Brenes Heavy. Llegó su momento.
Hemos querido dejar constancia del surgimiento de un nuevo metalsarao, un festival dedicado a la música Heavy Metal en la localidad sevillana de Brenes, incardinada en la comarca de la Vega. En esa zona… ¿Quiénes lo iban a organizar y gestionar si no la Asociación Cultural La Vega Rock?
Pues eso. No nos lo podíamos perder y allí estuvimos tres integrantes de EdeM para disfrutar de este evento. Bueno, siendo fieles al guión, Mia Wallace fue la que nos representó desde bien temprano, llegando para el bolo de Wild Krash la dupla Antonio Pulido y Pablo Alarcón.
Os dejamos unas notas del Brenes Winter Fest., del que esperamos que tenga continuidad en el tiempo y mayor apoyo aún en venideras ediciones.
Empecemos por lo práctico, y es que esta gente está en todos los detalles. El Brenes Winter Fest se celebró en el recinto ferial del pueblo, tras algunas vueltas de más por culpa del GPS… Fue llegar y aparcar junto a la puerta, y no por suerte mía, de Mia, sino porque el lugar contaba con una amplia zona de aparcamiento que facilitaba tanto el acceso como la salida del recinto.
La caseta municipal fue el epicentro de esta primera edición; cumplió, que no es poco, aunque el sonido tuvo sus más y sus menos, por momentos algo embarullado y con cierta tendencia a lo estridente. Nada dramático, pero si de esos aspectos a tener en cuenta para la segunda edición (porque todos queremos que haya segunda vez, por supuesto). De hecho, el volumen hizo que más de un padre o madre con hijos pequeños, asistentes al festival, se lo pensara dos veces antes de entrar a la caseta. Y ahí es donde lanzamos sugerencia: obsequiar con bolsitas con tapones a los asistentes.
Otro punto importante a destacar fue el de los baños, algo que muchas veces se pasa por alto pese a ser básico y absolutamente necesario. Y aquí se nota cuando la organización piensa en su público, una vez más. En esta ocasión, la nota fue de aprobado con matrícula: baños que se mantuvieron limpios durante toda la fiesta, y detalle no menor, con papel siempre disponible y lavabos. Porque sí, disfrutar de la música está muy bien…pero hacerlo con dignidad, mejor todavía.
Sobre el ambiente de esta nueva aventura rockera, podemos confirmar que había gente desde primera hora, un buen puñado de familias con descendencia (¡Qué maravilla!), un puesto de buñuelos al que sucumbimos acabando la noche (queremos puesto de buñuelos siempre) y la barra con precios asequibles (vivan esos vasos chulos de La Vega con gran capacidad) y variedad suficiente de comida durante toda la jornada, que voló pero que llegó hasta el último bolo y comensal.
No faltó la botellita de Bourbon para nuestra Wallace, que cayó enterita, aunque tenemos que aclarar que medio Brenes le ayudó…
Otro punto a favor de este nuevo festival, como suele ser marca de La Vega, el cuidar a los más pequeños. Había una zona de entretenimiento, con pintacaras y demás actividades como lanzamiento de aros o castillo hinchable, un acierto para que las familias también se sintieran parte del plan.
Ahora bien, y lo decimos con todo el cariño, puede que precisamente esa buena idea tuviera un pequeño efecto secundario: más de una familia se quedó en esa zona sin llegar a entrar a los conciertos, pendiente de los niños. Y es aquí donde se nos enciende la bombillita: ¿y si damos una vuelta a esa propuesta para acercarles también la música?
Porque al final, de eso va esto. Quizá estaría bien plantear actividades donde los niños y niñas puedan sentirse parte del festival en sí: subir al escenario en algún momento, ver los instrumentos de cerca, presentar alguna banda…en definitiva, que no sólo jueguen al lado del festival, sino dentro de él. Sabemos que en el Vikingfest y en otros eventos solidarios de la asociación ya se han hecho cosas en esa línea (como lo de construir guitarras, que fue un puntazo), así que el camino está más que iniciado. Sólo habría que seguir tirando de ese hilo.
Vayamos al tema de la logística y el desarrollo en sí del Brenes Winter Fest. ¡Qué nos gustó ver de nuevo al compañero Marco Rondán del programa Elektroshock Metal Radio Show, pinchando temazos, con el concurso de camisetas de la Metal Hammer (la primera persona que llegara y dijera de qué canción se trataba, se la llevaba), siempre amenizando con buen gusto y saber hacer la espera entre banda y banda.
A continuación, un breve repaso de las bandas participantes.
Los encargados de abrir fuego fueron Asalto Rock, una banda de versiones que tiró de clásicos bien conocidos para meterse al público en el bolsillo desde el primer minuto. Y no era tarea fácil: abrir un festival siempre tiene su mérito, pero lo resolvieron con soltura, energía y muchas ganas.
Con una formación muy joven, y al frente, el pluriempleado y siempre solvente, Manuel Escudero (ex Santelmo, ex Medina Azahara, actualmente en Pulsa Denura, y al que pronto veremos con Sobredosis en Madrid), aportó la experiencia necesaria para redondear una actuación que cumplió con creces su cometido: arrancar el festival con buen pie y dejar al personal con ganas de más.
Con Nocturna llegó uno de esos momentos en los que la banda no sólo toca, sino que convierte el concierto en algo compartido. La interacción con el público fue constante, pero destacó especialmente ese guiño teatral en el que bajaron a tocar entre la gente con un cofre lleno de «monedas de oro» y ofreciéndolas, haciendo al público partícipe directo de la escena. Un detalle original que rompió la barrera entre el escenario y la pista, y que conectó especialmente bien con la gente más joven, invitándolas incluso a bailar con ellas.
Crusader subió al escenario con energía y buen pulso, ofreciendo una actuación compacta que encajó bien en el ritmo del festival. Entre riffs y baterías marcadas, lograron mantener al público atento y acompañar la dinámica de la jornada, mostrando esa solidez que se espera de una banda ya consolidada. «Golpea» se ha convertido ya en un himno para la banda de Dos Hermanas.
Turno para Wild Krash, que tomaron el relevo descargando sin concesiones y manteniendo el pulso del festival con actitud y entrega sobre las tablas. Temas como «Under Fire» y «Hard Liquor» sonaron con fuerza, sosteniendo un set directo y sin rodeos que conectó con los que se acercaban al escenario (aún había bastante gente que se resistía a entrar a la caseta pese a la insistencia de presentadores, organizadores y las propias bandas). Una descarga honesta, fiel a su esencia y siempre con Rock Aktitud!
El Metal más moderno llegó con la presencia de Docka Pussel y su ya conocido «PsychoMetal», una brutalidad sonora y escénica que convierte su directo en una experiencia sónica-sensorial única, guste más o menos. Con la versatilidad de registro de la vocalista Zark, su contorsionismo, colores, formas y texturas diversas para una propuesta siempre arriesgada pero que puede enganchar. Y ya que hablamos de valor, hay que mencionar que su repertorio incluyó al completo su nuevo disco Wrath and the Ocean, del que, a fecha del concierto, sólo se habían publicado los singles «Lamiak» y «Adrift».
Para acabar la organización quiso contar con los granaínos Azrael, formación que cumple, como anunciamos al presentarlos (gracias La Vega), nada menos que 35 años de vida. Se vieron sus tablas y gente acompañando en estribillos de temas de su álbum Mafia, y del nuevo, de título Aquelarre: «Pobre diablo», por ejemplo. Sonaron otros como «Sentencia».
¿Alguna crítica constructiva más sobre primer certamen? Apreciamos momentos en que las bandas se pudieron encontrar algo desangeladas, con poco público, sobre todo en los primeros instantes, pese a los incontables intentos de quienes las presentaban y de los «llamados» de Marco Rondán invitando a la peña a entrar. Nos gusta mucho en el Sur departir, echar el cigarrito o el traguito de birra fuera, y es comprensible, pero también hay que tener empatía y apoyar desde el inicio a los artistas (habrá que ir haciendo turnos para no perder los buenos hábitos y arropar a nuestros grupos, jeje).
¿Conclusiones? Todo fluyó, buen rollo, convivencia en comunidad Heavy Rock sana. Esperamos otro B.W.F. para 2027. Brindamos por ello. Enhorabuena.
Para finalizar este artículo, os dejamos vídeos que pudimos hacer de varias actuaciones.
B.W.F.
Sana convivencia en comunidad Heavy Rock
Textos: Pablo Alarcón, Mia Wallace y El Puli de Cádi.
Fotografía y vídeo: Mismos tres elementos y Yoli.

Muchas gracias ,lo de acercar a los niños a los instrumentos ,ya se hizo en el vikingfest 1 ,pero al crecer los conciertos y necesitar de voluntarios en otros puestos ,tuvimos que rescindir un poquito ,lo intentarémos para este vikingfest .millon de gracias y nos vemos prontito