El undécimo Palacio Metal Fest (23-05-26). Así lo bebimos…

Lo difícil es mantenerse. El PMF sigue erguido.

Soplete en vivo: 11º Palacio Metal Fest (Parque Las Marismas, Los Palacios, 23/05/2026)

    Tener en agenda al PMF, la undécima cita, es para seguir estando inmensamente orgullosos/as de un evento que nació en 2015 y que siempre ha ido creciendo sostenidamente y sorteando obstáculos (tempestades meteorológicas, problemas de logística, internos…)

Es cierto que en esta edición ha habido un pequeño bajón de gente, pero la que asiste al Palacio siempre es público muy fiel y entregado.

Pese a ello, el PMF resiste, continúa erguido, y esperamos que sea por muchos años más. Vamos a contar cómo lo vivimos, el Sr. Pulido y el Sr. Alarcón.

Previa gourmet y ambiente.

     Las trece horas del día de marras suele ser ya la hora en que la peña más puntual (y ansiosa) se congrega en los aledaños del recinto, en el Parque Las Marismas. Chely Ruiz y la gente que la acompaña, léase Monos Ruidosos y demás fauna entre la que nos incluimos integrantes de EdeM, toman posición -y posesión- de una parte del aparcamiento que da al cercado para trasegar las primeras cervezas y demás bebercio y viandas, para proseguir dentro con una carpa muy apañá.

Es cuando uno se da cuenta, repasando los años que lleva disfrutando del festival, de que lo que verdaderamente impera es un sentido de la comunidad metalera, con gente procedente de diversos emplazamientos geográficos (Dos Hermanas, el Aljarafe, Écija, Ubrique, Huelva, Málaga, Cádiz, Sevilla capital…)

El calor iba zumbando grados y sonando los primeros zumbidos de Proyecto Mordraker, la primera banda en actuar, nos metimos en la carpa.

Las barras de siempre, de avituallamiento y merch, ya estaban funcionando, aunque faltaba algún artista por exhibir su merch. Tuvimos ocasión de departir mínimamente con Patxa, hacernos foto y pillarle su CD (al final de la noche mis compañeros echaron en sus zurrones diversos discos de The Zeronaut o LegionDC, por ejemplo, aunque el Puli se quedó con las ganas de hacerse con material de InXight, pues lo retiraron pronto).

Este año vimos alguna manguera desde la barra de bebidas remojar y calmar el calor mínimamente. Precios normales (maceta de cerveza 7€) y quizá algo escasa la comida, pero un diez para quien se le ocurrió lo de ofrecer caracoles, jeje.

Bandas... ¡a escena!

Proyecto Mordraker

Salvajismo sonoro sucio, feo y deforme.

     Califican su estilo como «salvajismo sonoro», brutalidad extrema, pasado por el Thrash, con atuendo tirando a lo Pagan/Viking, este combo astigitano (Écija) recrea un ritual sónico que gustará a unos y pasará desapercibido para otras (no me acostumbro a este tipo de propuestas en castellano, no me terminan de casar, pero pa gustos…). Quizá un horario más adentrado en la noche les viniera mejor para empacar música y puesta en escena. 

Venían defendiendo su debut El Nacimiento, con bastante peña de su localidad arropándoles. El PMF seguro que fue un buen escaparate para Proyecto Mordraker

     El Puli los vio en Écija en 2022, en la fiesta de presentación de la asociación MetalAst (crónica en este enlace) y comenta que le han gustado más en este PMF que en aquella ocasión, notando mayor cohesión en la banda. Y apunta que han cambiado de bajista, introduciendo sangre joven en la banda.

Abrieron con «A través del espejo» y fueron desgranando un repertorio consistente en 10 temas de pura brutalidad, entre los que podríamos destacar «Esclavos», tema que abre su disco y donde nos regalan una buena colección de riffs y cambios de tempo, «Duérmete», las tinieblas sonoras de «Negrura», «Sucio, feo y deforme», la desquiciante «Algo pasa por mi mente» o la final «Persona Non Grata».

Al final de la crónica podéis comprobar cómo se las gastan si le dais al play en el vídeo de «Quinto ritual» que grabamos in situ.

Inxight

El punto melódico y moderno del día.

     InXight pusieron el punto melódico a la jornada. Pero no os dejéis engañar por el adjetivo, porque saben repartir cera de la buena.  

Ya los ví en Sevilla hace unos años. ¿Banda de Metal Melódico? Así la califican en diversas webs… Algo de Groove, de Metalcore… Bueno, con más de veinte años en pie, ¿qué más da? Lo que hacen, calidad, con una formación renovada, siendo tres los integrantes que permanecen desde aquel lejano 2000: la baterista Macarena, el vocalista Alejandro y uno de los guitarras, Fernando.

Tres elepés y un EP, su carrera, por lo poco que les he seguido, se palpa dura, correosa pero siempre saliendo adelante.

Quizá lo que más destaco es ese sonido moderno, en el que son capaces de combinar riffs que igual recuerdan al Death melódico sueco que al Hard Rock más moderno, con teclados y voces que no desentonarían en bandas progresivas centroeuropeas, con una dicción y acento en inglés sobresalientes y composiciones elaboradas, una apuesta para no quedarse en casa. Eso sí, nada de guturales, sólo voces limpias y coros trabajados.

     Los malagueños basaron su repertorio en sus discos Art of Overload y Right Words, intercalando temas de ambas obras y dejando de lado su primer redondo, The Lovely (T)Reason, por la razón que sea.

Abrieron con la fuerza y melodía de «The Outsider» y atacaron a continuación con «Windup Girl», tema que destaca por el contraste entre el riff super heavy de las estrofas, los teclados progresivos del estribillo y los tremendos juegos rítmicos de la batería. 

«Hollow Treasures», en cuya versión en disco contaron con la inconfundible voz de
Björn «Speed» Strid (Soilwork, Terror 2000, The Night Flight Orchestra), fue otro de los puntos fuertes de su actuación.

Riffs cercanos al Thrash se fusionaron con pegadizas melodías vocales en «Under Cold Stars», mientras que en «This Song of Sadness» las guitarrras coqueteaban a veces con el Metal alternativo y las voces se doblaban en coros en el estribillo.

«Better Than We Are» es uno de esos temas cuyos estribillos se te quedan grabados en la cabeza. Podéis comprobarlo en el vídeo que dejamos abajo del todo. Recuérdanos mejores de lo que somos.

Algo parecido ocurre con «Old Struggle». Lo cierto es que la elección de temas para el setlist estaba siendo de lo más acertada, demostrando, como hemos dicho más arriba, que InXight saben cómo repartir leña sin renunciar a las melodías ni a los estribillos pegadizos y sin perder su identidad. 

El único tema no perteneciente a ninguno de los dos discos mencionados fue «Rewind», que da título a su más reciente publicación en formato EP, y que cuenta con potentes riffs, y gran trabajo de batería, un gran solo y un estribillo pegadizo. En su línea, vamos.

En definitiva, aunque sufrieron los embates del calor del valle del Guadalquivir, InXight dieron un concierto de diez. 

The Zeronaut

Solamente Canarias conserva el clima primaveral.

     Desde su participación en la edición de 2025 de la Wacken Metal Battle Spain, donde llegaron a la final, los canarios The Zeronaut han comenzado a llamar cada vez más la atención del público peninsular y su participación en el Palacio Metal Fest es prueba de ello y demostración palpable (o mejor, audible) de la calidad de la veterana banda procedente de Gran Canaria. Nos comentaba Víctor Nassar, bajista y vocalista de la formación isleña, que tocan más en países nórdicos que en la península, pero que esa tendencia está empezando a cambiar.

Formados como Scythe en 1999, desde 2003 son conocidos por su actual denominación. Los avala, por tanto, más de un cuarto de siglo en la brecha, practicando un Death Metal melódico muy influenciado por la escena de Gotemburgo y sin olvidar el Thrash clásico, como pudimos comprobar desde los primeros compases de «The Great Dying», tema que abre su más reciente EP The Red House Sessions. 

Con «Dead Machines» echaron  la vista atrás hasta su primer disco, Portraits of Nothing. Si la primera canción del repertorio recordaba a At The Gates, este segundo tema tenía muchos matices de los primeros Dark Tranquillity

No perdieron oportunidad de agradecer a la organización el que los tuviera en cuenta para el cartel de este año (todo un acierto, en mi opinión) y, ya de paso, destacar el calor que estaban pasando. Y es que, como decía la canción, «solamente Canarias conserva el clima primaveral».

Demostraron a continuación la confianza que tienen es su más reciente obra, puesto que no dudaron en interpretar los 4 temas que faltaban para completar las sesiones de la casa colorá al completo. ¡Y cómo sonaron!  Brutales y variados fueron cayendo «Under the Righteous’ Flag», «Through the Night», «In the Throes of Bliss» (del que podéis ver un vídeo al final de la crónica) y «Gone», temas cortos y directos, pero no exentos de momentos de experimentación.

Aunque la mayoría de las voces corren a cargo de Víctor, el guitarrista Ruymán Santana cobra protagonismo vocal en ciertos pasajes, aportando un tono más grave cuando es necesario.

La formación se completa con el baterista Kuly Rivero y el guitarrista Tato García, que también toca en Searching for a Hidden Place y que sustituye al guitarrista original, Fran González, desde que éste abandonase la banda en 2025 por motivos laborales. 

Desgranado al completo el presente de la banda, ya sólo les quedaba repasar un poco más sus dos anteriores trabajos. «Slowly We Rust» trajo a la memoria a los In Flames más clásicos, con algún ramalazo de Dark Tranquillity, pese a que su título nos recuerda al del primer disco de Obituary. «What Lies Below» fue el único corte de Katastrophe que ejecutaron los canariones, y finalizaron con «Portraits of Nothing», que daba título a su primer plástico, redondeando así un concierto corto pero muy intenso, al que el público respondió con algún que otro circle pit. Nuestro director se lo pasó pipa al verse envuelto en uno de ellos. 

Después tuvimos la oportunidad de departir un rato con algunos miembros del grupo, que demostraron ser unos tíos muy simpaticos, y de hacernos con su discografía completa, que la tenían prácticamente regalada.

Patxa

They´re the Guardians of Metal.

     ¿Quién es Patxa? Francisco Javier Navarro Ramos, Patxa, es un vocalista oriundo de Ermua (Bizkaia) que arrancó su trayectoria allá por 1985 formando parte de una banda llamada Metralla, posteriormente Aftershock y que ha pasado por diversos proyectos como Valhalla (una década al frente), Adgar o Ad Eternum (aún sigue ahí)  y otros menores como UTM o DEFCOM (y breve coqueteo con Alborde), formándose como profesional de la voz, con clases de canto y cursando esrudios de música durante unos años. Hasta que en 2023 decide probar suerte en solitario, conformando su propia banda, debutando discográficamente en 2024 con el ábum Just Heavy Metal.

¿Por qué de esta intro biográfica? Pues para dejar claro que Patxa es un artista hecho a sí mismo, que tiene un bagaje a considerar y sobre todo que con ese disco último tiene mucho que mostrar; un compendio de facultades vocales extraordinarias plasmadas en esta obra que es sobresaliente. Acompañado de solventes músicos, la apuesta debe tener cierto reconocimiento, un sembrar para recoger en no mucho tiempo, aunque ese lo dictará la escena, y desde aquí recomendamos oír su propuesta. 

Estos elementos de idiosincrasia los vimos plasmados en el limitado show que dieron en el PMF, limitado por el escaso minutaje (temas de logística o lo que fuera). Al margen de esto, puro HEAVY con mayúsculas, con bengalas incluidas y directazo del copón.

De los 10 temas que componen Just heavy Metal, tenían programado tocar 8, más una estupenda versión de Manowar, el «Hail And Kill» (¡subidón!). Finalmente dos cortes quedaron fuera por problemas de tiempo; en palabras del propio cantante, los dos mejores, a su entender. Lástima, porque «Children Of Metal» sí que es de mis predilectas.

Aún así, las que ejecutaron son top: la canción homenaje a Dio, «Sacred Elf», y especialmente «Steel Soul» y la que da título al elepé.

Quizá escaso tirón entre un público más orientado al Extremo, lógicamente, pero creo que fue porque aún no es conocido, suena poco todavía el nombre de la formación, por lo que queda curro por delante. Las ganas, actitud y la categoría del grupo debiera imponerse. Ya veremos a dónde llega.

YOU´RE THE GUARDIANS OF METAL!!

El Puli no puede perder la oportunidad de comentar que la indumentaria de la formación, especialmente la de su líder, no es la más adecuada para las temperaturas vividas en Los Palacios y Villafranca durante el día del festival, superando los 35ºC y acercándose peligrosamente a los 40. En estas condiciones, ir con pantalones de cuero, gabardina y guantes es jugarse el pellejo. 

Speedemon

Con el pie en el acelerador desde Lisboa a Los Palacios.

     Los portugueses Speedemon suenan a Speed Metal (valga la redundancia) de la vieja escuela europea por los cuatro costados y así lo demostraron a su paso por el Palacio Metal Fest. Sus influencias se completan con los clásicos del Heavy Metal y el Thrash y con la escena de la NWOBHM. Formados allá por 2011, cuentan con dos LPs y un EP en el mercado y en 2022 resultaron vencedores de la edición portuguesa de la Wacken Metal Battle, lo que les consiguió un hueco en el W.O.A. de ese año.

La épica de la introducción «March of the Triumphants» dio el pistoletazo de salida al concierto de Speedemon en el PMF, pasando enseguida a la veloz «Messenger of God», extraída de su primer EP, First Blood. Desde estos momentos iniciales, pudimos comprobar cómo la voz desgarrada y aguardentosa, por momentos casi gutural, de Bruno Brutus sobre los ritmos veloces de bajo, guitarra y batería contrastaba con las melodías con las que Jorge Bicho adorna sus solos.

Siguieron con la veloz cabalgada llamada «Metal Rage», de su más reciente obra, Fall of Man (2025), en cuyo estribillo Jorge acompañó con coros a Bruno, mientras Luis Meco marcaba incesantemente el ritmo con los parches.

Merece especial mención el aspecto de psicópata del bajista Diogo «Diley» Pereira, debido a la máscara negra que le cubría la parte inferior de la cara y que, imaginamos, le tenía que resultar bastante incómoda debido a las altas temperaturas que estábamos soportando en el valle del Guadalquivir.

Bruno Brutus se dirigió al público en español para presentar el siguiente tema, «Words of Fire», también de su último disco, al que siguieron dos canciones del anterior Hellcome: «Road to Madness» y «Atrocity Divine», siempre en la línea del Speed/Thrash old school, recordando a veces, si se me permite la comparación, a unos primigenios Kreator o Destruction, otras a unos jóvenes Helloween o Blind Guardian (con la salvedad de la voz).

Continuaron con «Nailed to the Gun», con un estupendo trabajo de guitarras, de la que tenéis un vídeo al final de este soplete en vivo.

La traca final vino encabezada por «Thunderball», seguida por «Speed of Fire» y «Midnight Ripper», dando por concluido un show en el que no se bajó el pie del acelerador en ningún momento.

Grindpad

Lo más parecido a la saga Sharknado que vais a encontrar en el Thrash Metal.

     La de los neerlandeses Grindpad fue, sin duda, la actuación más gamberra de la noche, que hizo enloquecer al gentío del Palacio, sobre todo a quienes se arremolinaban cerca de las vallas del escenario.

Se trata de una banda que lleva nada menos que 20 años en activo, habiendo lanzado un único LP, Violence, en 2020, si bien es cierto que tienen un buen puñado de EPs que sirven para nutrir su repertorio.

El grupo tiene desde 2017 una obsesión compulsiva con los tiburones. De hecho, dos escualos hinchables flanqueaban al vocalista Olivier van der Kruijf desde el principio del concierto. Tiburones que acabarían a la plancha, convertidos en taquitos de carne en adobo, según cuenta la leyenda marismeña, volaban sin cesar, del tablao a la gente, de la enfurecida gente de regreso a los músicos, con alguna intervención de la fotógrafa de la banda, que intentaba hacer su trabajo desde el foso.

Empezaron fuerte con la velocidad sin concesiones de la breve «My Name Is Violence» y pasaron al Thrash rompecuellos de «Burn the Rapist», de justiciera y brutal letra.

La banda, como podéis ver en las fotos, llevaba la indumentaria más adecuada posible para la calurosa velada o para pasar un día de playa. Se presentaron en formato cuarteto, pues faltaba uno de los guitarristas, Axel, de modo que todo el trabajo a las 6 cuerdas recayó en JG.

Fue en el tercer tema, «Santa Cruz (Sharkbite Pt. II)» donde lanzaron los mencionados tiburones hinchables al público, lo que terminó de animar definitivamente el moshpit, que ya  no se detendría hasta el final del show de Grindpad. Hasta cuatro ejemplares llegamos a contabilizar.

Siguió la violencia sónica con toda una oda al mosh, «The Knife Is Sharper Than Ever» (vídeo disponible al final de la crónica), para continuar con más violencia en «Yakuza Finger Collector Crew». A estas alturas creo que ya sólo quedaba un tiburón entre el público. De los otros tres, nada más supimos.

La muy cachonda y desvergonzada «Mature Love» fue otro de los puntos fuertes del repertorio, con sus riffs de Thrash machacón y la pegada a la batería del joven Max Hendriks, sin olvidar el trabajo del bajista Rik van Gageldonk.

No nos dimos cuenta entonces, pero lo siguiente que tocaron, «Revuelta», incluye bastantes frases en castellano («muerte a granel», «sangre sabe a hiel» y cosas así).

Fueron cayendo otros temas rompecuellos de su discografía como «The Lion’s Strife», «To Those About To Die» o la oscura «Toxic Terror», precedida de una sirena y una locución avisando de un ataque.

Sin concesiones a la tranquilidad, la fiesta en el moshpit prosiguió con  «Not Fucking Dead!» y «Sharkbite!», posiblemente el tema que dio origen a su obsesión por los tiburones.

Cuando creíamos que el concierto iba a terminar, se dejaron caer con una versión de la divertida «You Gotta) Fight For Your Right (To Party)», de los Beastie Boys, a la que siguió otra más, en esta ocasión «Surf Nicaragua», de Sacred Reich.

Grindpad se ganaron el favor de la audiencia gracias a un concierto brutalmente divertido y al inestimable auxilio de los escualos hinchables, de los que no quedó rastro al finalizar la actuación de la banda.

Demonical

Death Metal Darkness.

     El más crudo sonido del Death Metal sueco llegó a los Palacios de la mano de Demonical, banda de Avesta, cuya fundación data del 2006 y con una discografía que se extiende a lo largo de siete LPs y algún EP. 

La agrupación sueca cuenta entre sus con algunos miembros de Centinex, concretamente el bajista Martin Schulman y el batería Florian Rehn, aunque a lo largo de su historia no son pocos los miembros de Centinex que han pasado por Demonical. Vasos comunicantes, puertas giratorias, llamadlo como queráis.

El compañero Marco Rondán, de Elektroshock Music Radio Show, ha tenido a bien darnos el chivatazo de los nombres de las canciones que interpretaron los suecos en el PMF. No anduvimos espabilados para pillar el setlist ni para tomar las pertinentes notas, y Marco nos advierte de que puede haber algún baile en el orden de los temas. Rogamos a nuestros lectores que nos disculpen si ven algún error u omisión.

     Demonical comenzaron con toda la suciedad y negrura de «Wrathspawn», a la que siguió «Towards Greater Gods». A mi modo de ver, el sonido distaba de ser perfecto, pues costaba oír la guitarra de Eki Kumpulainen en la mezcla. Se veía al hombre recorrer el mástil para añadir melodías a la brutalidad sonora de la banda, pero quedaban muy ocultas como para apreciarlas como merecen. Así y con todo, la descarga de Death Metal de los suecos gozó del beneplácito del público. La cavernosa voz de Charlie Fryksell, eso sí, se escuchaba correctamente.

Continuaron con la veloz «We Conquer the Throne» y con la vikinga y apocalíptica «Aeons of Death», que, por su ritmo marcial, bien podría haber sido firmada por unos primigenios Amon Amarth.

La velocidad de «Unfold Thy Darkness», apoyada en la frenética batería de Florian Rehn, dio paso al sonido más heavy de «By Hatred Bound», cargada de armonías en las guitarras de Eki y de Johan Haglund, para volver al desenfreno con «Sun Blackened».

Pensamos que fue a estas alturas del concierto cuando ejecutaron «Death Metal Darkness», de la cual grabamos un vídeo que podéis ver al final de la crónica.

Después de «World Serpent», bajaron las revoluciones para atacar con «Fallen Mountain», cuyo ritmo a paso militar volvió a recordarme un poco a Amon Amarth

Casi terminando, dieron la bienvenida a la fatalidad en su propio idioma al interpretar la épica y apocalíptica «Välkommen Undergång».

Y quizás para darle un punto desenfadado al final de su concierto, después de tanta oscuridad, nos regalaron una versión de «Somebody Put Something in My Drink», de los Ramones. Para los conocedores de la baanda no sería ninguna sorpresa. De hecho, su disco en directo Victorious Death – Live in Latin America termina justamente así.

Legion DC

Vida después de Cristo.

     Por temas de salud, no pude asistir al VIII Palacio Metal Fest (la edición de 2023), de modo que me perdí la reunión de Legion, o al menos la de Quimi Montañés y Jonathan Dolcet. Tampoco pudimos verlos en Toro on the Rocks (Z! Live de Zamora), por la tromba de agua que cayó ese año.

La historia después se torció y Jonathan se quedó con los derechos del nombre de la banda, aunque no se sabe que esté haciendo nada con ello; de modo que Quimi montó estos Legion DC, que mantienen la esencia musical de la agrupación catalana. Contó para ello con los dos miembros que faltaba mencionar de la última encarnación de Legion: el guitarrista Toni Rodríguez López y el batería Miguel Rodríguez, que fuera compañero de Quimi también en Deldrac. Y para sustituir las labores de Jonathan Dolcet, se trajo al bajista Toni Sáez Catlla (Redox) y al vocalista Marc Kararocker, miembro también de Deldrac.

Como nota informativa para los más jóvenes o los despistados, Legion fueron pioneros del Thrash Metal en España, junto con Fuck-Off; recibieron elogios de los mismísimos Metallica y grabaron con Scott Burns en Florida. Pero, después de tres discos de estudio, la cosa no cuajó y se separaron durante años.

Hechas las presentaciones y después de esta turra que os hemos dado, va siendo hora de hablar del concierto que ofrecieron al público que quedaba aún en la carpa del Parque de las Marismas. Siendo las doce y media de la noche y tratándose de una de las bandas que encabezaban el cartel, me resultó muy llamativo que parte del público optase por marcharse a casa en lugar de quedarse hasta el final. Pero así ocurrió y sus razones tendrían.

Desde los primeros compases del show de Legion DC pudimos observar que algo fallaba con los monitores. Había un técnico yendo de aquí para allá comprobando el cableado y demás. El sonido no fue para nada el adecuado. Las guitarras sonaban muy planas y el bajo estaba muy por encima en la mezcla.

El repertorio consistió en el EP Life After Ashes al completo junto con temas de la etapa clásica de Legion. De hecho, comenzaron el concierto como comienza su EP, con toda la tralla de «Infamous State», donde ya se notó lo que se ha comentado antes sobre el sonido: la preponderancia del bajo y lo planas que estaban las guitarrras. De hecho, el solo de Quimi apenas se oía.

Pero la imperfección del sonido no fue obstáculo para que el público disfrutase del concierto de Legion DC, bailando, levantando el puño y animando a la banda con gritos y aplausos.

«Dark Force» fue la primera ojeada que lanzaron al material de su primer trabajo, Lethal Liberty, sin duda su disco más popular. Acto seguido ejecutaron «A Matter of Greed», del Labyrinth of Problems,

Después vino una muy accidentada interpretación de «Rhythm Rider», en la que la banda anduvo perdida al principio, debido, a buen seguro, a los mencionados problemas con los monitores. Fue una pena, porque esta segunda incursión en su primer trabajo, Lethal Liberty, estaba destinada a ser uno de los puntos fuertes del repertorio.

Volviendo al presente del grupo, tocaron «My Enemy Inside», con un Marc dejándose la garganta en cada verso.

Siguió el clásico «Lethal Liberty», que consiguió que el público levantara los puños y corease el estribillo. Y es que, aunque las nuevas canciones son buenas, y mucho, los que peinamos canas no podemos evitar que la música de nuestros años mozos nos haga rejuvenecer como ninguna otra y respondamos a ella con más brío.

Otro de los nuevos temas que interpretó la banda fue «Inner Sins», con sus ramalazos a Slayer y a Death Angel, y un nuevo vistazo al Labyrinth of Problems vino con «They Call Me War».

Para completar el EP sólo faltaba «Mr. Shady» y, por supuesto, sonó en Los Palacios. De hecho, le dimos al REC y la tenemos subida al canal Esquirlas TV. Podéis ver el vídeo al final de la crónica.

Cuando comenzaron los primeros acordes de «Mili KK» ya sabíamos que el concierto estaba en su recta final. Esta canción fue todo un himno generacional para quienes no teníamos ninguna gana de hacer el servicio militar que por aquel entonces (finales de los 80) era obligatorio en España, y así se demostró con las gargantas de los cincuentones que aún quedábamos en la pista entonando la letra de principio a fin.

Engancharon con la velocidad de «Possessed», otra de sus canciones más populares y que sirvió para terminar el espectáculo por todo lo alto. ¿Recordáis cuando la tocaron en el programa Plastic, de TVE2? Pues yo sí.

Y cuando el público estaba más calentito y animado, terminó la actuación de Legion DC en el PMF. Un concierto muy corto, que nos subo a poco, y que habría ganado muchísimo con más público presente y un sonido acorde a una banda legendaria como Legion.

Curiosamente, no incluyeron ningún corte de Mind Training ni del EP Por la cara que lo acompañaba. Quizás con algo más de minutaje habría podido caer «La ruina» o «Eternal Youth».

A modo de anécdota, durante el show de Legion DC hicieron su aparición en la pista dos chavalas jóvenes vestidas de fiesta, arregladas (¿venían quizá de una comunión?), danzando por en medio de los pogos, pasándoselo en grande, ajenas (¿o no?) a la tromba de Thrash que les estaba cayendo.

     Como siempre, aquí tenéis el álbum fotográfico al completo del Palacio 2026, más de 100 imágenes que rezuman energía, comunidad, diversión y buena música. Entre las fotos de bandas, las de público. Pincha aquí para acceder al carrete o sobre las flechas de abajo para ir viendo una a una.

XI Palacio Metal Fest (Los Palacios, Sevilla. 23/05/26)

     A riesgo de parecer jartibles, también os vamos a dejar por aquí los vídeos que hemos subido a nuestro canal de YouTube, Esquirlas de Metal TV, para vuestro gozo y disfrute.

Así nos bebimos este nuevo PMF, con una afluencia de público menor a otras ediciones pero con la misma esencia que esperamos que perdure un largo periodo. El apoyo de la gente no faltará, pero esto no sale solo y cada estamento de la escena debe aportar, así que ¡nos vemos en el ´27!

Gracias a quienes conforman la organización del festival (Beli, Antoñín, Paico, Flores, Dolly Domingo) por hacernos disfrutar otro año más y por confiar en EdeM. 

Abanderados de Esquirlas en Los Palacios.

Textos: El Puli de Cádi y Pablo Alarcón.

Fotografía: Pablo Alarcón. 

Edición digital: José Luis Alarcón.

Vídeo: El Puli de Cádi.

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