Leyendas del Rock 2026. Crónica del MIÉRCOLES.

Leyendas del Rock, Villena, Alicante - 2026. MIÉRCOLES.

XX aniversario de La Casa del Rock.

Fotografía: Pablo Aliscar

¡Salud, metalsplinters leyenderos/as!

Un verano más, otro Leyendas del Rock y no uno cualquiera, sino el vigésimo aniversario. Y especial también para el Equipo EdeM porque ha sido la edición que más integrantes de Esquirlas nos hemos reunido, casi pleno, hasta nueve personas hemos disfrutado de un evento que sigue latiendo muy fuerte en nuestro interior.

Y sí, habremos coincidido en menos actuaciones de lo que nos hubiera gustado, pero en esos momentos hemos disfrutado y aquí os contaremos nuestras vivencias e impresiones.

Lo haremos diseccionando por días, así que pasamos sin más preámbulos al Día 1, sesión inaugural del miércoles 5.

La jornada que abría el Leyendas´26 ofrecía los shows de Thundermother, Killus, Orbit Culture, Hadadanza, BLS, Savatage, Slaughter To Prevail, Chained Saint, Sepultura, Prom Kinks, Salduie… Vamos, que lo vimos casi todo…»

Thundermother. Torbellino sueco.

Autor de la entrada: Javier Barrera.

  Como su vocalista dijo en un momento dado: este es un festival bastante sueco. Y creo que fue la nacionalidad predominante en la procedencia de muchas de las bandas que tocaron en este Leyendas del Rock.

  Siempre es complicado ser de los primeros grupos en tocar en este festival: primer día, dando el sol, mucha gente todavía entrando, ubicándose, etc. Pero eso no fue impedimento para que este torbellino que son las suecas de Thundermother diesen un señor bolazo.

  A base de buen rock’n’roll energético como el que practican muchos de sus compatriotas tipo Backyard Babys, repartieron cera por doquier. 

  Filippa Nässil  ejerció de guitar-hero y lider, y todas no pararon de moverse y agitar el escenario, y en especial la vocalista Linnéa Vikström se destapó como una front-woman de primera. Alentó al personal, se bajó a cantar entre el público y animó todo lo que pudo y más.

  Fijaos si fueron a mil, que en cuarenta y cinco minutos metieron catorce temas incluidos jugueteos con el público. Todo un tren de rock’n roll con ritmos y riffs muy AC/DC y bandas del estilo, pero que entraron cual whiskazo a esas horas y cargaron las pilas a tope. ¡Un trueno de p..madre!

Killus. Mechanic animal.

Texto y fotos: Pablo Aliscar.

Tras ver buena parte del concierto de las suecas Thundermother, decidimos irnos a ver algo del show de los españoles Killus. «Reale» lleno, con su habitual apuesta visual, maquillados y con atuendo de punkis góticos, por así decir, siempre impactantes, resonaban poderosos riffs mecanizados, Metal Industrial a mansalva entre un público entregado. Irrebatible, gusten más o menos, su estatus, incluso flirteando con festis europeos.

Orbit Culture. Primera caña seria del festival.

Autora de la entrada: Mia Wallace.
Fotografía de A. Pulido.

     Hay bandas que aparecen en el cartel y sabes perfectamente lo que vas a encontrar cuando llegue el momento de verlas. Y luego están aquellas que quizá pasan algo más desapercibidas entre tantos nombres, pero que, cuando se suben al escenario, te hacen pensar: «¿Y estos tíos de dónde han salido?».

  Orbit Culture fueron, sin duda, de las segundas. Su propuesta, difícil de encasillar en una única etiqueta, combina la contundencia del death metal con enormes dosis de groove, melodía y una personalidad propia que funciona especialmente bien sobre un escenario.

  Los riffs pesados y las voces de Niklas Karlsson se sucedieron con una contundencia demoledora, mientras la banda demostraba una precisión y una intensidad que no dieron prácticamente un respiro.

  Pero, por encima de cualquier consideración técnica, hubo algo mucho más sencillo: Orbit Culture engancharon. De esos conciertos que empiezas viendo sin demasiadas expectativas y terminas completamente enganchado, sin querer que llegue el momento de que se bajen del escenario. Una de las grandes sorpresas de la jornada y, sin duda, una de esas actuaciones que se quedan en la memoria mucho después de abandonar el recinto.

Black Label Society. Maestría sobre el escenario.

Autora de la entrada: Mia Wallace.

  Hay actuaciones en las que no hace falta recurrir a grandes artificios para demostrar por qué una banda lleva décadas sobre los escenarios. Black Label Society ofrecieron una auténtica clase de maestría, con un Zakk Wylde que volvió a demostrar que su guitarra sigue siendo una de las voces más reconocibles del heavy metal. 

  El sonido fue impecable, contundente y elegante al mismo tiempo, con una banda perfectamente engrasada y un repertorio que permitió disfrutar de todas las facetas de Black Label Society. Los riffs pesados, los pasajes más melódicos y los solos de Wylde se sucedieron con una naturalidad que convertía cada detalle en una demostración de oficio. 

 Y quizá lo más destacable fue la capacidad de la banda para ganar en directo. Después de varias semanas escuchando la playlist del festival para llegar con los deberes hechos, Black Label Society no había sido precisamente una de las propuestas que más me había enganchado. Sobre el escenario, sin embargo, la historia fue muy diferente. La contundencia de la banda, la calidad del sonido y, sobre todo, la presencia de Zakk Wylde consiguieron que la actuación terminara siendo una de las gratas sorpresas de la jornada. 

  Una demostración de que, a veces, hay bandas que simplemente hay que ver en directo para entenderlas. 

Hadadanza. Los trovadores festejaron un Record Guinness.

Autoría de la entrada: JOS & PLK

    Lleno de incertidumbres llegó el concierto de Hadadanza tan esperado por el público amante del folk. El grupo ha ido subiendo de nivel y con cada actuación demuestran que siguen yendo a más sin que se sepa dónde estará su cénit, si es que este llega. Pero en esta ocasión, contaban con un Jotas posiblemente agotado en medio de un intento por batir el Record Guinness de más horas seguidas tocando la guitarra. ¿Cómo llegaría a la cita?
Luego hemos sabido que, tras sesenta horas de tocar seguidas, tuvo que abandonar el reto padeciendo alucinaciones y con riesgo para su salud, pero ahí saltó al escenario, como un jabato, y nos brindó una demostración de profesionalidad y buen hacer. Al menos, nos informaron de que sí que logró un nuevo Record Guinness, el de tocar más horas seguidas (60) sin colaboración de ningún otro músico. ¡Bien por él!

  También Victoria Meneses andaba algo fastidiada con una inoportuna lesión, pero tampoco dejó que se notase en su interpretación, como siempre poderosa y con esa voz tan clara y envolvente que la caracteriza. Todos, Bárbara, Dave, Momo, Alberto, El Jotas y Victoria, nos regalaron un repertorio recortado en comparación con los últimos conciertos que les hemos visto, pero muy bien escalado para que no decayese la fiesta en ningún momento.

  Los fieles fans de los trovadores daban saltos sin parar y agradecían cada nueva canción, siendo como siempre esperadas con mucho cariño. Desde «Beorn», que se ha convertido en una de nuestras preferidas, hasta el gran cierre con «Un Viaje Inesperado» y «Festival Trovador», no hubo pausa ni tregua en la fiesta que nos regalaron una vez más (y que sean muchas). Y pronto… ¡nuevas canciones! Deseando estamos esos estrenos.

 

Savatage. Los verdaderos cabezas de cartel.

Autor de la entrada: El Puli de Cádiz.

     Si hay una banda responsable de que haya asistido al Leyendas este año, es sin duda Savatage. Han sido muchos años de parón, ganando dinero con The Trans Siberian Orchestra, pero tarde o temprano tenía que ocurrir. Volvieron a la actividad en 2025, aunque con la notable ausencia de Jon Oliva por motivos de salud, y este año, por fin, hacían una fecha en España. ¿Cómo me lo iba a perder? Y no era el único: desde los primeros compases de la jornada podían verse camisetas de Savatage entre el público.

  Unos segundos de «Morphine Child» sirvieron de introducción mientras los músicos tomaban posiciones en el escenario: Zak Stevens a la voz, las guitarras de Chris Caffery y Al Pitrelli, Jeff Plate a la batería y Johnny Lee Middleton a las cuatro cuerdas venían acompañados nada menos que de dos teclistas, imagino que para minimizar las pistas pregrabadas y para completar los arreglos corales de algunos de los temas del repertorio, porque en Savatage cantan casi todos.

  El repertorio propiamente dicho comenzó con «Dead Winter Dead», dejando patente desde estos primeros compases que la banda de Florida está en plena forma. Siguieron con los adictivos riffs de «Jesus Saves» y los coros del público, al que ya tenían en el bolsillo.

  Resultó, asimismo, muy llamativo el apoyo visual desde la pantalla gigante del fondo del escenario, donde si irían proyectando imágenes y animaciones alusivas a la temática de cada una de las canciones interpretadas por la banda.

Raise the fist of the Metal child!

  Atacaron a continuación con «Taunting Cobras» y ese riff que roza el Thrash Metal (no en vano este tema pertenece al disco que grabaron con Alex Skolnick tras el lamentable fallecimiento de Criss Oliva).

  «The Wake of Magellan» puso el contraste, bajando las revoluciones con esa línea de bajo al inicio, tan sencilla a la par que reconocible. El desarrollo del tema nos va guiando hacia la apoteosis en forma de coros polifónicos a cargo de Chris y Al (y puede que alguno más), arropando a la voz de Zakk.

  Fue una gozada cantar junto a miles de voces el estribillo de «Strange Wings», un tema maravillosamente pegadizo extraido del mítico Hall of the Mountain King, al que siguió «Sirens», que nos devolvió a los Savatage más cañeros de los primerísimos tiempos, con Zakk atreviéndose a forzar los agudos como en su día lo hiciera Jon Oliva

  «Lights Out» impuso su ritmo rockero veloz e hizo bailar y moverse hasta a quienes pensaban que la banda americana sólo tocaba «baladitas» y acabaron el concierto siendo fans convencidos de Zakk, Chris y los suyos.

  He de decir que vine al Leyendas sin haberme mirado los setlists, a dejarme sorprender, así que no me esperaba que la banda tocase esa obra maestra que es «Handful of Rain», con ese regustillo tan característico a carretera al anochecer y a blues embrutecido. 

  Revisando ahora el repertorio interpretado por Savatage, me doy cuenta de que, curiosamente, Handful of Rain es el disco del que más canciones incluyeron, siendo «Chance» la tercera de ellas. «Chance» es una canción perfecta, de acuerdo con nuestros amigos de Stairway to Rock: Desde el suave inicio con voz y piano, el crescendo orquestal con solos de guitarra o la parte más heavy hasta el apoteósico final, de nuevo con el protagonismo en las voces polifónicas a cargo de varios miembros del grupo. Todo ello acompañado por una sucesión de imágenes de banderas de distintos países y regiones proyectadas en la pantalla gigante y que acabaron con la bandera de España como país anfitrión de este concierto. Sencillamente deslumbrante.

  El momento de vellitos de punta vino con «Believe». En la pantalla gigante pudimos ver y oir un saludo pregrabado de Jon Oliva desde su estudio y el comienzo de la canción con piano y voz, que en breve se fusionó con la banda tocando en el escenario en perfecta sincronía. La pantalla mostró fotografías del tan tempranemente fallecido Criss Oliva, conformando el momento más emocionante de todo el concierto de Savatage y, si me apuran, del festival al completo.

  La melodía de piano de «Gutter Ballet» comenzó a sonar a continuación, anunciando uno de los temas más míticos de la banda, que tejió la urdimbre de riffs, cambios de ritmo y solos con maestría y pasión. Siempre he pensado que es una canción digna de un espectáculo de Broadway. Lo mismo debieron de pensar ellos cuando montaron The Trans-Siberian Orchestra.

  «Edge of Thorns», más sencilla en su estructura, más digerible y pegadiza, hizo también las delicias del público, que ya iba adivinando que el grupo entraba en la recta final de su espectáculo.

  Tras ello, «Power of the Night» nos trajo de vuelta a los Savatage primigenios, más ásperos y contundentes.

  Con la reconocible introducción, inspirada en la Suite de Peer Gynt, de Edvard Grieg, dieron comienzo a «Hall of the Mountain King», probablemente el clásico por excelencia de la banda, que puso el broche de oro a una actuación soberbia que se me hizo realmente corta.

  Apuesto a que Savatage salieron del Leyendas del Rock con un buen puñado de nuevos fans en el bolsillo. Fue una pena que, tras su actuación, el merchandising de la banda no estuviera ya disponible; lo recogieron demasiado pronto, imagino que por temas de logística, viajes, etc. 

  En total, una hora y cuarto de concierto: Un setlist recortado respecto a los conciertos propios, pero aún así más extenso que en otros festivales de la actual gira.  El espectáculo musical de los de Florida resultó el punto álgido de la noche, para quien escribe estas líneas.

Slaughter To Prevail. La sorpresa del día.

Autora de la entrada: Mia Wallace.
Fotografía de J. Barrera

    Si había una actuación en la primera jornada del festival que prometía no dejar indiferente a nadie, esa era la de Slaughter to Prevail. Los de Alex Terrible aterrizaron en el escenario Dave Mustaine dispuestos a convertir Villena en un campo de batalla y, desde luego, no escatimaron medios para conseguirlo. 

     Su deathcore sonó sencillamente brutal. Una auténtica avalancha de riffs, percusión demoledora y guturales que hicieron temblar el reciento mientras el público se entregaba por completo a la descarga. Y si la música ya era suficiente para subir la temperatura, el espectáculo visual terminó de poner el escenario literalmente al rojo vivo: fuego, mucho fuego ¡Más fuegooo! Que hacía que el calor abrasador de las llamaradas llegara mucho más allá de las primeras filas. 

    Al frente, Alex Terrible, convertido ya en una de las figuras más reconocibles del deathcore contemporáneo, comandó una actuación tan agresiva como espectacular, acompañado por la característica estética de la banda y ese gigantesco oso que se ha convertido en una de sus señas de identidad. 

    Una hora y media de auténtica demolición sonora que confirmó por qué Slaughter to Prevail se han ganado un lugar entre las propuestas más contundentes del metal extremo actual. 

    Si el objetivo era dejar huella en la primera jornada del Leyendas, desde luego que lo consiguieron. 

 

Chained Saint. Sangre joven

Autor de la entrada: El Puli de Cádiz.
Chained Saint en el Leyendas del Rock 2026
Chained Saint. Fotografía del Puli.

     Después de tomarme un bocata de lomo mientras los Slaughter to Prevail estaban haciendo lo suyo, preferí marcharme a ver qué se cocía en el escenario New Rock, donde actuaban en ese momento Chained Saint, banda de la que apenas habíamos escuchado unos temas mientras viajábamos desde Sevilla a Villena aquella misma mañana.

  Se trata de cuatro jóvenes músicos de Florida, con un único larga duración en el mercado (Blindside, de 2024) y practicantes de un Thrash Metal de corte clásico, aunque con alguna pincelada a lo Pantera aquí y allá.

  Nos sorprendió la juventud de los miembros, la energía de su ejecución y la actitud que demostraron sobre las tablas, con el vocalista Sean Sterling al frente, acompañado por la pegada de Cameron Cottrell, el latido de Sebastian de Avila y los riffs y solos del guitarrista Ethan Kahn. Eso sí, durante los solos eché en falta la presencia de un segundo guitarrista para mantener la contundencia de la rítmica.

  Como nota curiosa, más tarde pudimos ver que Andreas Kisser, de Sepultura, lució una camiseta de Chained Saint durante su actuación en el escenario Doro; y también a los chicos de la banda corriendo hacia dicho escenario tras terminar su actuación para no perderse el concierto de Sepultura.

Prom Kinks. Bizarra Fatansía.

Autor de la entrada: Ale Puch.

En el Leyendas hay dos tipos de bandas: las que vienen a tocar y las que vienen a liarla y a hacer un show lo más gamberro y divertido que puedan. Y desde que vi el videoclip del tema “Bros Night Out”, sabía que los Prom Kinks pertenecían claramente al segundo grupo. Y este que aquí escribe tenía marcado a fuego que no iba a perderse el concierto que cerraría la jornada del miércoles en el escenario New Rock.

El grupo, vestido de jugadores de fútbol americano, con un enorme hinchable, también con pinta de jugador de fútbol americano, ocupando medio escenario, comenzó a descargar. Aproximadamente a los 45 segundos del primer tema, la mascota del equipo, una nutria de unos dos metros y medio llamada Otto, se lanzó desde el escenario al público. Así fue la carta de presentación de estos madrileños, máximos y, por el momento, únicos exponentes del PartyCore.

Y la “party” siguió, porque mientras la banda se dejaba la piel sobre el escenario, el público hacía lo propio lanzando los balones de fútbol americano hinchables que volaban durante el directo. Otto subía y bajaba del escenario y, si te despistabas, esa entrañable nutria aparecía a tu lado para meterte en el pogo.

Un unicornio hinchable emergió entre el público y la gente empezó a montarse en él. Y, en el último tramo del concierto, un colchón hinchable se alzó sobre los brazos de los heavys que allí nos fusionamos con el caos y la música. Lo único que me faltó fue cruzarme con algún personaje de American Pie.

Y es que lo de Prom Kinks no fue un concierto más del Leyendas. Aquello fue un desmadre de metal, desenfreno, cachondeo y poca vergüenza desde el primer riff de guitarra. La organización hizo muy bien en ponerlos tan tarde, porque todo lo que vino después quedó a la altura de un cumpleaños infantil.

Musicalmente, la banda estuvo excelsa. Muy metida desde el primer minuto. Pero lo que de verdad me sorprendió fue cómo, en apenas unos segundos, fueron capaces de poner a todo el público que había allí a saltar, bailar, gritar y dejarse llevar.

Sí, no es un concierto que vayas a recordar por su solemnidad. Pero a los que disfrutamos, y sudamos, de aquella actuación se nos dibuja una sonrisa en la boca cada vez que la recordamos.

Sepultura. Su última gira.

Autora de la entrada: Mia Wallace.

     Hablar de Sepultura es hablar de una de las bandas que ayudaron a cambiar para siempre el rumbo del metal. Después de cuatro décadas de trayectoria, los brasileños afrontan su gira de despedida y cada escenario se convierte inevitablemente en una celebración de su enorme legado. En Leyendas del Rock no fue diferente. 

  Sepultura ofrecieron una actuación contundente, demostrando que los años no han restado un ápice de fuerza a una banda que ha sabido evolucionar sin perder nunca su identidad. El repertorio recorrió distintas etapas de su extensa trayectoria, combinando la contundencia de sus primeros trabajos con algunos de los temas que terminaron convirtiéndose en imprescindibles dentro de su discografía. 

  Fue, sobre todo, un concierto para disfrutar de una banda histórica en uno de sus últimos capítulos. Y aunque resulta difícil resumir cuatro décadas de historia en una sola actuación, Sepultura consiguieron algo mucho más sencillo: salir al escenario, sonar como Sepultura y recordarnos por qué su nombre ocupa un lugar tan importante en la historia del metal. 

Salduie. El Win-Win del Folk Metal nacional.

Autora de la entrada: Laurilla Metalsexx.

     Después de toda una jornada llenita de buenos conciertos y cuando las fuerzas ya no son las mismas, llegaba, a última hora, el turno del brutal grupo de folk metal Salduie, quienes llegaron dispuestos a revolucionar uno de los escenarios principales del Leyendas. Y ya era hora de que volviesen (desde 2019…) ¡y, además, a un escenario principal! 

  Esta gente empezó con muchísima fuerza con “Imbolc”, y el cansancio se nos quitó de golpe. Se notaba que le tenían ganas al festival. Empezamos a cantar y saltar con ellos como poseídos por una gran fiesta.

  Siguieron con “Caraunios”, donde la magnífica combinación de voces entre Diego, con sus guturales, y Nem, con su registro más melódico, junto con toda la banda en su conjunto, hizo que las canciones se volviesen todavía más épicas.

  Y esto fue un no parar de temazos. Continuaron con “Los fuegos de Belenus”, una de mis canciones favoritas y en la que, sin duda, consiguieron traer todo el calor del verano al escenario.

  Después llegaron “Turma” y “Carus de Sekaiza” comenzando a repartir cosas… y  ya descubrimos que se trataba de… ¡espadas! y ¡Se las sacaron… las hinchables! con el logo.

  El grupo repartió muchísimas —pude conseguir una, ¡yes!— y lo que vino después fue absolutamente demencial: el Wall of Death más épico que ha vivido el Leyendas del Rock en sus 20 años, además de conseguir un Récord Guinness.

  ¡Fue legendario! Un mar de gente corriendo, espadas en alto, el público completamente entregado y Salduie al otro lado del escenario haciendo que aquello pareciese una auténtica batalla de otra época.

  Cayendo temazos como “Devotio”, “Neton” y “Caelia”, entre muchas otras. Y es que una de las grandes virtudes de Salduie es precisamente esa capacidad para combinar la contundencia del metal con unas melodías que consiguen transportarte directamente a otra época.

  Sus canciones se inspiran en las culturas prerromanas de la península, pasando por celtíberos, lusitanos, la conquista romana y otros episodios de nuestra historia. Así que escuchas buena música mientras aprendes historia. Es un win-win, sin duda.

  Y entonces llegó “Agua del Tejo”, con una brutal performance que volvió a demostrar que estos zaragozanos saben perfectamente cómo montar un espectáculo. Colosal, como solo Salduie puede hacerlo.

  El penúltimo tema fue “Numancia”. Una canción que habla de una tierra libre que no caerá por más que la sitien; una tierra eterna cuya alma, precisamente allí, en nuestro querido Leyendas del Rock, estaba destinada a despertar.
Y despertó. Sin lugar a dudas.

  Y para acabar, os dejamos enlace a nuestra página de Flickr, encofrado donde almacenamos los álbumes de los eventos que cubrimos. 

  Ahí encontraréis más fotografías de este primer día «leyendero»: LEYENDAS. ÁLBUM MIÉRCOLES 5.

Leyendas del Rock 2026. Miércoles.

  Y hasta este carrete fotográfico del Leyendas llega el Día Uno del festival villenero. Os esperamos en unos días para contaros acerca de la segunda cita, en vuestra forja predilecta de Heavy Metal. 

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