Non Point + Lacuna Coil

LACUNA COIL + NON POINT
Un SOLD OUT que sabe a victoria.

Soplete en vivo de Non Point + Lacuna Coil, conciertos celebrados en Sala Custom (Sevilla)  el día 18/10/25

Ser conocedores de que, a un mes largo de la celebración del evento que nos trae hoy aquí, se había colgado el cartel de “SOLD OUT” era una noticia a la que no estamos demasiado acostumbrados por estos lares.

Bien es cierto que el público sevillano, por norma general, (y me incluyo) es de dejar la compra de las entradas de los eventos para última hora, pues siempre estamos muy inmersos en la cotidianidad de la vida diaria, que nos devora, y nos cuesta hacer planes a más de una semana vista: ¿Cuestión cultural, quizás? Lo dejo a vuestro criterio.

Sin embargo, este SOLD OUT, como digo, a título personal me supo a gloria. Ya no sólo porque sigo a los Lacuna Coil desde hace más años de los que estoy dispuesto a admitir sino porque, además, el caso de los italianos siempre me ha parecido especialmente destacable dentro del submundo metal/rock/heavy. Me explico:

Si tomamos unos cuantos ejemplos, el mas lejano que me viene a la mente, los Metallica con el binomio «Load/ Reload», los patrios Saurom con el disco “Vida” o los más lejanos a nuestro espectro, Red Hot Chili Pepers con «Californication», es cierto que existe una tendencia a que las bandas vayan “rebajando su sonido a cotas más amables”, quizás para atraer a más público, por cuestión de edad o simple evolución. Es un charco grande en el que me meto, pero espero que entendáis por donde voy:

En el caso de Lacuna Coil ha pasado más bien lo contrario. 

Los de Milán no han tenido complejo alguno en ir “recrudeciendo” su sonido a cada disco que han ido sacando hasta, parece ser, que han encontrado su forma de hacer su música definitiva. Buena prueba de ello es la regrabación sus clásico más punteros en el disco que vino a llamarse «XXX».

Y es que, en el caso concreto de «Sleepless Empire» (2025) han seguido trayendo sonidos potentes, alejados de las melodías más “fáciles” de sus inicios, lo cual sigue consiguiendo que la banda adquiera un estatus fuera de toda duda (con el camino andado de sus, al menos, tres álbumes anteriores “Black Anima”, “Delirium” y “Broken Crown Halo”).

No podemos negar que Cristina Scabbia siempre fue una auténtica bestia en el escenario y, como hemos dicho hasta la saciedad, “no se salta ni una nota” en los directos que le hemos visto pero, la evolución de Andrea Ferro (a mejor, por supuesto) ha sido increíble.

Si a esto le sumamos una consecución de buenas composiciones en los últimos discos de estudio y una banda que pega fuerte y parece estable, el tándem merece (con permiso, por supuesto de los Non Point, que me consta que atrajeron mucho público) el SOLD OUT al que hacemos referencia.

Y es que, un bolo como el del sábado se merecía agotar las entradas, correcto; pero es que otras bandas que han pasado por la Custom y por Sevilla lo merecían, y no lo consiguieron.

Lo de Lacuna Coil y Non Point fue un gusto.

Vivir conciertos como estos hacen que, a fututo podemos decir: “Yo en ese concierto estuve”.

Por que sí, del día 18/10/25 se hablará, y mucho, a futuro.

Conciertos

Non Point

Potencia y control escénico.

  Ya en la previa vi varias camisetas del grupo que han elegido los Lacuna para abrir sus descargas en esta gira, y tengo que confesar que no los conocía para nada. Había hecho algunos deberes escuchando varias playlist en Spotify y bueno, lo que escuché no me desagradaba pues entra bien al oído, pero tampoco me llamaron especialmente la atención.

Todo cambió nada más colocarme para descubrirlos en directo, y tengo que decir que nada más tomar posiciones la banda, se notaba que unos recién llegados no son. Indagando, me ha sorprendido que lleven la friolera de más de 30 años y así comprendí todo.

El espectáculo que ofrecieron es de un grupo que perfectamente podían haber sido cabeza de cartel. En este aspecto, les podían haber dando un poco más de espacio para moverse algo más, pues solamente el gran kit de batería de Robb Rivera ya ocupaba toda la parte central del escenario.

Pero no fue hándicap para dar un señor recital. 

Una vez cogieron posiciones, Elías Soriano se elevó en la tarima y desde allí llevó la batuta del concierto, notándosele la experiencia que dan las tablas. Habló en un español algo deficiente (cosa que yo esperaba que iban a ser perfectos hispanohablantes tras leer que la banda se fundó en Puerto Rico) pero perfectamente entendible, y cuando tocó un discurso más «serio» fue el otro miembro fundador y se ve que es la otra parte de la base del grupo, el propio batería Robb, el que sí en un perfecto castellano nos presentó a la banda y nos alentó. La mezcla de metal más «moderno» con rap y hip hop fue funcionando a las mil maravillas para ver al numeroso público que ya apretaba la sala levantar los brazos y bailar. 

El sonido empezó horrible, saturado, con el micro casi inaudible y las guitarras estridentes, pero poco a poco todo mejoró y para la parte final aquello sonó bastante decente, e incluso con uno de los mejores bombos que he escuchado últimamente. Los timbales y la caja era otro cantar…pero ya digo, se pudo disfrutar y mucho. Cada miembro tenía bastante bien claro su papel y sus poses para que todo fuese un conjunto coordinado bastante atractivo, y en especial los bailecitos del bajista Adam Woloszyn, resultaron muy divertidos y arengaban a seguirlos al menos con la mirada. Por su parte, el guitarra B.C. Kochmit nos amenazaba con su instrumento continuamente, sintiéndonos agradablemente atacados.

En cuanto a temas, «Breaking Skin» me encantó y se me quedó grabado su soniquete varios días, una versión bastante curiosa de «In The Air Tonight», el clásico de Phil Collins; y la parte final con «Alive and Kicking» y su éxito más rotundo y conocido como es «Bullet With a Name» arrasó aquello dejando a la peña calentitos. Muy calentitos.

Nonpoint se despidieron no como unos teloneros más, sino como unos invitados (muy) especiales que abandonaron el lugar casi como si hubiesen sido los artistas principales, triunfando aquí en Sevilla.

Javier Barrera

Lacuna Coil

¿Estamos ante su mejor momento?
Lacuna Coil - 1
Lacuna Coil - 1
En palabras de JB:

De Lacuna sólo os dejo aquí que tras verlos tantas veces (creo puede ser la décima); aunque son una banda que se reinventa continuamente sacando magníficos álbumes, sin vivir exclusivamente de las rentas anteriores, cambiando escenografía, etc; hecho por los que los alabo y que por ello soy seguidor (casi) acérrimo y no me los pierdo en cada ocasión que se ponen a tiro; en esta ocasión no me calaron tanto como en anteriores oportunidades.

Puede ser por la frialdad del público que iba a «ver» sin moverse del sitio, puede ser por la apretura del lugar, aunque me alegren los llenos en este tipo de eventos, o puede ser que porque como he dicho, le faltó un poco de calor escénico o de improvisación, frescura…no se definirlo bien.

El espectáculo fue inmaculado; el setlist una pasada,  todos fueron temazos; tanto Cristina como Andrea se salieron una vez más, pero aún siendo un muy buen concierto, me faltó algo. Todo fue demasiado calculado y medido. Como si estuviesen grabando un dvd.

Mis momentos cumbres: «Reckless», «In Nomine Patris (bestial)» y «The House of Shame». Me quedé con las ganas de «Veneficium», pero todo no puede ser.

En palabras de Antonio J. Álvarez :

Un aire denso flotaba en abarrotada la Sala Custom de Sevilla… como si las (mas de) mil personas allí reunidas supieran que iban a ser testigos de algo especial.

Lacuna Coil, la joya oscura de Milán, regresaba a la ciudad hispalense con la convicción de quien sabe que está viviendo una segunda juventud musical. 

Spoiler: salieron victoriosos.

La banda arrancó con “Layers of Time”, anticipando las olas de metal melódico que vendrían.

Andrea Ferro y Cristina Scabbia aparecieron ante el público sevillano en un estado de forma espectacular, alternando voces limpias y agresivas con una naturalidad que pocos dúos pueden presumir.

La energía no decayó con “Reckless”, que hizo saltar hasta a los más tímidos del fondo de la sala, ni con la oscura “Hosting the Shadow”, que funcionó como un torbellino.

La velocidad se mantuvo con “Kill the Light”, contundente como un martillo de forja, seguida por “Die & Rise”, en la que los coros del público tejieron una intensidad colectiva que puso los pelos de punta. “Spellbound” llegó como un clásico eterno; Cristina, dueña absoluta del escenario, la entonó con una elegancia que desarma.

Con “In the Mean Time” y “Intoxicated” demostraron la evolución sonora que ha experimentado la banda: riffs más modernos, bases más colosales, un sonido que mantiene la esencia gótica de sus inicios pero abraza sin complejos una producción contemporánea. “Downfall” y “Heaven’s a Lie XX” provocaron un viaje nostálgico. Las gargantas sevillanas se partieron cantando, recordando los primeros tiempos de Lacuna Coil, cuando su mezcla de luz y sombras empezó a revolucionar el metal europeo.

“In Nomine Patris” retumbó como una plegaria blasfema y “The House of Shame” llegó para dinamitar cualquier duda: siguen siendo fieros, siguen siendo enormes. “Blood, Tears, Dust” una de mis preferidas de las banda desde que vio la luz, fue un auténtico orgasmo sonoro, mientras que “Gravity” y “Oxygen” aportaron ese toque atmosférico, marca de la casa, donde las voces se enredan como seda y espinas.

El primer tramo del concierto cerró con “Nothing Stands in Our Way”, convertida ya en un himno de resiliencia que la banda y el público cantaron al unísono como si la Custom fuese un estadio.

La ovación para el bis no se hizo esperar. El regreso vino arrollador con “The Siege”, que levantó nuevas oleadas de adrenalina. Luego llegó uno de los momentos más esperados de la noche: “I Wish You Were Dead”, una de las piezas más potentes de su nuevo álbum “Sleepers Empire” (2025). Brutal, impactante, atronadora, hizo vibrar hasta las luces del techo. El nuevo material no solo encaja con solvencia en el «nuevo» sonido dela banda. Es, además, garantía de éxito en estos nuevos directos.

El viaje concluyó con dos joyas: “Swamped XX”, renovada versión del clásico que demostró la evolución de su sonido desde aquellos días más góticos y etéreos, y “Never Dawn”, cierre épico que dejó al público en éxtasis.

Lacuna Coil mostró una profesionalidad impecable.

Ni un fallo, ni una fisura, solo una banda que se sabe en plena madurez artística y que aún mantiene el hambre de sus primeros años.

Sevilla cayó rendida bajo su imperio de sombras y melodía, y la sensación final fue clara: Lacuna Coil sigue en la cima, escalando sin mirar atrás.

¿Os han gustado las fotos de los conciertos de Non Point y Lacuna Coil ? Tenéis algunas más en nuestra página de Flickr. Pinchad por aquí y le echáis un ojo.   Lacuna Coil + Non Point (Sevilla, Sala Custom 18-10-25)

Autores de la crónica:

  • Antonio J. Álvarez  «Nono».
  • Javier Barrera «JB».

Fotografía: Antonio J. Álvarez «Nono»

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