Leyendas del Rock, Villena, Alicante - 2025. SÁBADO.
Y, como vino, se fue...
Los que ya calzamos una edad afrontamos el Leyendas cada año pensando en la «paliza» (bendita paliza, eso sí) que va a suponer los 4 días de directos que queremos exprimir hasta la extenuación, viendo todas las bandas posibles y planteándonos la posibilidad de que «pinchemos» alguno de esos días y exista la posibilidad que nuestros cuerpos nos pidan algún tipo de tregua.
Y, con ese extraño pensamiento intrusivo continuamos día a día viendo bandas, bebiendo, disfrutando, riendo…
Sin embargo, siempre lo comentamos: A pesar del cansancio y las energías gastadas cuando llega el último día del Leyendas del Rock, el siempre temido sábado, la verdad es que no puedes evitar el decir a tus colegas «¿ya se acaba?». Y es que, en este día confluyen una barbaridad de sensaciones que son difíciles de plasmar en esta humilde «entradilla».
Me basta con entender que, los «leyenderos» que nos leéis sabéis perfectamente a lo que nos referimos, porque el sábado del festival es un día tan 360 grados que no quieres disfrutar de lo que queda del Leyendas (hasta el año que viene, por supuesto), con todas las ganas y fuerzas que restan, para volver a casa, como siempre, con una sonrisa de satisfacción y poder decir esta frase que, espero, todos vosotros hayáis hecho en vuestro retorno:
«Tío, lo hemos aprovechado a tope. Más bandas no podíamos ver».
Celtian. Enamorando con viento en contra.
Un autobús de tuertos ha mirado a los Celtian cuando venían para el Leyendas, fijo. Mira que tuvieron mala suerte con los problemas de sonido durante su concierto en el escenario principal la noche anterior… pues en pleno éxtasis colectivo y fiesta total en la Plaza Mayor de Villena, casi ya con el ojo en el transporte que debía llevar a Xana y Diego Palacios a sus compromisos con Mägo de Oz, tuvimos percance médico.
Menos mal que parece que todo quedó en susto, pero evidentemente el concierto se paró hasta que llegó la ambulancia y se pudo atender al espectador y, si bien nos alegramos de que todo saliese bien al final, no es menos cierto que esta chavalada con tanta ilusión y energía, no pudo celebrar del tirón y sin incidentes ninguno de sus dos conciertos de este año.
No fue la única interrupción que tuvo el espectáculo, ya que en un momento de su actuación, Xana llamó al escenario a un grupo de espectadores ataviados con atuendos piratas, a que colaborasen creando ambiente, y uno de ellos pegó fuerte rodillazo, tiró de anillo y, dadas las circunstancias y esperemos que para ser felices para siempre, obtuvo el ansiado sí de su amada. Por aquí dejamos fotito conmemorativa del hecho.
En lo relativo al concierto en sí, ya metidos en materia, hay que destacar lo compenetrado y unido que se siente a este grupo de músicos que han dado con la fórmula exacta que demandaba una buena parte de los fans del folk. La voz cristalina y afilada de Xana, la melodía que imprimen las flautas, gaita y violín, la contundencia de David a la batería y el siempre extraordinario Sergio Culebras a la guitarra, han dado de lleno en la diana.
Evidentemente, sería injusto olvidar a Raúl, que siempre mantiene el tipo pase lo que pase, y que contribuye notablemente a que, en directo, la música de Celtian suene mucho más folk-metal que pop-folk. No sabemos si es algo buscado para aumentar las escuchas on-line, pero hay temas como «El Hijo del Ayer» o «Maleficio de Sangre», que nos suenan muchísimo más cañeros en sus directos. ¡Y se agradece!
Nunca se dice suficientemente: ¡poned toldos en la plaza! Pero conciertazos como los vividos en esta edición de 2.025, justifican cualquier sacrificio. Ya se apiadarán de nosotros, como Xana, que armada con dos pistolas a lo «Billy the Kid», se pasó todo el concierto disparando balas de agua, que refrescaban los cuerpos, y versos envolventes, que acariciaban nuestras almas. ¿Qué más da sudar? ¡Que es verano!
¿Ha quedado muy cursi? Sí, sí, ha quedado cursi. Bueno, pues perdón, pero nos ponemos tontos despidiéndonos de la Plaza Mayor de Villena hasta el año que viene, donde volveremos a encontrarnos a los de siempre y alguno más, y disfrutaremos de los conciertos que tengan a bien prepararnos los amigos de Sufriendo y Gozando, que seguro que para esta fecha tan señalada, se guardan algo especial bajo la manga.
PLK & JOS
Dark Angel. American Thrash & Funny Metal.
Tremendamente atractivos, para el que suscribe, Dark Angel, «American Thrash» como ponía en la chupa del Frontman Ron Rinehart, desatado interactuando intensamente en varias ocasiones con el público, bajándose «al barro», con una peña entregadísima.
¡Bolazo! La dupla de seis cuerdas formada por Eric Meyer y una virtuosísima Laura Christine no pararon de martillear, bien acompañada del pluriempleado machacaparches Gene Hoglan, que se combinaba a la perfección con su compañero bajista Mike González.
Thrash vieja escuela con sonidazo que tiró de espaldas. Con una intro épica más de banda Power, los americanos llegaban por vez primera a España tras su reunión de 2013 y sin material nuevo (bueno, un primer single en 34 años…)
«We Have Arrived» y «Black Prophecies» fueron buenas muestras de su potente Thrash que no me resultó nada plano y sí con gancho y divertido, como su participación en este Leyendas. ¡Que vuelvan sin traumas, con catarsis!
P.A.
Beast in Black. Valor al Alza
Poco puedo decir que no haya dicho ya de Beast in Black. ¿Quieres pasarlo bien en un concierto? ¿Quieres desgañitarte cantando himnos pegadizos y estribillos molones? ¿Quieres bailar hasta que te duelan los gemelos y el cuello? Si la respuesta es sí, este es tu grupo. Porque un concierto de Beast in Black es todo eso y más.
Los fineses no han parado de subir desde que empezaron hace una década. Su melodías con toques retros que recuerdan los ritmos ochenteros, los sintetizadores sonando mezclados con guitarras afiladas y riffs rápidos junto a un vocalista superlativo consiguen que el momento te lleve, que tu cuerpo te pida movimiento y te dejes llevar por su música.
«Cry Out For a Hero» como primer tema de un setlist que resultó de lo más divertido y adecuado para un festival. «Born Again», «Power of the Beast», mi queridísima «Blind and Frozen», «Beast in Black» fueron algunos de los temas con los que el público más vibró y bailó, porque sobre el césped el personal no paró de quieto ni un momento.
Como tampoco pararon encima del escenario. Las poses de Molnar con el bajo y sus guiños al público, los solos de Kabanen y Heikkinen, las coreografías de las guitarras y el bajo en el centro del escenario, los malabares de Atte Palokangas con las baquetas en la batería y sobre todo las carreras de Papadopoulus recorriéndose el escenario de lado a lado. ¡Aquí no para nadie!
Es tremendo lo que ha crecido el griego encima del escenario. Especialmente como frontman. Se ha soltado y se ha convertido en un fantástico maestro de ceremonias, conectando con el público, dando paso a sus compañeros cuando toca y especialmente aportando dinamismo a un divertido show. Como vocalista me parece excepcional, alguien capaz de llegar a agudos casi imposibles, manteniendo siempre un timbre limpio y nítido. Es indudable que es uno de los principales culpables de la popularidad que tiene actualmente la banda.
Como broche final dos temazos como «One Night in Tokyo» y «End of the World». La audiencia coreando a los músicos que los habían hecho disfrutar durante 70 minutos. Y la pregunta en el aire de cuando veremos a estos tipos como cabezas de cartel de algún festival como el leyendas. Porque estoy convencido que eso terminará llegando.
Que si, que tienen pregrabados. Sí, los tienen… Que no, que no tienen teclista. No, no tienen… Pero a estas alturas, y después de 10 años girando, al que no le guste que no se compre la entrada su próximo concierto. Yo particularmente disfruto mucho cada vez que los veo y me lo paso como un niño chico en una juguetería.
La única pega que le puedo poner al concierto, aparte de algunos problemas de sonido al principio con el micro de Yanis, es que el tiempo se me pasó volando y se me hizo muy cortito. Y ya estoy deseando repetir…
A.P.
Powerwolf. Sinners Of Villena.
«Powerwolf. Un único pero: No llevan bajista». Esta era la única nota que tenía apuntada tras el SHOW, Tremendo espectáculo, de los alemanes.
Eso quiere decir que la actuación fue soberbia. Y cuando los cinco integrantes de EdeM que la vimos ponemos a Powerwolf como la mejor del Leyendas´25, ello es otro indicativo clarificador.
Arrasaron. Puesta en escena TOP, animaciones en pantalla que te dejaban con la boca abierta (una o varias por canción), fuego y pirotecnia por doquier, la plataforma elevadora con Attila Dorn aullando su plática «Lupus Dei» y un repertorio sobresaliente.
A la tercera dicen que suele ser, y para mí así ha sido, porque me pasaba que en estudio no me convencían (reconozco también que debí prestarles más atención -gracias Miguel y Pepe-), pero en directo cada vez apreciaba más su sermón mezcla de espiritualidad y sacrilegio. Desde luego el aspecto visual ha sido factor clave, pero sin calidad compositiva no hay victoria.
Esa noche fue la conexión de ambas parcelas artísticas la que hizo que Powerwolf no sólo fueran para mí (y mi gente) la formación summum del festi sino que ya me ganaron como fan, con un repertorio fabuloso («Demons Are A Girl’s Best Friend», «Army Of The Night», «Sinners Of The Seven Seas», «Armata Strigoi», etc.)
Con «Amen & Attack» hizo acto de presencia el majestuoso órgano tubular cuyo característico sonido imprimió un plus de solemnidad a la actuación, ya de por sí impresionante.
Echaron la cortina sacra con el corte «We Drink Your Blood».
Metal Is Religion !!
P. A.
Angelus Apatrida. Sin hacer enemigos, con el mayor despliegue de medios.
Un buen puñado de ocasiones (unas 6-8) he visto a quienes son uno de los mayores representantes de nuestro Metal fuera de España.
Desde aquel 2011 en que vi por vez primera a A.A. en el Leyendas de Beniel, este ha sido el concierto que más les he disfrutado, ayudado por el magnífico despliegue de recursos visuales que han llevado a Villena y el combinar temas explosivos con otros más melódicos («You´re The Next» o «Versus The World»).
«Of Men And Tyrants» sonó bárbara, de las primeras, con el juego espectacular de luces LED y neones de colores, que dieron otra imagen al habitual show.
Había oído «quejas» (de algún medio) sobre lo repetitivo del repertorio de los albaceteños, que necesitaba de un remozado, pero sin controlar el setlist de Angelus lo cierto es que me resultó fresco y atractivo.
P. A.
Hadadanza. Folk&Roll para acabar una edición memorable.
Dicen los tenistas lo de «punto de juego, set y partido», y nosotros copiamos esa expresión para definir lo que vivimos en el New Rock Stage en la madrugada del domingo, cerrando una edición del Leyendas del Rock que, ajena a las polémicas previas por la configuración del cartel, nos ha dejado un número ingente de conciertazos que han catapultado la de este año entre nuestras ediciones preferidas de entre las ya muchas vividas.
Sí, cuando cerró Hadadanza el segundo escenario, en los principales hubo hueco para un grupo de covers. Que nos expliquen por qué fue así y no al revés, porque los alicantinos demostraron que con su gira Una Aventura Inesperada, están muy por encima de lo necesario para ir al Azucena. Y no por casualidad, porque si algo se le nota en su evolución al grupo, es que se lo han y se lo siguen currando, y van con la flechita hacia arriba.
El comienzo del concierto fue algo frío, ya que la coincidencia en horarios con Angelus Apatrida, trayendo el espectáculo tan bestial que ya se intuía que iba a ser, llamaba demasiado la atención. Tan sólo las personas que ponen el folk por delante del thrash («hay gente pa tó»), y los muy, muy fans de Hadadanza, desafiábamos lo esperado y nos decantábamos claramente por subir al New Rock.
Por cierto, carita que se le quedó a Guillermo Izquierdo cuando horas antes lo encontramos en la barra y PLK le dijo que era muy fan, pero que era muy mala suerte que coincidiese con Hadadanza… La mirada fue como «¿Me estás vacilando?». Pero no, no era vacile. Había que estar con quien más nos necesitaba y así lo hicimos con muchísimo gusto y sin arrepentirnos ni un ápice.
Del repertorio elegido para esta ocasión, empezando por los temas de su nuevo trabajo como era de esperar, destaca el nivel festivo que se alcanza con la canción que da nombre al mismo «Una Aventura Inesperada». Aunque no faltaron grandes clásicos de la banda ya, como «El Circo de los Muertos», y tuvieron tiempo para permitir el lucimiento de Momo con un solo de batería en el que demostró su maestría sin llegar a saturar.
El tiempo es para cantar, bailar y reír, y bien que lo hicimos con Dave y los suyos (por cierto, cazados en el autobús junto al escenario principal, marcando el logotipo del grupo todos ellos en su piel), y disfrutar desde el inicio con el «Corred Insensatos» hasta el final con «Festival Trovador». Y si siguen contando con Andrea Mediana para las coreografías, ya os decimos que volveremos a verlos una y otra vez, sin duda alguna.
PLK & JOS
Próxima parada: XX aniversario
Y, esto ha sido todo lo que vivimos en el Leyendas del Rock por parte de los miembros de Esquirlas de Metal: 4 intensos días de metal, risas, bebercio, reencuentros con caras conocidas y encuentros con nuevas caras.
Lo cierto es que, a pesar de que, a priori, el cartel no era el más atractivo que ha presentado el festival hasta la fecha, las actuaciones y dedicación de los grupos lo han hecho bueno.
Los cabezas del cartel y las bandas que los arropaban en el escenario principal han cumplido con creces, dando shows potentes y con una producción muy cuidada. Aquí nadie ha venido a cubrir expediente.
En el caso del New Rock hemos podido conocer nuevas bandas y vibrar con momentos llenos de pasión y extraordinarios. Casi me atrevería a decir que este escenario cada año suena mejor, aunque aún le queda mucho para llegar a un sonido nítido como muchos grupos merecen.
Y, eso es lo que cuenta al fin y al cabo, que te pregunten por 10 momentos del Leyendas 2025 y que te de rabia no poder meter todos los vividos en el «escenario pequeño» en el ranking.
Y ya sabéis que nos gusta comentar los que hemos visto bien y mal dentro de la edición, así que… ¡vamos a ello!
Lo Malo:
Hay cosas que están bien y se mejora y otras en las que no, una de ellas es que los escenarios principales solo tengan una barra para pedir, y si, ya sé que es kilométrica, pero que volviera la barra a la derecha de los escenarios estaría genial. Incluso la posibilidad de poner los puestos de merchan junto al New Rock, en la pista de hockey creo, como ya se hizo en un par de ediciones, para así tener la ocasión de poner otra barra grande y más puestos de comida a la derecha del escenario.
Otra cosa que había justo a la derecha de los escenarios principales eran una zona de baños que se perdió y nunca volvió. Ahora si tienes una urgencia deberás ir al principio de todo y quizás perderte la canción que estabas esperando…
Lo del cuidado del césped entiendo que no depende la organización, pero no me pongas las fotos creativas como si pareciera que aquello es una pradera y cuando llegamos son cuatro «islas» verdes en un mar de tierra. Este año estaba mejor que el año pasado pero sigue dejando mucho que desear.
En la piscina desde hace varios años no hay bar en el acceso y desde el año pasado el kiosko de la zona de descanso está cerrado. Hay una barra, sí, pero no existe la posibilidad de tomarse un café o un desayuno. Aunque todo aquel que quiera desayunar cerveza estará encantado (y tiene mis respetos). Por cierto ¿es necesario que el registro que te hacen para acceder a la piscina rivalice con el de un aeropuerto internacional?
Que la gradilla para personas con discapacidad no tenga sombra ni sillas, es algo que no se entiende. Si para que puedan tenerla hay que buscar otra ubicación, puede hacerse justo en la torre central de sonido, pero no puede seguir así.
El sonido del New Rock sigue sin ser bueno. Y llevamos varios años con este problema. En algunas ocasiones no ha resultado digno de varias bandas que han pasado por allí. El cambio de ubicación del escenario entiendo que es más complejo, pero igual puede ayudar.
Creo que el Leyendas es el único gran festival que no usa el sistema de pulsera Cashless y sigue con los tokens. Me parece mucho más cómodo lo de la pulsera.
Ya no se puede decir que el Leyendas sea un festival económico. El incremento del precio de las barras, de la comida en los foodstrucks, de la entrada y de los abonos de camping y piscina hacen que se haya igualado, e incluso adelantado, al resto de grandes festivales que hay en España.
El camping cada vez está más desangelado. Echamos muchísimo de menos los conciertos del Camping Stage. Eran estupendos y lo pasábamos en grande. Los puestos de comida que había por allí han desaparecido. Ahora sólo está la pequeña barra de la organización, la garita para adquirir tokens y una gran carpa vacía…
También hemos notado que el camping sombra cada vez es más pequeño. Ni si quiera se ha tenido la posibilidad de Gampling. La sensación es que poco a poco va quedando más menguado y decadente.
Y por último, cerrar un festival de cuatro días con un tributo quizás no sea, en nuestra opinión, la mejor opción. Por curiosidad, he buscado si en las diecinueve ediciones anteriores había sucedido antes, y sólo encontré un caso en la primera edición del festival, allá por 2006, cuando aún se celebraba en un solo día.
Como han dicho los compañeros JOS y PLK, ¿Por qué un tributo cierra el escenario principal y un grupo festivo y simpático como Hadadanza lo hace en el New Rock? Yo tampoco lo puedo entender.
Lo Bueno:
Este año se han mantenido muchos de los aciertos que se introdujeron el año pasado como, por ejemplo, que los acústicos de la Plaza Mayor empiecen desde el jueves, que el New Rock desde el miércoles esté destilando metal, la puntualidad exquisita a la hora de empezar los directos y que a las 3 de la mañana termine la jornada, en vez de a las 4 como en algunas ediciones, es sin duda un bien. (Que sí, que nos juntamos con gente mayor del metal).
Hemos tenido un gran anuncio de bandas (hasta 16) durante el festival para la edición del 2026, y una taquilla exclusiva para adquirir la entrada a precio de lanzamiento. Se sigue apostando por una interesante variedad en las camisetas oficiales, este año por ejemplo cada cabeza de cartel tenía la suya.
Con respecto a los tokens, se ha mantenido la posibilidad de que te puedan dar cambio en las barras y los 4 puntos para adquirirlos.
En tema «infraestructuras» siguen los sanitarios «buenos», los aspersores al final de la subida tan necesarios este año, la fuente con 8 grifos, El «héroe sin capa» que nos refrescaba en las primeras filas, las gradas techadas, el cartel de bienvenida que estamos deseando ver al llegar a Villena así como la variedad en puestos de comida que hay dentro del recinto del festival.
Este año las consigas estaban en el lateral, fuera del paso de la gente que sube o baja del reciento, por lo que las pequeñas aglomeraciones que se podían formar no molestaban.
En los escenarios el sonido ha sido, en líneas generales, bastante bueno en los principales y, como hemos dicho más arriba, va mejorando en el New Rock, aunque sigue lejos de sonar como debería. Una mejora con respecto a otros años que hemos notado este año, o al menos a así nos lo ha parecido, ha sido la iluminación, creando ambientes más envolventes y dando un mayor dinamismo a los shows.
En el camping ha habido poca novedad, salvo que todos los sanitarios los han colocado en el mismo lugar, lo cual ha hecho que se haya podido facilitar la limpieza de los mismos. Han mantenido el camión «baldeando» con agua el camino principal. Y muchos han agradecido el aseo «Deluxe» junto a las duchas, que aunque se haya de abonar aparte, vale cada euro que cuesta.
Por último, que se mantengan las «actividades secundarias» como el stand de firmas, las «justas» para los leyenderos que quieran medirse con hachas y espadas y la novedad del año pasado, de tener la posibilidad de tatuarte dentro del recinto del festival.
¡Gran y original iniciativa!
Y hasta aquí lo bueno, lo malo, lo regular, lo que sí y lo que no.
Lo cierto es que aunque hay cosas que mejorar, se le ve cariño en como se prepara el festival y entendemos que la organización se esfuerza por ofrecernos el mejor recinto con los mejores grupos y el mejor sonido.
Pero el Leyendas es su gente. Son los leyenderos que año tras año repiten, aunque haya un sol que castigue, aunque el cartel no sea tan atractivo como el anterior. El leyendero necesita su Leyendas tanto como el Leyendas necesita al leyendero. Porque si algo tiene este festival es la fidelidad de un gran número de sus asistentes.
Y eso se nota cuando uno se da una vuelta por el recinto o el camping, la gente está contenta, porque está donde le gusta estar.
En el Leyendas del Rock.
Para terminar no puedo hacer otra cosa que animaros que no os perdáis el XX aniversario del festival. El adelanto de cartel que nos han dado merece mucho la pena, y parece que la organización va a echar el resto para hacer un evento único y especial que será recordado sobre las anteriores ediciones.
¿Qué no sabes donde sacar la entrada? es AQUI
¿Os veré el año que viene en Villena?
Último álbum del festival. Ahí encontraréis más fotografías de este postrero día «leyendero». Y recordad, podéis clickear en las flechitas de aquí abajo.
LEYENDAS. Álbum fotográfico del sábado.
Textos de:
Don Pablo Alarcón
Mister JOS
Monsieur Antonio J. Álvarez
Sir Alejandro Puch
Senhorita PLK
