Z! Live 2018. Zamora y su enseña bermeja. ¡Por Viriato!

Z! Live Rock Fest de Zamora 2018.

 
   Como representante de EdeM, más un par de amigos cercanos y próximos a nuestro medio, estuvimos en el III Z Live! Rock Fest de Zamora, ciudad tranquila, pequeña, coqueta y acogedora («Croqueta y presumida», como leíamos en rótulo de bar), con su encanto del casco histórico, sus edificios románicos, el Duero serpenteando su perfil y unos bares mu apañaos donde triunfa el pinchito, unos que sí pican y otro que no.  
     No estuvimos como medio (también hay que disfrutar como fan) pero algo cubrimos del evento zamorano, constatando su gran acogida por la comunidad metalera en su tercera y decisiva edición, convenientemente titulada “The last chance” (“La última oportunidad). 

Estamos a la espera del parecer, del balance de la organización. En el librillo de presentación del festi que daban junto a la pulsera de acceso indicaban bien a las claras que este tercer MetalSarao era un fin de ciclo pero que podría ser la continuación de la trilogía, dejar de ser un proyecto bueno para convertirse enalgo grande y de futuro. Ojalá sea así.

     Parece, según opinión de gente a la que pudimos sondear, que el año pasado fue buena la respuesta pero este año, con bandas más potentes, dos días de festival, algunas novedades que se afianzan (como la pulsera electrónica para pagos) y más experiencia, el Z ha experimentado crecimiento exponencial, en cuanto a asistencia y repercusión. Esperamos que estos comentarios personales sean reflejo de la realidad y que con el apoyo de instituciones y empresas privadas podamos disfrutar de un cuarto Z Live! Os dejamos algunas muestras de nuestro paso por el festival, breves impresiones sobre algunas de las actuaciones, fotos, vídeos y también iremos subiendo en nuestras RR.SS. (Facebook sobre todo, aquí: Facebook.com/EsquirlasDMetal) clips oficiales de los grupos por si os interesa su propuesta musical.

«Este tercer MetalSarao era un fin de ciclo pero podría ser la continuación de la trilogía , dejar de ser un proyecto bueno para convertirse enalgo grande y de futuro.»

     Os dejamos, ya decimos, esas impresiones como fan aunque traducidas al formato EdeM. Si fuiste, dájanos tu opinión en comentarios; si no, pues a ver qué te parece esto que contamos.

Jornada del viernes 15.

    

     Third Dimension: Muchísima calor, gente aún entrando… difícil papeleta para esta jovencísima banda de Aranjuez, pero solventada con ilusión, buen hacer y Power resultón. Dos álbumes en su haber y todo por dimensionar.

   Débler: Grupo sustentado por Txus de Mägo, y con cuya banda guardan bastantes similitudes, no sólo por el sonido del violín sino por estructuras compositivas y líneas vocales. Era la primera vez que les veía y me dejaron grata impresión. Semejanzas también con Saratoga, en cuanto a voz. Temas accesibles, coreables y bien armados, constatamos buena legión de seguidores/as.

   Diabulus in Musica: Formación pamplonica con cuatro discos ya en su saca, funcionan desde el 2.006. Con diversas incursiones europeas y enfoque totalmente internacional, su Metal Sinfónico/Gótico en una onda de bandas como Within Temptation, Xandria, Sirenia o en menor medida Epica tiene ese marchamo de calidad que debe consolidarles como banda referente a nivel nacional y escalar puestos más allá. 

    Se presentaron en el Z! sin bajista (desconozco si ya prescindieron de sus servicios o nunca llevan esta sección en vivo) y eso me chocó. Aún así, todo un acierto incluir coros reales (dos voces femeninas y una masculina) y potente su show, con un cartelón que les dio apoyo visual en todo momento. Presencia la de Zuberoa, su vocalista, y también protagonismo para su tecladista Gorka, a quien vimos en un bar horas antes de la actuación y quien nos preguntó por dónde quedaba el recinto del festival, sin saber nosotros quién era realmente… anécdotas.

Breve clip de su actuación. Belleza y sinfonía.

   Dunedain: Personalmente, sigo parcialmente en mente con ese feo que hizo la banda en aquel Acordes de Rock Fest del 2.015, pero lo uno no quita que la formación avulense siga consolidando posiciones, tocando Heavy Metal de calidad y con gancho y sumando fans. Un acierto el fichaje de su actual voceras y también el combinar dos voces. Himnos siempre buscando el Norte hicieron las delicias de un buen número de incondicionales. Gran actuación.

     Stravaganzza: No decepción, pero sí frustración. Escasísima la puesta de largo de una de las bandas con más tirón y expectación a nivel nacional. Empezaron como un cuarto de hora sobre su horario previsto y terminaron 20 minutos antes de que supuestamente arrancaran Epica. 
 

     Recortes de tiempo, retrasos… nos quedamos con algo menos de sesenta minutos de espectáculo de Stravaganzza y sus Stravanganzzers (como así denominaron a las artistas bailarinas de «Danza Rock & Metal» que aportan ese extra visual  elegante y de calidad y entiendo que también al coro de unas 10-12 personas que arropaban la gran puesta en escena). Formaron parte del repertorio, entre otras, la tortuosa y reflexiva «Dios», una sublime «Pasión» realzada por la coral, «Dolor»«Deja de llorar» y la siempre esperada y final «Hijo de la luna», cantada al unísono por todo el auditorio. Lástima la breve aparición porque mucha gente esperaba con ansia este concierto y se quedó quizá no en un chasco curioso pero sí en una obra que supo a poco, y nos preguntamos si no pudo la organización hacer algo más por alargar la función… según hemos leído en RR.SS., la Z! Crew agradecía a la banda la colaboración en el timing de Epica. Ese era el quid. Con todo, ¡GRANDE STRAVA!

La pasión estremeció al Auditorio Vía de la Plata.
 

   Epica: Fantástico show, culminado con una excelsa «Beyond de matrix» del último disco, ya convertida en insustituible en sus set list y con la que dotan a su actuación de una frescura y diversión a destacar, porque se sale de la tónica seria y drástica de sus composiciones, sin perder el carácter bombástico y majestuoso que predomina en la música del titán holandés. 

     Con este corte botó el Ruta de la Plata y uno se lo pasó en grande. Previamente nos deleitamos con los mejores clásicos de la época Phantom, como la maravillosa «Sensorium» (con ella les descubrí en estudio y en el Piorno Rock de Pinos Puente, Granada, en 2.004) y «Cry for the moon», otra pieza magistral. Lo sinfónico, lo barroco, la lírica embelesadora e hipnótica de Simone, lo ampuloso llevado a obra de arte combinado con la fiereza de los guturales y la tralla instrumental, todo en uno para fundirse en música diez.

     Al margen de lo musical, pude acudir a la firma y constatar que la banda ya dejó al fin ese reparo a acercarse a los/as fans (como aquella vez en el Leyendas del 2.011 y demás fechas), con una Simons sobria pero agradable y compañeros en su onda de buen rollo y bromas continuas (también en el escenario se palma ese gran ambiente).

La grandilocuente «Sensorium» no podía faltar.
 

   José Andrëa & Uróboros: Nos quedamos los primeros temas, y casi ni eso, porque ya se acusaba el cansancio, pero había curiosidad por ver el estado de forma del gran vocalista José Mario Martínez Arroyo, dado que en los últimos meses le habíamos visto en algunos vídeos bastante cascado y mal de salud. Grata sorpresa, magnífica su voz y como siempre soberbio en su rol de frontman, bien acompañado de músicos solventes y un puñado de canciones de nivel (había escuchado durante el viaje a Zamora su disco más reciente y me agradó sobremanera, con piezas dignas instrumental y letrísticamente hablando). 

 
    Lástima que la guitarra de J. Rubio no se oyera prácticamente nada, aunque su compañero solista estuvo ahí en primera línea junto a las omnipresentes y relevantes teclas del majo del Kiskillas. Guiño al pasado con «El que quiera entender…» y otras cuatro rolas decentes y atractivas. Supimos a posteriori que dos clásicos más de la hechicera cayeron… lástima no haberme quedado, pero no podía más, no podíamos. Habrá que retomar su carrera.
 

Jornada del sábado 16.

     Lèpoka: Me hubiera encantado, y así tenía pensado hacer, ver a los thrashers Soldier, pero optamos los tres por descansar algo e ir más tarde al Z!. El día anterior fue duro, con el viaje y juerga todavía arrastrando, por lo que nos levantamos tardecito, desayuno de pinchos y birras y pa Lépoka ya empezado. Había expectación y mi amigo Miguel cumplió expectativas, hasta tal punto de que se pilló camiseta de estos Goliardos que pretenden acabar con la existencia de la cerveza sin alcohol… Buen sonido, poderosos violines combinados con cánticos festivos y letras desternillantes (Camarero, tengo sed, dame algo de beber ¡Que esta noche yo controlo! Mejor ponme dos o tres, fijo que me van fetén ¡Que esta noche yo controlo!) Muchos locos goliardos también abajo, apoyándoles. Mención especial al valor que le echaron saliendo al escenario con el atuendo monje, con la solana que hacía… 

Opera Magna: El Power Metal vuelve a tronar en el Auditorio zamorano, con elegancia y poderío. Vozarrón el de J. Broseta, que no es ningún descubrimiento, uno de los mejores vocalistas de España. Un Nula virtuoso a la guitarra que imprime esa velocidad y tecnicismo sello O.M. con un galopar apabullante del bajo y batería, sin olvidar esas teclas épicas. Descargaron piezas Poe, «El corazón delator», «Horizontes de gloria» y una cinemática «La Herida», entre otras. Acaban de sacar directo en cedé pero creo que ya les hace falta material nuevo para reivindicarse y dar el sablazo definitivo. Quizá sea banda minusvalorada. ¡Merecen más!

     De Killus vimos unas cuantas furiosas, con ese Metal Industrial poderoso y su arte visual en rostros y vestimentas. No puedo dar mi veredicto porque apenas les presté atención. Tocaba descansar. Habrá seguro más oportunidades.

      A Dagoba sí presté más atención, desde lo alto del graderío (plus del recinto). En estudio su última creación me sonaba bastante a retazos del Black Sinfónico. Pude advertir algo de ese sonido, pero quizá más del Death con toques industrial que practican. Furibundo sonido con bastante aceptación. 

     Rhapsody of Fire: ¡Sublime! Los transalpinos se marcaron un concierto de los que siempre se recuerdan, apoteósico, repleto de himnos, emotivo y vibrante. No las tenía yo todas conmigo sobre cómo sería su show. Venía de disfrutar muchísimo el año pasado en el Leyendas con los otros Rhapsody, La Reunión (y despedida…), los de Turilli (que acaba de desenchufar su banda…) Éste de Staropoli fue excelso igualmente, pero más directo sin perder aliento en banalidades o peroratas. 

   Descubrimos a la perla de Giacomo Voli, una voz extraordinaria que modula excelentemente, una voz joven, con brío y potencial para ser una de las grandes (este muchacho participó en La Voz Italia hace unos años; hay vídeos, no perderoslos). Si Staropoli y Voli unen sus capacidades, les llega la inspiración y les acompañan el resto de músicos que son solventes (Manu Lotter está considerado uno de los bateristas jóvenes con mayor proyección), se espera un gran álbum de los R.O.F. para dentro de poco. En el Z! dejaron con la boca abierta a los/as allí presentes, fueran fans acérrimos o simples ojos curiosos. Vi caras de emoción, imaginé recuerdos de historias legendarias, guerreros de hielo, poderosos dragones y espadas esmeraldas. 
Todo un acierto el traerles aquí. Y es que sabemos que la gente que monta el festival es muy del Power Metal.

     Desde la marcial «The March of the Swordmaster», pasando por el baladón «The Magic of the Wizard´s Dream» (dedicada a C. Lee) y las epicas y grandilocuentes piezas de «Dawn of victory», «Holy thunderforce»«Demons awake» y «Emerald sword», broche y corona para los reyes del Epic Cinematic Power Metal.

El baladón en memoria del gran actor C. Lee. Siempre épicos y cinemáticos.

   

  Saurom: Espolvoreadores de magia y emoción. Es el lema que yo les he asignado, con el que les identifico. Poco más puedo añadir. Siempre profesionales, te lo hacen pasar en grande y revientan de alegría y jolgorio cualquier recinto donde tocan («Estoy aquí en tu ciudad, acércate voy a tocar, fabrico sueños con mi voz, regalo sentimientos en clave de Sol»). 

      Mi gran amigo Miguel M. era la primera vez que les veía en vivo y para él fue la actuación de la noche, junto a Rhapsody. Le vi emocionado, nos vimos compartiendo ese feeling especial y mágico que sólo los Juglares saben transmitir. Además, como colofón, aparte de meternos en la conga final, me traje un vídeosaludo de los grandes Saurom de apoyo a una actividad medioambiental para la clase de cuarto del Colegio Público Maestro Arturo Giner de Coca de la Piñera (Sevilla), de la que es tutora mi pareja (sonará «Cambia el mundo» con la coreografía de las/os niñas/os, pedazo de detalle que aquí podéis ver)

Saurom es más que música bella. Ellos representan valores humanos y positividad.
 
La volvieron a liar gorda los locos Juglares de S. Fernando. Breve vídeo de su «Fiesta».
 

    Sonata Arctica: Buuuuuf, ¡qué decepción! pero no menos esperada. Cansinos hasta la extenuación, flojos, sin chispa alguna. Esa es la conclusión al ver medio repertorio de los fineses, banda que se presentaba como cabeza de cartel del Z! y a la que ya había visto en un par de ocasiones en festival (rehusé en sala, en Sevilla), y siempre misma perspectiva. Este grupo a mi no me convence. Metal Melódico, muy melódico, empalagoso diría yo. Con todos mis respetos para su arte y profesionalidad y para con sus fans, pero a mi Sonata me deja indiferente. Atrás quedaron buenas composiciones potentes, aquellas del «Ecliptica», «Successor» o «Silence», redondo a partir del cual no me interesaron más. ¿Equivocado? puede que en estudio sí, que pueda que me haya perdido sustancia, pero no en vivo, donde creo que se desinflan enormemente. 

    Extremusicalmente, siendo novato en este evento, constatar la buena afluencia de pública, una organización, hasta donde he podido conocer (no mucho, la verdad), competente y un cartel muy digno, de nivel. 
    ¿Qué aspectos nos han agradado y destaco? 1) Todo un acierto la gestión de las RR.SS., con un C.M. cercano al visitante, sabiendo manejar situaciones y darle el enfoque divertido a las respuestas en la red, subiendo contenido atractivoy con gancho. ¡Bravo! 
2) Sistema de pago del avituallamiento y merchand, ágil y seguro. Bien por esa pulsera. 
3) Cartel de nivel, acertando de pleno en el equilibrio patrio/extranjero (salvo, a mi entender, Sonata y ANIMAL).
     ¿Qué cosas se podrían mejorar? 1) Las zonas de sombra, casi inexistentes para poder presenciar con garantías los conciertos (¿algún espacio con carpa? es verdad que ha hecho excesivo calor, pero todo hay que preverlo) 2) Desconozco como ha funcionado el tema de la acampada, pero sí que no es lógico situarla a bastante distancia del recinto musical, aunque se floten buses. Nos topamos con varios chicos que estaban perdidos en este sentido; deambulaban buscando la zona de «Olivares». Deduzco que es por logística, que no hay nada mejor en los aledaños del auditorio. 3) Cartelería indicando la ubicación del Ruta tampoco vimos de camino. 4) Algo a pulir debe ser el timing del cambio entre bandas. Se comió bastante tiempo preciado este aspecto.

   Y esto es lo que puedo contar de mi viaje a territorio zamorano, una tierra afable, acogedora, muy tranquila, donde se inspira ritmo de vida sosegado en sus alrededores, se aprecia románico en sus calles, pinchos exquisitos en sus bares y gran apuesta por el Rock Metal por germinar y arraigar. Queremos ver ondear esa Seña Bermeja en todo lo alto. Que así sea, ¡por Viriato!

Estatua de Viriato, líder lusitano, azote del Imperio, seña de Zamora.
 
Texto y fotografía: Pablo Alarcón A.
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Os dejamos algunas instantáneas de nuestro paso por la Zamora del Duero, el Románico y los baretos de pinchitos morunos y otras imágenes curiosas de la ciudad y del festi:

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