Balsa de Piedra y Tooth Unlabeled Society

Pareja de ases.

Soplete en vivo: Balsa de Piedra y Tooth Unlabeled Society en Orpheus Rock, Mairena del Aljarafe (Sevilla), 2 de mayo de 2026

     El pasado 2 de mayo la sala Orpheus Rock acogió un metalsarao de lo más atractivo, con la presencia de dos bandas con mucho poderío y calidad, practicantes de estilos diferentes dentro del Metal: Tooth Unlabeled Society y Balsa de Piedra. Los primeros, muy orientados a su majestad el riff; los segundos, a las atmósferas oscuras. Juntos conformaban un cartel de lo más atractivo para cualquier aficionado al Metal con unos gustos medianamente amplios para disfrutar de ambos planteamientos.

Desde un buen rato antes de la apertura de puertas, la terraza de la Orpheus era un hervidero de fans consumiendo las más variadas marcas de cerveza ofrecidas por el local, mientras, en la planta alta, los músicos y técnicos se afanaban en completar las pruebas de sonido.

Tooth Unlabeled Society
Tooth Unlabeled Society en la sala Orpheus Rock
Kris dando mucho susto.

     Serían más o menos las nueve y media cuando Tooth tomaron las tablas, con Kris Mayo al frente y el riffmaster Pepe Arincón a la guitarra como núcleo de la formación y una renovada base rítmica constituida por el bajista Johnny Sobrino, viejo conocido de la escena sevillana como miembro de bandas como Renno o Wild Chain, y el batería Werner González. Digo renovada porque es la primera vez que veía a esta formación, pero ya llevan juntos unos meses y no era este su estreno en directo.

La banda tiene bastante avanzada la preparación de su segundo LP y no perdieron la oportunidad de presentar en directo un buen puñado de nuevas canciones que fueron intercalando con las ya conocidas de su The Darkest Path. En primera escucha, los temas nuevos mantienen el estilo Tooth, sin escatimar en riffs y con las versatilidad de la voz de Cris por bandera, oscilando entre guturales y voces limpias con la mayor naturalidad. Y es que sabe aprovechar muy bien sus influencias e introducirlas en la música de la banda.

De hecho, dieron comienzo al espectáculo con uno de esos nuevos temas, titulado «Blackout», para continuar con la apocalíptica «Cursed» y su cuenta atrás final, tras la cual se atrevieron con estreno que sonó realmente brutal: «Arcane».

Me llamó la atencion el buen sonido en la sala, aunque pudimos saber que los músicos no se escuchaban bien por monitores, lo que no fue óbice para una actuación de gran categoría.

     Siguieron dos trallazos de su primer disco: «Orphan» y «Lullaby», tras los que sonó otro tema nuevo, «A Simple Drop in the Ocean», donde combinan, sin despeinarse, riffs veloces, groove, partes melódicas y un solo de reminiscencias de Heavy Metal clásico, como podéis comprobar el el vídeo que grabamos y que podéis ver al final de la crónica.

Cabe señalar, aquí a mitad de crónica, la dimensión extra que aporta a la banda el vistuosismo de Johnny al bajo, dibujando con sus dedos exquisitas líneas armónicas sobre el mástil para adornar los riffs. La compenetración con Pepe saltaba a la vista, con miradas y risas que, probablemente, vinieran como consecuencia de no oirse bien por monitores y tener que comunicarse de forma más visual en escena.

Otro aspecto que cabe destacar es la imagen de Cris, que siempre tiene algún detallito para sorprender. En esta ocasión fueron unas lentillas que le dejaban el iris prácticamente blanco. ¡Qué miedo!

El concierto de Tooth había atravesado ya su ecuador y para la parte final aún reservaban dos temas nuevos  que intercalarían con sendos clásicos de la banda.

De este modo, se fueron sucediendo «Beneath the Shadows of Filth», canción que abría su The Darkest Path, la nueva «Epitaph» y la brutal «Rotten», para terminar con «Drums of War», un tema nuevo que fue dedicado a la memoria de una paciente de Werner (que es médico) que había fallecido recientemente.

Os dejamos a continuación el álbum de fotos en Flickr, al que también podéis acceder en este enlace.

Tooth Unlabeled Society, Sala Orpheus Rock, 02/05/2026
Balsa de Piedra
Balsa de Piedra en la sala Orpheus Rock
Balsa de Piedra

     Tras el descanso y los pertinentes cambios de instrumentos, Balsa de Piedra iniciaron su concierto a modo de ritual. El escenario estaba iluminado por luces rojas mientras el guitarrista Ángel Ramírez mantenía en sus manos un libro abierto y Juan Ríos accedía a las tablas sosteniendo una copa de vino de aspecto metálico. Sonaba «Finis Gloriae Mundi», aunque el coro entonando la palabra «vanidad» apenas se oía.

El ritual dio paso a esa loa embriagadora llamada «In Vino Veritas» en la que Balsa de Piedra rinden pleitesía a la sangre de la tierra y que supuso el primer adelanto de su tercera obra discográfica, Vanitas, que venían presentando esa noche. El público respondió muy bien desde estos primeros compases, y los más entusiastas de la banda acompañaron con coros el estribillo.

Se arrancaron a continuación con la épica de «Balsa de Piedra», canción con el mismo nombre que el grupo y que el libro de José Saramago, cuyo estribillo fue también coreado con ganas por sus acólitos.

La banda estaba totalmente metida en faena. Moisés Hidalgo, a la izquierda y practicamente entre sombras, y Ángel Ramírez, a la derecha, creaban atmósferas evocadoras con sus guitarras sobre la base desarrollada por las gruesas cuerdas de Raúl Schilperoort y los parches y baquetas de Manuel Júscar, con un Juan Ríos muy suelto sobre las tablas, haciendo suyo el escenario.

Pudimos sentir después la ira de Dios caer sobre la tierra durante la interpertación de «Hineni», tema también perteneciente a su segundo trabajo, Soror Tenebrosa, y que, según comentaron, no tocaban desde hacía mucho tiempo.

Del mismo disco eligieron para continuar la extensa «Entropía», palabra que, por cierto, a algunos nos trae recuerdos de nuestra época de estudiantes, como comentaba jocosamente Manu Reyes a este que escribe. 

     Volvieron a su más reciente creación con esa montaña rusa de sensaciones que es «La caverna», desde ese inicio en que la guitarra de Ángel evoca, de alguna manera, el martilleo de una espiocha contra la roca, hasta el breve resplandor de luz que precede al brutal y desgarrador final. Pudimos grabar un vídeo que tenéis a vuestra disposición al final de este soplete en vivo.

Una nueva mirada a su segundo disco vino con  «Gólgota» y sus reminiscencias a Paradise Lost, tras la cual volvieron a sus creaciones más recientes con «Alter Ego», cuyo sensacional videoclip fue presentado a finales de 2025. Esta canción, aparte de la destacada interpetación de Manuel Júscar, nos trajo una sorpresa: en la coda instrumental que pone el broche a la canción, Juan sacó una guitarra acústica para acompañar a sus compañeros en la interpretación.

Para el hermoso poema a la Giralda que es «Turris Eburnea» contaron con la presencia de Kris Mayo, que acompañó con sus voces guturales a Juan Ríos, quien, a su vez, llevó su voz a extremos más desgarrados que los usuales, espoleado, quizá, por la presencia de la vocalista de Tooth.

«Estatua de sal» sonó potente y atrajo de nuevo las voces de los más acérrimos para acompañar la refinada lírica del grupo.

Ya se iba vislumbrando el final del espectáculo y Balsa de Piedra nos regalaron una magistral ejecución de «Soror Tenebrosa», seguida por la lúgubre «Soma», que quedó unida a la única pieza de su Et In Arcadia Ego que tocaron: el imprescindible «Cortejo fúnebre», con el que pusieron punto y final a su actuación en la Orpheus.

Después supimos que «Ad Astra» había estado inicialmente prevista en el setlist, pero tuvieron que eliminarla por limitaciones de tiempo debidas al retraso en el inicio de la actuación. Una pena, porque es un temazo que merece estar en el repertorio. Escuchadlo y nos contáis.

Os dejamos con el álbum de fotos en Flickr, al que también podéis acceder siguiendo este enlace.

Balsa de Piedra, Sala Orpheus Rock, 02/05/2026

     Cuando finalizó el concierto, bajamos a la terraza y nos quedamos por allí un rato, al a fresca, departiendo con los habituales de los conciertos en Sevilla. Somos pocos, pero mu jartibles.

Un par de días después, cuando me disponía a copiar las fotos al ordenador, me percaté de que me faltaba una de las tarjetas de memoria, la que incluía todo el show de Tooth. Se ve que se me había caído del bolso de la cámara, por no dejarlo cerrado. Pero gracias a la diligencia del personal de la sala Orpheus y a la buena disposición de Juan Ríos y Mia Wallace pude recuperar la tarjeta y las fotos. ¡Sois los mejores!

Para finalizar, podéis visualizar los vídeos de Tooth y Balsa de Piedra que os habíamos prometido. ¡Dadle al play y disfrutad, insensatos!

¿Más crónicas de conciertos? En nuestra sección Soplete en vivo.

¡Hasta el próximo metal-sarao, metal splinters!

Texto, fotos y vídeos: El Puli de Cádiz

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