgo de alejarme algo del escenario.

Blind Guardian tiraron de clásicos, principalmente, dando aire también a tres composiciones de su último disco hasta la fecha, The God Machine.

Mientras sonaba una introducción orquestal en la que se entremezclaba el tictac de un reloj y un sonido de campanas, los músicos fueron apareciendo en escena, aclamados por el público. Atacaron directamente con «Imaginations From the Other Side». Hansi salió «a por todas», adelantándose para cantar sobre la plataforma que se adentraba entre el público cual escollera en el mar.

A ambos lados del escenario, André Olbrich y Marcus Siepen (que parece Geralt de Rivia, no me digáis que no) volvieron a demostrar que son una gran pareja de guitarristas, cada uno con sus funciones muy definidas en la ejecución de los temas. En la parte de atrás, el batería Frederik Ehmke («el nuevo», aunque lleva ya 19 años en Blind Guardian) atacaba los parches con potencia y precisión, flanqueado por los dos músicos «no oficiales» del grupo alemán: el bajista de las rastas, Johan Van Stratum (miembro también de Vuur y Stream of Passion) y el teclista Michael Schüren.

     La pantalla trasera iría mostrando imágenes alusivas a cada uno de los temas que la banda interpretaría esa noche. En este inicio, la portada del mítico disco de 1995 que les catapultó a la primera línea del Metal europeo de la época.

«Hola amigos», dijo Hansi, y nos invitó a comenzar la fiesta con uno de los temas más potentes y veloces de The God Machine. «Blood of the Elves» puso a mover la cabeza incluso al teclista. 

Los de Krefeld estaban tocando mientras el sol se ponía frente a ellos y vieron que era buen momento para ofrecernos uno de sus clásicos de finales de los 90: «Nightfall», mientras la pantalla trasera mostraba la portada de Nightfall in Middle Earth, con Beren en forma de lobo a los pies del trono de Morgoth mientras Lúthien baila para el señor oscuro. Eché en falta que las frases de réplica que se da Hansi a sí mismo en la versión de estudio no fueran interpretadas por los instrumentistas, más teniendo en cuenta que todos, salvo Frederik (según creo), hacen coros. Los que sí que cantaban eran los miembros del público. Y es que ir a ver a Blind Guardian y no dejarse la garganta es cosa rara.

Siguieron con otro gran clásico, «The Script For My Requiem», con todo el mundo coreando la melodía que hace el teclado en la introducción… y el estribillo, por supuesto. En algún momento hubo un tímido intercambio en las posiciones de André y Marcus y pudimos ver de cerca al doble de The Witcher. Ja ja.

Blind Guardian en Rock Fest Barcelona 2024

     Prosiguieron con otro de los temas más actuales, «Violent Shadows». La respuesta del público se notaba menos entusiasta que con los clásicos anteriores, a pesar de la soberbia interpretación de los de Krefeld. Eso sí, el grito final de Hansi quedó algo forzado, no sonó a él mismo.

Volvieron a su ambiciosa obra sobre el Silmarillion interpretando «Time Stands Still (Ath the Iron Hill)», recuperando plenamente la entrega del respetable. Para que no nos olvidásemos de que venían presentando su disco The God Machine, atacaron a continación «Secrets of the American Gods».

Llegó después una de esas ocasiones que, aun repitiéndose en todos los conciertos de Blind Guardian, no dejan de ser de las más emotivas: la interpretación de «The Bard’s Song (In the Forest)», que siempre es un momento de descanso para la voz de Hansi, porque ahí estamos los demás para cantarla, mientras Marcus y André acarician las cuerdas de acero de sus guitarras acústicas sentados en sendos taburetes.

«Lost in the Twilight Hall» supuso un cambio de marcha total, sin perder los coros en la voz del público, como buen clásico que es. La banda fue ovacionada y jaleada por el público al terminar de ejecutar este épico corte repleto de solos y melodías grandilocuentes. Al final de la crónica tenéis un vídeo de esta interpretación.

Hansi anunció otro tema lento antes de ponerse con «el material serio», una canción sobre un señor oscuro conocido como Sauron: «Lord of the Rings». La pantalla trasera mostraba una especie de anillo de fuego con el símbolo de los dragones siameses. Me dio la impresión de que la tocaron algo más lento que en las versiones de estudio. No faltaron los cánticos del público, por supuesto.

     «Comienza la fiesta. Let’s knock at the gates of Valhalla» fue la forma en que anunciaron uno de esos temas que no pueden faltar en un concierto de Blind Guardian: «Valhalla». Y si el repertorio hasta ahora no había tenido sorpresas (habría estado bien un «Time What Is Time» o un «Ashes To Ashes»), el asombro llegó a nosotros cuando Kai Hansen apareció en escena a mitad de la canción para acompañar a Hansi Kürsch en la parte que él mismo interpretaba en la grabación publicada en el mítico Follow the Blind. Y ya se quedaría por allí entonando el estribillo y paseando por la plataforma. Como es costumbre, alargaron la tonada para que siguiéramos cantando un rato.

Acto seguido, «Mirror, Mirror» supuso la señal de que el final del concierto llaçegaba. Llamadme loco o innovador o lunático, pero yo probaría a sacar esta canción del repertorio e introducir alguna otra. Aunque viendo la respuesta del respetable, entiendo perfectamente que la mantengan para finalizar sus shows. En definitiva, este clásico puso el broche de oro a una gran actuación de una de las bandas más señeras del Metal teutón más épico.

Los músicos saludaron al público entre los cánticos de «oe oe oe oe» y nos dejaron con ganas de más. Me extrañó, por cierto, que no hubiera mucha gente pidiendo «Majesty». Yo creo que, si nos ponemos pesados, igual la tocan.

Soziedad Alkoholika

La reivindicación por bandera
Soziedad Alkoholika en el Rock Fest Barcelona 2024
Soziedad Alkoholika en el Rock Fest Barcelona 2024

     El hambre volvía a hacer acto de presencia y nos movimos a la zona de los puestos de comida para reponer energía después de las descargas de Gamma Ray y Blind Guardian, de modo que nos perdimos buena parte del concierto de Soziedad Alkoholika.

Cuando volvimos a acercarnos al escenario, estaban interpretando «Ratas» acompañados de la voz de Guillermo Izquierdo (de Angelus Apatrida, para los despistados). Es decir, presenciaríamos sólo una tercera parte de la actuación de los vascos. Humo, luces rojas, el logo de la banda proyectado en la pantalla gigante y Guille animando a la gente a montar circle-pits.

La velocidad punkarra, primitiva y caótica de «S.H.A.K.T.A.L.E.» trajo a mi memoria esa cinta de cassette que me pasaron con la primera maqueta de Soziedad Alkoholika. En aquella lejana época (primeros años 90 del siglo pasado) no habría podido imaginarme poder presenciar esta canción en directo en un escenario tan grande, de noche, con toda esa parafernalia de iluminación, pantallas e incluso fogonazos y cañonazos de humo. Dedicaron la canción al Alvise y a la LePen (a la que le habían «dado una hostia» en las elecciones francesas ese mismo día). 

Soziedad Alkoholika en Rock Fest Barcelona 2024

     Sonó a continuación ese alegato contra la censura que es «Piedra contra tijera», muy celebrada por el público, que cantaba animadamente el estribillo. Juan Aceña presentó al nuevo batería, Mikel Gómez, al que apodó «el titán de Bergara» y ejecutaron inmediatamente «Cuando nada vale nada».

Para terminar, eligieron otro de sus temas más antiguos, el recientemente polémico «Nos vimos en Berlín», cuya letra sigue tristemente vigente en la actualidad (y lo que queda). Pidieron una «Palestina libre» y se despidieron de la audiencia hasta una próxima ocasión. 

En resumidas cuentas, en lo poco que vimos de su concierto, S.A. demostraron, una vez más, ser una apisonadora y no cortarse en absoluto con sus proclamas políticas.

Parkway Drive

Espectaculares
Parkway Drive en el Rock Fest Barcelona 2024
Espectacular concierto de Parkway Drive, una apuesta por la "modernidad" de esta edición del Rock Fest.

     Parkway Drive me parecían una apuesta arriesgada para un festival de corte tan clásico como el Rock Fest Barcelona. Los veía más para un Resurrection Fest o un Hellfest. Pero alabo el esfuerzo de la organización por traer grupos de sonoridades más modernas y abrir un poco el espectro.

Vaya por delante que yo iba con poco conocimiento de la banda, y eso que hace tiempo que vengo oyendo hablar muy bien de ellos. Nunca me había parado a escucharlos tranquilamente hasta unos días antes del Rock Fest. Algún vídeo había visualizado e intuía que darían espectáculo. Pero lo que vimos sobre las tablas del escenario de la derecha llegó a exceder todas mis expectativas. ¡Vaya brutalidad de show el de los australianos!

Venían presentando su disco Darker Still, aunque no sería del que interpretarían más canciones. Correspondería ese honor a sus discos Ire y Reverence.

Sonó la introducción, los músicos aparecieron entre el humo y arrancaron con «Glitch», con el público entregado desde el primer minuto, saltando, cantando el estribillo y jaleando a la banda. No tardaron en hacer acto de presencia los tremendos fogonazos que acompañarían buena parte de la actuación de los australianos. Sin perder un segundo, volvieron a hacernos saltar y cantar con «Prey», cuyo estribillo es de esos que no te puedes sacar de la cabeza por más que lo intentes.

     El vocalista, Winston McCall, se movía como pez en el agua por la pasarela mientras los guitarristas Jeff Ling y Luke Kilpatrick permanecían en segunda línea del escenario. El primero de ellos, como solista, iría moviéndose de aquí para allá, tomando posiciones más centrales en los momentos de mayor protagonismo. En la parte de atrás, sobre sendas tarimas adornadas con pinchos, el bajista Jia O’Connor a la izquierda y el batería Ben Gordon al otro lado, conformaban una sólida sección rítmica. El bajista se intercambiaría la posición con el guitarra rítmica en algún que otro tema.

El infeccioso riff de «The Void» vino acompañado de chispas y explosiones con humo. A mí ya me tenían ganado con este inicio de concierto tan espectacular, tanto en lo visual como en lo musical. Y eso que iba sin apenas conocer el repertorio del grupo.

«Soul Bleach» sería el segundo tema de Darker Still que sonaría esa noche. Y después  volvería a desatarse la locura colectiva con «Vice Grip», para pasar a los riffs de inspiración thrasher de «Wishing Wells». Prosiguieron con dos canciones de su disco Deep Blue: «Karma», en la que la gente cantaba tanto la letra como los riffs o las melodías de guitarra, y «Sleepwalker». No se notaba cansancio en el público, que seguía entregado la máximo al show de Parkway Drive.

Parkway Drive en Rock Fest Barcelona 2024

     En «Dedicated», cambiaron un poco la letra: donde decía originalmente «12 years I’ve fought for this…» ahora cantan «20 years…» y entiendo que el año que viene la cambiarán por «21 years…» aunque se les van a ir de métrica los versos. Independientemente de esta observación, la interpretación volvió a ser demoledora y muy atractiva visualmente gracias a los fogonazos. Al final de la crónica tenéis un vídeo que grabamos de este tema.

Y mientras finalizaba «Dedicated», jugando al despiste, Winston acabó apareciendo entre el público, a escasos metros de donde nos encontrábamos, para interpretar, subido a una especie de taburete, el siguiente tema, «Idols and Anchors», en el que se montó un circle pit alrededor del vocalista, mientras que otros muchos levantaban sus móviles para tomar vídeos o instantáneas del épico momento. Os dejamos un breve vídeo también al final de la crónica. El cantante acabó regresando al escenario sostenido por los brazos de incontables fans.

Posteriormente, Parkway Drive bajaron las revoluciones para interpretar «Chronos», junto con un trío femenino de cuerda frotada, que ocupó la plataforma de la izquierda. El tema es imponente, épico e intenso y queda rematado por la parte final instrumental en la que cobra protagonismo la guitarra de Jeff Ling, cuya interpretación a lo largo de todo el concierto me pareció muy buena.

Sonidos de teclado sirvieron para introducir «Shadow Boxing», durante cuya ejecución siguieron acompañados por el trío de cuerda, tomando relevancia una de las violinistas durante su breve solo. 

Prosiguieron con algo más tranquilo, aunque igualmente épico: la preciosa pieza que da título a su último disco hasta la fecha. «Darker Still» sonó a las mil maravillas en el aspecto instrumental, pero a Winston le cuesta cantar limpio en registros graves. Una pena, porque esta canción merece un tratamiento vocal exquisito y no fue el caso. 

Después de esa sección más relajada del show, con «Bottom Feeder» nos pusieron de nuevo a dar botes, tras contar hasta tres. 

      Se pagaron las luces y la banda se fue un ratito, mientras el público los jaleaba pidiendo su vuelta.

El primero de los bises fue introducido por un breve solo de violín, tras el que el escenario se puso literalmente en llamas y aparecieron los miembros de la banda para hacer sonar «Crushed», mientras todo ardía a su alrededeor. Una puesta en escena espectacular y sobrecogedora la que despliegan los australianos para esta canción.

El grupo al completo se adelantó por la plataforma central para darnos las gracias y pedir que cantásemos con la energía que nos quedara la última pieza de la noche. Jeff Ling comenzó a interpretar con la guitarra la melodía que fue seguida de inmediato por todo el público, en un ritual que no por esperado dejaba de ser emocionante. Ben Gordon se trasladó a su kit de batería y todos los instrumentos se acabaron sumando a la ejecución de la emblemática «Wild Eyes», poniendo así el broche de oro al espectáculo en perfecta comunión con su público.

La verdad es que Parkway Drive me ganaron con su despliegue y su arrolladora energía sobre las tablas. Es una de esas bandas que están llamadas a ser el tan cacareado «relevo generacional» cuando nuestros amados dinosaurios se vayan jubilando. De hecho, ya son muy grandes.

Una recomendación: No os los perdáis si se os ponen a tiro. No os arrepentiréis.

     Para finalizar, os dejamos por aquí los vídeos que os habíamos prometido.

Rock Fest Barcelona 2024 (domingo)

¿Más crónicas de conciertos? En nuestra sección Soplete en vivo.

¡Hasta el próximo metal-sarao, metal splinters!

Texto, fotos y vídeos: El Puli de Cádiz.

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