Espolvoreadores de magia e ilusión. Saurom en Híspalis.

Saurom + Lándevir, Sala Custom, Sevilla (19/05/18)
“Espolvoreadores de magia e ilusión”
 
     Simple titular. Así definiríamos a Saurom si alguien ajeno a su música nos preguntara por ellos. ¿Cómo es un concierto de ese grupo? pues un show cargado de sensibilidad, poesía, magia en forma de espectáculo visual, escenográfico, y sobre todo música sin acotaciones, pues puedes oír un dulce violín entonando una melodía celta y acto seguido un riff de guitarra de lo más heavy, un canturreo de una flauta o el retumbar de un doble bombo poderoso… también puedes descubrir un acordeón, el peculiar rasgueo de un banjo o las inconfundibles notas sostenidas de una gaita. Y para recrear ese “Círculo Juglar” siempre tiran de melodías con mucho ritmo, divertidas, que incitan a un baile eterno, una fiesta en la Taberna de Zaluster, para armar el follón final, el lado Folk de la banda. Todo ello con una calidad enorme en cuanto a creatividad. ¡Y producto nacional, andaluz, de San Fernando, oiga usted!
      Empecemos a armar el soplete, la crónica, diciendo que una hora antes de la apertura de puertas hubo una cita especial para los fans fans con entrada “VIP” consistente en estar presentes en la prueba de sonido, fotos con los Bardos de San Fernando y el regalo del último disco de estudio de la banda, el acústico “La magia de la luna”. Güena cosa.
Por otra parte, abundante merchand Sauromnístico (pocas camisetas, mucho del resto, libro, mochilas, púas, parches, pegatas, colgantes, cd´s…)

     Sigamos con unos breves comentarios sobre la actuación de la banda que abría la noche, Lándevir. Los de Elda se han reactivado tras un buen puñado de años de parón en los que, según propio comunicado, han estado recomponiéndose, probando nuevos sonidos y estructuras, mejorando, al fin y al cabo. Sequía en lo tocante a actividad pública como banda y en cuanto a estudio, porque desde 2.008 no sacan disco. Este de Sevilla era su primer concierto presentación del que será su nuevo álbum, titulado “Desde el silencio”, y que saldrá el uno de junio.

     ¿Qué estilo toca Lándevir? Un Heavy Rock aderezado por melodías celtas, con un instrumento como la flauta que copa protagonismo. En sus orígenes, con aquel «Leyendas Medievales», 2.003 (el título lo dice todo), estaban más influenciados por la música celta y letras de temática épica, influenciados quizá por la fuerza que una banda como Mägo de Oz tenía por entonces, y también vemos similitudes con los riojanos Tierra Santa, incluyendo, por otro lado, otros instrumentos como el violín y adaptaciones de clásicos populares.
      Ahora se presentan con propuesta remozada, con un sonido endurecido, más Heavy Rock melódico clasicote, pero sin perder ese toque dulzón folk, al menos es la impresión que tengo de la hora exacta que tocaron en la Custom.
     Cuentan con nuevo vocalista, José, quien ya se probó en el Acordes de Rock 2.017, y al que vimos algo inseguro en ciertos momentos de la actuación, vocalmente y como frontman dirigiéndose a los/as asistentes, aunque debo reconocer que posee buen registro y seguro que con trabajo y más tablas equilibrará la balanza (miedo escénico cuando Migue de Saurom le pasó el micro en dos ocasiones en la fiesta juglar final…)
Espero les vaya bien con nueva identidad, estilo, logo, disco (portadaza de Nanderas), sello discográfico… ¡Suerte!
     Tras veinte minutos de espera, entraban a escena los Juglares. Nos esperaban 120 minutos de representación, que si bien respondió a nuestras expectativas y brillaron como de costumbre, es cierto que en esta ocasión presenciamos la versión menos lustrosa de Saurom, la menos espectacular, en cuanto a puesta en escena. ¡Y es que el listón está muy alto! Siempre nos suelen dar un extra con malabaristas, personajes varios en acción, invitados, confeti, globos gigantes, fueg… bueno lo de las candelas, mejor dejémoslo aparte… y esta vez “venían con lo puesto” (con la inclusión de Paco Garrido a la segunda flauta y violín), aunque todo seguidor/a de los isleños bien sabe que con su música y cercanía, basta para disfrutar de cada instante de sus conciertos. Pero esta vez fue así, un pase más sobrio en lo visual, pero igual de emotivo y poderoso en lo musical, que es lo esencial. ¡¡Pelotaaaasssoooo, pisha! que diría er de la panadería Hermanos Franco.
   Haré las veces de juglar, recitando pasajes de la representación de estos locos bardos multicolores y destacando algunos detalles de sus piezas. ¡Vamos pues, acércate voy a contar!
   Me fascinó que abrieran su JuglarShow con dos temas potentes, en especial un dramático «Irae Dei” del «Maryam» que sonó brutal, como también lo fue «El laberinto de los secretos»,  contundente y menos áspera en voz que en estudio (¡cómo ha evolucionado la voz de Migue, cómo la ha modulado y endulzado! increíble su madurez como artista). Esos Saurom heavies siempre me han gustado y esa contundencia las he echado de menos en los dos últimos discos. Agradecí mucho ese guiño al «Maryam» y «Once…» ¡que nunca se pierda ese carácter crudo  heavy de Saurom! Aquí un fragmento del primer corte:
«Si bien el show respondió a nuestras expectativas y 
brillaron como de costumbre, en esta ocasión
presenciamos la versión menos lustrosa de Saurom, la 
menos espectacular, en cuanto a puesta en escena.»

  Las siguientes en amenizar el sarao fueron «La leyenda de Gambrinus»; «Músico de calle” de su último redondo «Sueños», con un acordeón a cargo de Paco Garrido que dio juego; una para mi inesperada posada del poney; nos fuimos a danzar con brujas y demás seres noctámbulos para quemar malos recuerdos y sensaciones en la «Noche de Halloween»; como siempre a flor de piel y épica en fantasía e ideales llegaron Quijote, Sancho y sus cueros de vino esparcidos; muy fina la complicidad de los dos violines, de Paco y Narci, en “El saltimbanqui”, combinación que les queda genial. Aquí Saurom me cierra la boca con el tema escenografía y extras:

Para su función no requiere telón, e-mo-cióooon!”
 
    Migue se ha colgado la guitarra y empalmará un par de canciones de esa guisa. El panadero que supo hornear su voz estuvo suelto como nunca le había visto como embajador de la agrupación isleña, como comunicador; se notaba que está en su mejor momento como artista, que se encontraba ilusionado, en casa, con ganas de juerga y agradar (sólo “censurarle” el comentario de los pelos peinados… la emoción le pudo, jeje).

    “Vive” no es un tema que me entusiasme en estudio pero me ganó en este directo. Pudimos ver a Santi cogiendo la flauta y saliendo de su zona de confort.

Y qué importa qué diga la gente,
es tu historia la que ha de contar.
¡Vive!”
«El panadero que supo hornear su voz estuvo suelto como nunca le había visto como embajador de la agrupación isleña, como comunicador.»
      Migue se ha colgado la guitarra y empalmará un par de canciones de esa guisa. El panadero que supo hornear su voz estuvo suelto como nunca le había visto como embajador de la agrupación isleña, como comunicador; se notaba que está en su mejor momento como artista, que se encontraba ilusionado, en casa, con ganas de juerga y agradar (sólo “censurarle” el comentario de los pelos peinados… la emoción le pudo, jeje).

    “Vive” no es un tema que me entusiasme en estudio pero me ganó en este directo. Pudimos ver a Santi cogiendo la flauta y saliendo de su zona de confort.

“Y qué importa qué diga la gente,
es tu historia la que ha de contar.
¡Vive!”
   Aquellos poetas locuelos nos obsequiarían con el recitar de un romance preciosista, oda a la Diosa Selene, cuyos rayos albinos cegadores irradiarían sentimientos y suspiros entre la plebe, entregada.
Y siguiendo en clave vitalista arrivaba “Vida”; desde que supe a quién iba dedicado la interpreto y disfruto de otra manera. Contemplé a un emocionado Narci metido de lleno y disfrutamos de un solo de Raúl apoteósico.
      Con “Soñando contigo” emergió la emoción total y embargó a buena parte de las personas allí congregadas. Vi a gente llorar, parejas abrazarse… Destacaría el violín, ¡cómo realzó la interpretación!. Me llegó en especial esta pieza porque me trae flashes de mi hija Irina, de apenas dos años. A mi pareja y a mi nos cautiva y hace que nos estremezcamos. Gracias, sois seres mágicos capaces de emocionar con vuestra música
      Del acústico «La magia de la luna» regalan un digno y emotivo «El Pozo de Arán». Bien por ese refrescar el repertorio, aunque personalmente hubiera preferido tema propio o un «Molinos» que seguro hubiese quedado sensacional y que fue pedido en varias ocasiones.
Nos regalan otra joya de nombre “El Reino de las Hadas”. Narci coge su eléctrica metiendo tralla heavy, con la que siempre le vemos disfrutar. Pura poesía.
     Aún estamos a tiempo de cambiar el mundo, de hacerlo más humano y conservar sus maravillas. El de Dos Hermanas nos invitó a ello. Nueva reivindicación de la cara más actual del clan gaditano con «Sueños perdidos»… y seguíamos mirando por doquier y viendo a gente emocionada, caras de felicidad, intuía recuerdos de seres queridos, pensamientos alegres, ilusiones, destellos de satisfacción infinita, de plenitud cuerpo, mente, espíritu…
Esa es la grandeza de esta formación, de antiguo apellido Lamderth, pues desde tales orígenes vienen espolvoreando magia e ilusión sobre todo aquel que se adentra en su círculo.
Los gaditas recuperan su crudeza y arremeten con una leyenda becqueriana melodramática, oscura y de desarrollo vertiginoso. «El Monte de las Ánimas» congela la Custom por unos minutos.
Nos regocijamos al poder escuchar más versos puros, de antaño pero que no pierden magia: «La musa y el espíritu» en su versión menos tierna
       Vamos llegando a esa parte de sus conciertos en que todo se transforma en una fiesta sin fin, en un carnaval diabólico de sueños y encantamientos. 
Acto seguido, se forma un cráter más o menos curvo, la Custom se queda en los huesos y estalla el “Círculo Juglar” en una algarabía sin par. Algún hombre con figura de grueso Thor (sin mazo ni toga) amenaza con reventarlo y pese a parecer ser engullido por la masa, siempre emerge, flota (un abrazo a ese Concilio y sus rapsodas).
     Entre tanto disfrute y subidón de adrenalina, perdí de vista a mi querido padre que a su manera disfrutaba del espectáculo, camarón y pesado equipo audiovisual en ristre, en el foso o subido en el poyete de la pared, inmortalizando a los trovadores. ¡Él sí que es un Quijote, mi héroe! (gracias, padre, excelso tu arte)
«Y seguíamos viendo a gente emocionada, caras de
 felicidad, destellos de satisfacción infinita…»
     Las siguientes en resonar en la sala son “Fiesta” y “La Taberna”, ¿hay que contar qué pasó? Fin del Show Juglar, siempre sinónimo de fiesta, magia y fantasía, telón de terciopelo y dragones gemelos bordados de fondo, ilusionante función magistralmente representada por un coro de bardos.
¿Podrían pagarnos los Saurom unos ricos sauromnitos la próxima vez que les veamos, por algún desliz o algún “pero” que pudiéramos encontrar en su actuación? Uuuuhm, difícil, porque más bien serían una apreciación subjetiva y una petición personal barra sugerencia, en ambos casos. Arriesguémonos, aún así:
     Si bien los coros que mete Narci los podemos calificar de dignos, se escuchan, con los de Santi no ocurrió así. En otras ocasiones creo recordar algo parecido. Quizá se debiera reconsiderar este aspecto para un lucimiento completo de los temas, en este apartado, como decimos. Apreciación/sugerencia.
Vayamos con la petición/sugerencia. Extrañamos canciones que dotarían de otro carácter a una puesta de largo de los gaditas, como podría ser “Sandra” o «La casa de los espejos» (bien descansada «Mendigo») y más del «Once romances».
Ahondando en añoranzas, ¡ooooh, anocheció sin el tropel del dragón de Montblanc!
Lástima, porque me encanta y da mucho juego, pero disfrutamos otras batidas de alas.

      Echamos mucho en falta la colaboración de Julia Medina en temas como “Romance de la luna, luna”, “La Musa y el Espíritu” y la mencionada “El Reino de las hadas”, pues su voz impregna a las canciones en que interviene de un aura mística y melosa muy bella. También nos faltaron esos extras sello del Luthieres de la Caleta, la parafernalia visual, pero entendemos que siempre no puede ser (pero es que nos tienen tan bien acostumbrados…)
     En un mar de risas, alegría y diversión acabó este nuevo Concilio Juglaresco, no sin antes demostrar que en su don como artistas no reside sólo su grandeza sino que ella va en paralelo a su condición de personas sencillas y cercanas. Hicieron subir a sus compañeros de gira Lándevir para que disfrutaran ese final de JuglarSarao todos juntos y revueltos. 

     Nos fuimos satisfechos y yo en particular pensando ya en mi décima séptima vez que pueda convertirme de nuevo en saltimbanqui, en el territorio Z Live! de Zamora donde Joselito, el AirJordan de Cai me invitará a una cerveza. o eso dice… (y vendrán un par de citas más este verano). ¡¡ Vida eterna a Saurom!!

*Texto: Pablo Alarcón «Aliscar».

*Fotografía y edición: José Luis Alarcón P.

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