Especial Mägo de Oz: Ira Dei, parte I.

Especial Mägo. La Ira divina. 

Plaga I: análisis «Ira Dei».

     El «iba para review y acabó siendo reportaje especial» se hizo realidad. Me rondaba la cabeza aunque no estaba seguro de que fuera a materializarse, pero tratándose de Mägo de Oz (es banda predilecta), siendo un álbum esperado y con muchas expectativas tras comprobar que estaban en un gran momento de forma en vivo, que existe un vínculo entre los músicos sólido y después de publicar un documento audiovisual de primerísimo nivel como fue el DVD «Diabvlvs in Opera» (puedes leer aquí este otro especial: Diabvlvs parte I), se barruntaba un contenido singular, y el material de «Ira Dei» da para ello de sobra. 
      Así que decidí ensamblar baldosas, agregar ingredientes, notas, reflexiones, suposiciones y demás rastro celestial que hallé en redes en un misma marmita para conseguir un artículo digno y personal que podría ser un ensayo sobre la nueva creación de Mägo. Contacté con el sello discográfico del grupo (Warner Music Spain, aunque esta vez no hubo suerte, como a anterior ocasión), la agencia de management (Calle Underground), la productora Krea Films, mandé mensajes a diversos intefrantes del grupo, intenté dar con la CM -en vano-, con el Club de Fans Stäy Oz y otras asociaciones y medios para que me echaran un cable y poder contar con archivos e info de garantía y poder ofrecer también en lo visual un trabajo atractivo. Para ello he ido analizando cada composición, insertando anotaciones, impresiones y otros datos vinculados. 

No es una review al uso, sino que bien se podría catalogar de estudio con pasajes reflexivos y algunos toques narrativos, esparcidos a lo largo del artículo. Esta primera entrega está enfocada singularmente al análisis musical pero con algunas reflexiones y conjeturas densas, y la segunda parte se centrará más en detalles, apartados muy visuales con mucho de iconografía  del disco, enlaces a reseñas y entrevistas y demás contenido extra para que cualquier fanático de Mägo pueda empaparse «padre» de la idiosincrasia de esta nueva creación de La Bruja
Espero os guste y os resulte de interés.


     Pero antes de abrir el Séptimo Sello, de que nos sacuda en el rostro el más colosal de los desastres bíblicos, nos situaremos en el contexto y coyuntura en que se fragua «Ira Dei» y daremos a conocer algunos datos relativos al proceso de composición, en los que indagaremos en la siguiente y última entrega de este monográfico.
       Fundiendo las diferentes fuentes de información sabemos que el proceso de composición duró unos dos años, entre 2016 y 2018, grabándose el disco entre los meses de julio y octubre de este último año (nuevamente en los estudios Cube, con Alberto Seara «Flor» al frente). 

Calendario de grabación de A. Seara «Flor». ¡De aquí no se escapa nadie!
 

       En 2014 salió «Ilussia», última pizarra de estudio, con una gira extensa, también en salas, a la que sucedió un nuevo tour y el 15º aniversario de «Finisterra» (regrabando y sumando el «Opera Rock») y un proyecto de envergadura descomunal, ciclópea, como fue «Diabvlvs in Opera» con la consiguiente producción y grabación del DVD, bolos por tierras aztecas y una única presentación en España. Luego editaron un álbum recopilatorio «30 años, 30 canciones» (citar también, aunque no cuente como obra propia, el homenaje que bandas españolas les tributaron en el «Stay Oz, hasta que el cuerpo aguante»). Esto podría ser un escueto resumen de la actividad de la formación en estos cuatro años previos a aventurarse en gestación de material nuevo. «Ilussia» «fue el embrión de lo que es Ira Dei», en palabras del propio baterista para Metal Hammer.


        Ira Dei, la dinastía, se compone de tres partes, siendo esta producción que nos ocupa el volumen dos, centrándose en un escenario apocalíptico. El primer volumen o precuela, a lo Star Wars como ya reconoció el líder de la agrupación, saldrá a continuación abordando la hipótesis de una visita alienígena en el Egipto de las pirámides; y un episodio final, el volumen tres, que nos contará cómo ha quedado el mundo tras la debacle apocalíptica. 
Entre entrega y entrega parece que editarán disco de estilo muy diferente al concepto musical y lírico de la saga divina, para oxigenar a la fanaticada y sacudirse la monotonía los propios músicos; es el plan que tiene Txus en su almacén de ideas y proyectos, en su chistera. La sesera sigue yendo, funcionando, y hasta ha afirmado que la banda tiene planificado sus próximos diez años de carrera, con otros cinco discos nuevos, calcula (podrás leer afirmaciones como ésta en la parte dos del especial)
      Para este décimo segundo álbum de estudio (sin contar «Belfast» ni «Finisterra Ópera Rock») llegaron a contar con hasta 26 temas compuestos y seleccionaron los 18 finales. Los descartes eran más folk, rollo más en onda diversión y desenfadados, e irán seguramente en esos otros redondos que irán revelando entre los eslabones perdidos iracundos de dios.


       ¿De dónde sale la idea del concepto, de la historia que subyace en I.D.? Txus es un compositor que se nutre de todo estímulo que le llega y le resulta de interés, llamativo (como tantos otros). Aprovecha esa fuente, ya sea en forma de novela, capítulo histórico, anuncio de televisión o documental para convertirlo en un filón. De ese semillero puede sacar inspiración para una canción o una ópera Rock Metal, y así ha vuelto a ocurrir con «Ira Dei». Viendo un documental en televisión sobre el estado de nuestros mares y las barreras de coral, minados de plástico y basura, sopesó la idea de tejer un relato que versara sobre el fin de nuestra era y civilización.
Sin embargo, Mägo siempre lanza un mensaje de esperanza pese a que estamos reventando el planeta, llevándonos a la autodestrucción. Así experimentamos con los Gaia o «Finisterra», espacios en los que siempre hay cabida para música alegre y narraciones optimistas con mensajes de lucha, por ti, los tuyos, por un mundo mejor y en armonía con la Natura.
      En cuanto a datos, indicar que de las 15 letras que se recogen en los créditos, Txus es autor de 11, interviniendo en todas menos una, la del torpe Jimmy, obra exclusiva de Javier Díez, siendo un porcentaje elevado (un 85% del total). Todas salen de la mente hacedora de Jesús Mª. Hernández menos «Ciudad Esmeralda» (coautora P. Tapia), «Bajo mi piel» (escribe con Zeta), la mencionada de Jimmy y la postrera y homónima del disco (con Zeta también). Respecto a la música, por su parte, decir se encuentra muy repartida la autoría.

                 
                  M. Seoane (Foto Xanti R. / Warner )
                  
                   P. Tapia(Foto Xanti R. / Warner)
J. Díez (Foto Xanti R. / Warner )

       Se nota que en la Tierra de Oz han abierto un enorme portón por donde ha entrado una bocanada de rejuvenecimiento con la que llegan nuevas pócimas y artes creativas. Así sucede con el fichaje de Seoane, ya como décimo Mägo, la madurez y protagonismo absoluto de Patri , sobre todo en lo vocal pero no sólo, y el acoplamiento de un jovencísimo y polifacético Javi Díez, omnipresente dice Txus en careo con la Hammer,  particularmente en apartado de arreglos orquestales pero también en el plano compositivo, creativo, y de ello bebe Txus; del «lo que usted mande, Señor Txus» ha pasado a ser un imprescindible, en palabras del Mägo Arcano; de hecho Di Fellatio dice de él que es la argamasa, que sin él no podría componer y que «no ve su instrumento, él ve la canción».
     De todo ello sale un sonido que los miembros del grupo que han sido entrevistados califican de duro, de disco más Heavy y quizá el que más de su discografía, pero yo disiento de ello pues habiendo canciones y sobre todo partes más en esa línea, hay otras que son puro híbrido de Oz (Rock, Heavy, Celta, Clásica…) e igualmente dulzonas, más tirando a la música Pop Rock ligero, aunque en menor medida.

    Como curiosidad y apunte final, comentar que Txus alude, no sabemos si realmente es cierto y si es así en qué porcentaje lo es, a que a la banda se le acusó de falta de ideas, de pérdida de rumbo y brillantez y de ser espejo de lo acomodaticio, y eso le picó, le calentó y se podría decir que sirvió de aliciente para poner en marcha la fábrica de deshacer silencios y rehacer ilusiones. Y no bastando con la última venida, regresö

«Hacedores de ungüentos para el alma, elixir de mägos»


CD 1

     1. «Jerusalem D.C.« (8,25)

   El siempre esperado empiece de disco de los de Oz debe ser garantía de emoción y sentimiento, una intro-gancho que enamore y atrape la atención del oyente y en esta ocasión adopta la apariencia de epidemia sobrehumana, una partitura refinada y envolvente.
    De entrada nos llaman la atención unos sonidos extraños de tan solo unos segundos de duración, como un código alienígena musical, casi ininteligible, como si, sabiendo que los personajes divinos que juegan al ajedrez son seres de otro planeta, los autores de la creación instrumental quisieran dejarnos una señal nimia, inaudible casi, sobre lo que encierra la trilogía. 
     La Coral «Arianna Ensemble», que realiza un aporte eminente, irrumpe con cadencia lenta, armoniosa, y sonando un tanto infantil de entrada, recitando frases lapidarias en latín.

«La ira de Dios, recuerda que morirás, Jerusalén. La ira de Dios, rezad por nosotros, el Rey de los Ángeles. En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. La ira de Dios»
 
     Majestuosa intervención polifónica, de B.S.O. Bella composición que puede recordar a grandes intros como«Volaverunt Opus 666». Resalto el contrapunto del cello a los  violines que suenan hirientes, cortantes, quejumbrosos, conocedores, quizá, del fin que se aproxima, del Juicio Final. La pieza va in crescendo en ritmo hasta volverse frenética y desembocar a un final “Ira Deiiiiiiiiii”… dejando un suspense que explota eternamente
 
  1. «In Eternum« (8,75)
      Un grito poderoso de Zeta, muy Power, como diciendo «vuelvo a reivindicarme una vez más» abre esta eternidad de canción, un tema trepidante, que mezcla, como es sellOZ de Mägo, diversos estilos: Power Metal, Rock Celta y guiños a la Música Clásica (ya sabemos que se trata de pasajes de la obra «New World» de Vdovrak y destellos de la estación invernal de Vivaldi). Y es que saben encadenar como ningún otro artista piezas de diferentes géneros con éxito, siendo ésta una de sus fórmulas secretas

   Letra inspirada, marca Fellatio, con mención a la actualidad, con una descripción hiriente de nuestro planeta: «olas de fuel, cementerio de plástico…» y una referencia expresa al tema de la inmigración (Fuck Trump!)

     Bien por esa nueva complicidad para con los mencionados pasajes clásicos; como suele ser habitual, están insertados de forma muy natural y les queda genial. El corte, pese a su duración, no se hace pesado. A destacar en el inicio del tercer tercio de I.E. el que tiren de su típico Rock Celta, Mägo cien por cien. 
     Por otra parte decir que no es ningún secreto que en todos los trabajos de La Bruja hay reminiscencias a otras pócimas ya fabricadas, por lo que no sólo en ésta sino en todo el disco te sonorán algunas creaciones musicales (cosa que sucede con cualquier banda, en mayor o menor medida). En el mismo sentido, en mi opinión no pierden sino que ganan enteros cuando adaptan música de otros intérpretes, con su toque inimitable (para bien o para mal, son ell@s). 

    Llegando al final de la composición, nos regalan cuarenta segunditos de remanso con flauta, piano y luego violín realmente bello, para acto seguido retomar con brío y velocidad a base de buen Power.

Imagen extraída del canal de YouTube «The Best of Oz»)

      3. «El amor brujo« (7)

    Es un track onda «Melodian», alegre, simple, de estribillo facilón, pegadizo; adjetivaría como de «algodón de açúca«, típico suyo, y la cuestión es que me ha pasado como con otros, que cuanto más lo escucho, profundizo en letra o detalles, más me gusta.
      La voz soprano de Tapia no puede pasarnos por alto, y no será la única vez que califique su trabajo en este redondo como de magistral (polifacética Patricia, lírico, solista, arreglos, letra, música… #TodoterrenoPT)
    En la estilográfica contamos con una típica de Txus hablando del amor, metáforas vegetales, los sentidos, romanticismo, oscuridad clareada… Me alegro que en esta nueva forja del grupo haya cedido el testigo en este aspecto de la creación, de forma liviana, eso sí, porque una oxigenación le viene bien también a un gran hacedor como él.

Fan Art de «Tu funeral», extraído de la Comunidad de Fans Mägo de Oz Data  de CDMX.

     4. «Tu funeral« (8,5)

      Comencemos indicando que la letra es de las más inspiradas del conjunto. Un acierto ese empezar de Zeta con voz semi desnuda a dos tonos, impactando la grave, como lo es el transfondo de la rola: la violencia machista. En este sentido, me atrapa más la pluma que los instrumentos que se sitúan en una línea bastante contigua a «Diabvlvs in Musica» (sintetizadores, líneas vocales, velo de oscuridad, estructura… comprobadlo), con dejes de las bandas conocidas que le molan al batería.

   Acertado el jugueteo de las voces de los dos vocalistas de la banda, intercambiando posiciones, con un Domínguez pletórico en agudos pero también cuando se pone sobrio, transmitiendo en cada verso. 
    Un lamento final lírico de Tapia como si gritara «¡vete al infiernooo!» marca el final del fúnebre epitafio . ¿Para Patri esta canción, al ser una mujer la que se está dirigiendo a su verdugo? pues podría haber estado bien, igualmente.

Lyric video de «Tu funeral», editado por «The Best of Oz». Llanto, rabia, odio que una mujer maltratada vomita a su pareja que yace muerto.

5. «Ciudad Esmeralda« (8,25)

    Primera aparición en solitario de la Mäga (la segunda será «Opera Mortis» y la tercera «Bajo mi piel»). A mi parecer, gran tino al consensuar que Patri se suelte con tres canciones completas como voz principal. 
     Sigue esta pista la dinámica de mensaje de positividad y esperanza, pues no en vano «…en Ciudad Esmeralda estás…» y también de puño en rostro a lo que el grupo cree denunciable.
    Desde luego el estribillo está inspirado y es de los que se te meten y no paras de darle al tarareo, divertido y con mucha musicalidad, y hay frases que me han gustado bastante como «…si te cansas robaremos para ti otros pies hechos de felicidad…»

      6. «Tequila tanto por vivir« (6,25)

     De lejos, la pista que menos me ha susurrado al oído. Un ruido de tasca con coro de borrachuzos/as nos enchufa el barril de cerveza y nos abre botellas de tequila para montar el sarao padre. Muy canalla, prima hermana de alza tu birra, jolgorios paganos y similares -pero no a ese nivel, en mi opinión-, la positividad impregna toda la parrafada, sin importar la radioactividad que te caiga encima, dónde te encuentres; en definitiva, una oda a la buena vida, consejo de vivirla sorbo a sorbo (con mucho alcohol y Rock), de disfrutarla y que lo otro, el juicio final, ya vendrá…

      7. «Te traeré el horizonte« (8,5)

     Empezaré la disertación haciendo referencia al videoclip, dirigido por Mario Ruiz de Krea Films, ya inseparable de la banda, siendo la idea original de él mismo y de Txus, con la participacion de la empresa Inside The Fantasy FX, la voz en off del actor de doblaje Miguel Díez y también la de Xana Lavey (jugaron con su voz como de niña) y corriendo la producción a cargo de Alberto Seara «Flor». Gran apuesta y mejor resultado, con un clip con gancho y buena realización.

     Escenas a la memoria de la famosa peli ochentera «Mad Max», o como oí en entrevista en radio, ciertas reminiscencias al film «Las colinas tienen ojos» en cuanto a la estética/vestuario; Rebeca, interpretada por Apolonia Lapiedra (actriz de contenidos para adultos), es conducida a la crucifixión por seres horrrendos y en su expiración, tiene la visión de ver a sus dos hijos gemelos, Santrael y Leartnas, por vez primera (no sabía de su existencia). No sabemos el enclave donde se rueda, sólo que es un páramo idóneo para la temática.

 
Imágenes del clip «Te traeré el horizonte»
 

     En estudio resulta un corte fresco, original por esos sintetizadores y por la aparición estelar del violinista Ara Malikian, quien según hemos sabido ideó el solo que ejecuta y que es una efímera maravilla. Letra acertada, se nota inspiración en versos y música accesibles como esta muestra: 

 

      El estribillo y en general toda la estructura del tema es de lo más accesible del disco. Muy acertado el experimentar con elementos de la electrónica que le imprimen brisa fresca y originalidad. Tiene toda la osamenta para ser hit en radio y ha sido un acierto el sacarlo como single.

    8. «Opera Mortis (Omio caro / Nessun Dorma)« (7,75)

      Me gustaría empezar resaltando el trabajo de lujo de Patricia Tapia, nuevamente (y van…) Son varias arias clásicas muy conocidas encadenadas de forma magistral y que el grupo ya había metido en sus repertorios recientes en vivo. Gracias a lecturas de críticas del disco (en concreto en Rafabasa.com) hemos sabido que el inicio de la arietta es de la B.S.O. de la película de animación «UP» (primeros veinte segundos) y ya luego las partes quizá más conocidas de «Omio caro» y «Nessum Dorma» de Puccini, enlazadas a la perfección. 
     Brilla la parte Metal al final de la interpretación, con espléndidas pasadas por el mástil con ese solo vertiginoso que intuyo es cosa de Seoane (perdón si yerro).
     Estaría curioso que una persona profesional de la Clásica, director, arreglista, músico… pudiera emitir su parecer, porque desde luego, siendo lego en la materia, me parece un canapé fino y bien cocinado esta ópera mortífera, aunque al igual que otros dos (¿tres?) temas más, me cuestiono la idoneidad de incluirlos en este décimo cuarto largadurada de Mägo; la composición e interpretación están fuera de toda duda.

    9. «La cantiga de las brujas» (6,5)

     Primer single que sacaron y no decepción, pero sí que me dejaron (y me consta que a bastante gente) algo frío, con la sensación de estar ante un buen tema, un digno adelanto de lo que se avecinaba desde los cielos regios iracundos, pero que esa premonición fue más en lo musical que en lo letrístico, con una letra pobre, carente de inspiración para brillar como sí lo han conseguido otras líricas de Txus. Y es que aunque empieza acreedora de confianza con un verso al más puro estilo Fellatio, cuerdas bellas de mandolas, traverso y gaitas, y vigas vocales bien levantadas, hay frases como las de la escoba, el baile de fin de curso, la escuela de Lucifer, disfraces de ex y alguna más que no son, desde mi punto de vista, nada afortunadas en esta ocasión y que desvirtúan el global del tema. Como diría un buen amigo, escobazo, para er Txus

    Otro aspecto de la escritura que me dejó fuera de juego son las referencias, al final de la canción, a diversos universos fantásticos que, salvo que «Chus» nos lo explique, nada tienen que ver con la cantiga y el Apocalipsis: «Endor» (satélite de Star Wars; como no fuera por la dualidad Alianza Rebelde vs. Imperio como si fueran Leartnas y Santrael… esto de las elucubraciones es una locura), «Goblin» (criatura del folclore europeo, duende, monstruo…) y «Morla» (la vieja y entrañable tortuga de «La historia interminable») Descuadre total, con un tono entre jocoso y serio, como si el conjunto de esa escritura fuera una pila de estrofas sin la conexión idónea.

        Mención aparte del videoclip, con una fotografía colorista, guión sencillo pero efectista y con unas tomas conseguidas de músicos y personajes girando sobre sí y demás efectos visuales. Los guturales de Diva Satánica no siendo mala idea, no terminan de seducirme, pero sí le dan ese aire diferente y que la banda nunca había usado.

 
Arriba, la vocalista «Diva Satánica» del grupo Bloodhunter. Abajo, la actriz porno Apolonia Lapiedra.
 

   

10«Espera en el cielo« (6,5)

     Sin vacilar un segundo, es la creación que menos casa, nada, con el hilo conceptual de la historia, con la novela musicada como gusta decir al hombre de la Dulce Pena. Es una canción muy personal que Txus dedicada a su perro «Reich», una oda melancólica, pesarosa, delicada, intimista, de bonita música pero letra, en mi opinión y a mi oído, algo tosca en el sentido de no ser brillante como para describir nítidamente la relación humano-perro que tan especial suele ser; aunque la intención es totalmente loable, y a quien tiene o ha tenido uno de esos seres que son parte de la familia seguramente debe llegarle esta canción a lo más hondo de las entrañas, en mi caso, aún disfrutando de la compañía de mi perro «Turrón», no me ha sucedido (a muchas otras personas sí). Advirtiéndose cariño, pesadumbre, nostalgia… a mi no me llega a calar pero entiendo que es un sentir personal.  

CD 2

  1. «Opus Tenebrae« (8)   

     Nana infantil que recitan los dos hijos de Moha. Intro concisa, divertida a la vez que algo tétrica, con ese punto irónico que se traduce en una letra de lo más opus (dei), en el sentido de rancia y de mensaje que pretende infundir miedo y coartar la libertad de acción del individuo, cosa que siempre ha pretendido la Iglesia Católica, tenebrosa como ella sola. Toda la culpa al Diablo, pero sabemos que la marca de éste es la cruz…

 
Foto cedida por la Comunidad de Fans «Mago de Oz Data». 
 

      2. «Suspiria« (7,5)

     Tema digno, como la letra, sin llegar a ser brillante, a mi parecer; de gran musicalidad y estribillo que se te pega fácilmente. Volvería a destacar la lírica en forma de crítica dura, como debe ser, contra la intolerancia de la Iglesia Cristiana por sus postulados hipócritas, su postura laxa y tibia en el tema de la pederastia y el no estar del lado de todas las personas independientemente de su orientación sexual («donde una sotana viola sin parar y ellos mismos te condenan por homosexual»). Sí, es un asunto recurrente en Mägo, pero no menos necesaria esa denuncia. Primeros treinta segundos con un Zeta cantando en un tono grave cautivador y preciosista y un coro previo logrado, para enmarcar.
También presente la reivindicación de un poder ir a donde te lleven tus pies, sin fronteras artificiales de gobiernos intransigentes.
    Hay una parte «popera» en la estrofa «La sonrisa del diablo…» que no me termina de convencer (no por ser Pop), si le vamos a exigir más a nuestros Mägos, resultándome finalmente la escucha algo simplona y repetitiva, un pelín corta.

Fotografía del libreto del disco, obra de Xanti Rodríguez Estudio Fotográfico ©️ / Derechos de Warner ©️
 

       3. «Y que nunca te falte un te quiero« (7,75)

       Arranque muy Celta, goliarda me viene al oído, adjetivo, catalogación musical que se me acentúa en la estrofa puente con un coro potente de voces alargadas y tambores que retumban. El estribillo sin ser soberbio sí que tiene su punch para ser tarareado sin cesar.
No falta el cambio de estilo musical con un brusco corte en forma de ska que se transforma en célticos sones. Bien hilado.
   En resumidas cuentas, una oda al amor, al cariño que necesitamos para continuar avanzando en la vida. Ser querido es importante, desde la niñez, aunque el respirar, el agua y un techo sean muy necesarios también…

Fotografía del libreto del disco, obra de Xanti Rodríguez Estudio Fotográfico ©️ / Derechos de Warner ©️


     4. «Bajo mi piel« (8,75)

     Nuevamente Tapia en solitario en una interpretación excelente. Balada que despierta sentimientos y de pluma pertinentemente entintada. Preciosa la combinación piano dulce y voz. No hay reseña, como suele ser habitual, de qué significado tienen las piezas mägicas de «Ira Dei» pero intuimos que Patri encarna al personaje de Rebeca cuando dice «a tu ángel me ofrecí y alojé dentro de mi, en mi ser, parte de tu gloria, pero ya no sé cómo creer…»; podría tratarse igualmente de la madre de Jesús, pero me cuadra más lo primero; esperemos que la novela que saldrá pronto a la luz arroje algo de ésta. El resto de estrofas también hacen referencia a la figura del todopoderoso, se le niega su poder y realidad: «de qué me sirven tus rezos si no existes», afirmando que es lo contrario de un dios ideal, cercano, es el de la sinrazón…

Apolonia, la mujer como mártir del S. XXI, obra de Xanti Rodríguez Estudio Fotográfico ©️ / Derechos de Warner ©️
 

    Cuando entran todos los instrumentos, las líneas vocales me recuerdan a algo ya escuchado al igual que el solo de violín, desbocado y bello, de «Mañana empieza hoy»; eso le resta algo de frescura (sí lo tiene el solo de seis cuerdas) y pierde enteros para ser canción de diez. Con gran tino leí comentario en redes de alguien que veía cierta similitud entre el inicio de esta partitura y la de «El peso del alma» (piano/voz).

     5. «La triste historia de Jimmy `tiro en el pie´ « (8,5)

      Siempre se agradece la versión más cafre de los de Begoña, como cuando se esnucaron contra´l bidé, comieron Al-Mejandrías, fumaron Fierabrás, coquetearon con Gramillos, cogiendo resacoxis hispanas, salieron de Ranxeiras para reponerse o durmieron con viudas con ladillas. Country, Rock Celta (muy Cortos influencers…), desenfadado y descacharrante cuento de Jaimito mala suerte; de letra socarrona, divertida, sacada de la chistera de otro mägo inquieto como es Javi Díez, padre también de la música. Mi enhorabuena porque es un gran tema, fiestero, con punch; puntito extra para el efecto de cascabel de las serpientes, el coro «¡¡tiro n´el pie!!» y para ese hilado O´Brian. Genial, por dispar y ocurrente. 

Captura del vídeo con letras del tema. Subtítulos insertados por Charles de Oz ©️
 

      Reconocimiento también para Javier Domínguez por su ejecución vocal, pues no es nada fácil hablar, cantar, recitar a ese ritmo insertando tantas palabras seguidas, todo un trabalenguas. Será un puntazo de rola en vivo, sin duda, un cañonazo en toda nuestra cara. ¡Ah! y creo que hablo en nombre de la fanaticada cuando reivindico esa ¡Historia de Mery tiro n´el *oño!

      6. «Infinitum (Trine 2, Main Theme« (6)

     Versión del tema principal del videojuego «Trine 2», a mi no me dice mucho más que el ser una bonita composición instrumental, con aires de B.S.O. que se acentúa y transforma en tricornio pirata caribbean al final (también podría recordar a rosas y vientos…) Entiendo que para quien disfrute con el juego en cuestión el tema tenga su pellizco especial. Quizá sabiendo que Javi Díez es un apasionado del mundo gamer se pueda entender el por qué de meter un track así, aunque no termino de verlo dentro de I.D. (en la parte 2/2 del artículo, en «Memorabilia y AnecdotarioZ», podréis saber algo más de esta afición del músico madrileño). ¿El hecho de que haya una colaboración entre Mägo y el youtuber «El Rubius» para música de su videojuego puede ser otro gancho para captar fans en ese target? puras expeculaciones, pero nunca se sabe.
     Regresando a lo puramente musical, más deje preciosista de flautas, doble de duración, algo más pomposo que el original y con un canturreo final de la Patri que pone algo de disparidad. ¿Para este disco? …

 

     7. «El séptimo sello» (6,75)

      Pues yo que pensaba que iba a ser el tema Power Metal por excelencia por el título… y me encuentro un «track doble», muy chulo al principio, con riffs y bombos muy de aleación metálica, rondando el Industrial, pero sólo en parte… Hasta la estrofa previa al estribillo, con la voz operítica de Tapia «Santa muerte, Santa perdición…», es una canción, y  a partir de aquel es otra totalmente distinta hasta que recuperan la misma estructura Ramsteiniana, entrando en terrenos más accesibles, Pop, algo algodón de azúcar, que a mi no me terminan de convencer. En cuanto a la lírica, me satisface más la de la facción más Metal, la otra me parece algo insulsa y manida.
     Reescuchando esta séptima marca, redescubro las voces de ultratumba, en castellano e inglés («Die, die, you will be mine!»), de la vocalista de Bloodhunter, ahora sí empastándome mejor,  y un estribillo acelerado que entra mejor.

 8. «Ira Dei» (9,25)

     Y llegamos ya al final de las plagas divinas, a la mayor de ellas, la Ira de Dios, donde todos los males azotarán la Tierra asolando todo vestigio de vida humana. La partida de ajedrez entre el Diablo y Dios llega a su máximo apogeo; el ser humano es puesto a prueba. Previamente, las dos deidades se han divertido reventando el mundo, contaminando y asfixiando las arterias vitales, fauna y flora. Todo es un caos del cual se «salvan», se alzan, dos núcleos de población, Ciudad Esmeralda (comandada por uno de los hijos de Rebeca, Leartnas, encarnando el Bien) y Suspiria (liderada por el otro vástago, Santrael, representando la Maldad). Los Jinetes del Apocalipsis son enviados a la primera para hacerla sucumbir al dolor y la devastación. 
Ira Dei: bienvenidos, bienvenidas al glorioso y bienaventurado sufrimiento.

     Y tras esta sinopsis, vayamos al plano musical. Notas de un órgano barroco, de esos de iglesia, abren esta magna suite de casi dieciocho minutos de duración. Al ser la última del álbum, por tiempo y estructura, recordará a típicas piezas de Mägo como la Cantata, Atlantia o Finisterra, pero la diferencia principal es que no participan otras voces como en aquellas. Sí, La Cantata o Finisterra son obras de arte, muy difícilmente alcanzables o superables, pero «Ira Dei» es una composición muy digna, con partes realmente logradas y merecedora de reconocimiento.

Fotografía del libreto del disco, obra de Xanti Rodríguez Estudio Fotográfico ©️ / Derechos de Warner ©️
 
 «Y llegamos ya al final de las plagas divinas, a la mayor de ellas, donde todos los males azotarán la Tierra asolando todo vestigio de vida humana. La partida de ajedrez entre el Diablo y Dios llega a su máximo apogeo; el ser humano es puesto a prueba.» 

   Para introducirnos en este fin de los tiempos, el grupo tira de unos preciosistas arreglos orquestales dentro de un empiece sinfónico que va sumando instrumentos desde aquellos primeros acordes organísticos. Viento y cuerda marcan este prefacio musical bello, como en la Cantata, sí, como cuando emerge la voz de los vocalistas en cada una de las tonadas, silencio vocal para que vaya ganando fuerza el tema con la entrada de los intrumentos típicos y aparición de garganta de nuevo, todo subiendo el dramatismo de este poema divino: mismo patrón. Pero Ira Dei es Ira Dei, aunque tenga concomitancias diablísticas.
      La voz de Zeta cesa al anunciarnos que «hoy es el Juicio Final» y aparecen unos acordes de piano, algo melancólicos, que te dejan hipnotizados desde la primera nota, ¿a qué me recuerda este trocito? pudiera ser, salvando las distancias porque son magnas obras cinemáticas y son únicamente unas notas, a las B.S.O. de «Amelie» o «El Piano», a una estructura similar.

 

    El tema va in crescendo, poderoso e intenso, y se hace grandilocuente y dramático con el germinar de la segunda estrofa: «Bajo el nombre de tu cruz…» 
Sobresaliente, como en tiempos de antañoZ, la letra, la tinta. De nuevo se recupera esa denuncia de una iglesia que ha cometido barbaridades y que sigue conservando poder gracias a inocular miedo. Y me vuelvo a reiterar, es necesario el airear los desmanes y actitudes hipócritas del catolicismo y otras ramas del Cristianismo (y de cualquier otra religión o grupo de poder) que por cultura nos afectan. ¡No, no está de más! no pasan de moda esas letras, no están manidas, siguen teniendo vigencia como lo tienen las políticas intransigentes del Vaticano. Así de claro. Bien por esos Oz combativos, mi reconocimiento, ¡a Mägo lo que es de Mägo!
     Otro momento sobrecogedor, bombástico, se da con la entrada de la coral y el «Ira Dei welcome to the pain…» (una decisión de cantar en inglés que ni me parece acertada ni equivocada, no queda mal, novedosö). 
Paso para el Power más desatado y la narración de las primeras plagas, la primera de ellas cebándose con el amor libre; la segunda con las personas migrantes, el drama de la inmigración (huele a Mediterráneo, lanchas neumáticas, África…) para llegar a una tercera de contaminación mundial, previamente preguntándose ¿dónde está Dios? ¿de qué lado está?. Con la tercera epidemia encuentro una liviana semejanza a «Satania» por aquello del caos tecnológico.

    Así llegamos al sexto azote celestial en el que nos llama la atención una parte de sintetizadores que creo que es el «MorphWiz» de Díez (ya anunció en redes que se lo llevará de gira), y ya saltamos a la última de las plagas, previo soliloquio instrumental muy conseguido, de tono muy heavy y con las tres guitarras en éxtasis, que es cortado en seco, pero de forma bien hilada, por un pasaje ska-celta extenso, muy Rosavientos, muy escuela, folclore astur con gaitas presentes, que tendrá su continuación tras la calma que encontramos en estas siete estrofas de  delicada y pesarosa manufactura (excelentes líneas de voz). 

      Seremos entonces testigos de un receso, un remanso en forma de hermosos versos, de los mejores del disco y donde mejor luce Z, livianos en lo musical, duros en lo letrístico, con una aguja que cose la piel y alma de la protagonista (¿REBECA?), quien sigue sin encontrar su lugar, sigue padeciendo la ira regia, continúa cuestionándose la existencia y sentido de Dios, y termina reafirmándose en sus postulados: «No hay más Dios que tu conciencia. Toda iglesia solo es una cárcel hecha de oro y fe, de almas buscando un por qué». ¿Iba a faltar la voz de Patricia Tapia en esta excelsa pieza? No, en forma de canto lírico aparece previo a las dos estrofas en inglés. Soberbia su aportación en este tramo como en toda la obra.

    Continúa la bravata divina y descubrimos que el ser supremo, finalmente, regresa a su mundo… «Del espacio exterior, hace tiempo vino un Dios…»
     Y como colofón ingenioso, nuestros oídos rejuvenecen, nuestra memoria vuela más de dos décadas atrás para llevarnos hasta unos más que conocidos y reconocibles riffs de guitarras, sones de violines y un cello (de Carlos Clerencia) fúnebre de epitafio, melodías que pusieron rostro humano a la figura de Jesús, el de Chamberí. Y con ese feedback, así de enigmático y emotivo concluye la ira divina, el «Ira Dei» canción y disco. Opus Magna.

«Diré que Ira Dei me parece un gran disco, el mejor, sin resquicio alguno para la mínima duda, desde Gaia II

     Y condensando este a su vez compendio de ideas, reflexiones, impresiones, sensaciones, diré que «Ira Dei» me parece un gran disco, el mejor, sin resquicio alguno para la mínima duda, desde Gaia II; el álbum con mayor calidad en términos globales desde la era Gaia; la mejor obra con Javier Domínguez a las voces; y un acierto la fotografía, el diseño y concepto de la portada, por su sobriedad acorde al concepto bíblico catastrofista, colorido, etc. y también mencionar el diseño en conjunto del producto final que ofrece el grupo al fan, con ese formato digibook y un libreto cargado de fotos y esbozos de la temática (quizá algo escaso en este último aspecto dado que carece, a diferencia de otros lanzamientos, de las típicas introducciones al significado de las letras). 

    Un trabajo cuidado, como acostumbran a brindar a sus fans, que, me pregunto más que afirmo, ¿podría haber sido recogido bajo la forma de un disco sencillo, seleccionando los temas que mejor encajasen con lo conceptual de la obra, de aquellas que versaran realmente sobre el Apocalipsis y esa historia fratricida de los dos hermanos gemelos?
Porque bien es cierto que hay piezas del iracundo puzle que no casan con la trama lírica del álbum, o por decirlo de una manera quizá más acertada, hay canciones cuyas letras están menos relacionadas que otras con lo conceptual de la obra, como son los cortes «Espera en el cielo» (la que con mayor rotundidad se aleja; es un lloro sentido, un homenaje a la mascota de Txus, a su perro), «Jimmy», «Y que nunca…» y puede que «Tu funeral». Al hilo, he intentado indagar sobre este extremo del «Ira Dei»; averiguar, ya que no está esa información en el libreto, si algún club de fans podía arrojar unas gotas de luz, en alguna entrevista, review… pero nada salvo las aclaraciones que han ofrecido en entrevistas sobre el concepto global, no sobre el significado en sí de la escritura. Así que es una suposición mía (bueno, estoy convencido con los versos dedicados a «Reich», el can de Di Fellatio) esto que comento de la desvinculación de la temática general. Esperemos encontrar respuesta en la mencionada novela o por cualquier otra vía.
   No sabía si dar una calificación numérica al disco, por no ser crítica ordinaria, sino monográfico, pero finalmente opto por atribuírsela. Después de una docena de escuchas minuciosas y completas, aparte de otras tantísimas a canciones sueltas captando matices y en otras tesituras, considero que 7,75 sobre 10 es para mi el indicador justo para enjuiciar esta entrega, esta última Mägia de Oz.
Por supuesto esto es algo totalmente subjetivo y susceptible de ser criticado (o de estar de acuerdo en menor o mayor medida), pero he tenido a bien hacerlo. Es mi parecer, simplemente.

     Para acabar este especial, aunque ha sido todo un arduo (pero satisfactorio) ejercicio de investigación, musical y de detalles, seguramente se me hayan quedado hilillos de tinta sin reescribir, por lo que os invito a que dejéis comentarios en en esta entrada o en nuestras RRSS (reses sociales la llama un psicólogo de Badajoz), os invito a que me corrijais, realiceis aportes, deis vuestra visión del álbum, etc.

     Agradecer a Stäy Oz por el asesoramiento y recopilación de material, a The Best of Oz por cedernos imágenes y vídeos, así como a Mägo de Oz Data, El Legädo de Mägo de Oz FanSite y Grita Fuerte; a Calle Underground por compartir, a Warner por su implícita complicidad (A. Redruello) y Krea Films por lo mismo. También a Xanti Rodríguez Estudio Fotográfico por tener empatía y apoyar el proyecto y también a F. Mainer y J. Díez por empatizar un mínimo con este proyecto titánico pero ilusionante.

El autor del reportaje, Pablo «Aliscar» Alarcón, promocionando la segunda entrega del especial.
 

     Os emplazamos a visitar nuevamente «La Esmeriladora» de Esquirlas de Metal la semana próxima con el Especial Mägo Ira Dei, parte 2: «AnecdotarioZ y Memorabilia» donde encontraréis:

  • Anécdotas relacionadas con «Ira Dei» y la banda.
  • Imágenes y fotos vinculadas al disco, los músicos, iconografía de «Ira Dei».
  • Enlaces a entrevistas y reseñas relacionadas con el disco (vídeo y papel)
  • FanArt cedido por Comunidades de Fans.
  • Fotos de las firmas de discos, con los/as fans y demás divertidas cedidas por las comunidades de fans de latinoamérica (impresionante el seguimiento y amor por Mägo).

* Para la última entrega del monográfico Ira Dei sigue estos #Hashtag:

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Lee  aquí  Especial Mägo, Ira Dei parte 2

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