ZLive 2026: Breve crónica e impresiones de este querido festival. Lo pasamos por el soplete!

Z Live 2026.El Templo del Metal zamorano volvió a atronar a base del mejor y más variado Heavy Metal.

Soplete en vivo a modo de crónica-resumen de lo que aconteció en el magnífico festival Zamorano que nos tiene enamorados y al que no faltamos desde sus inicios.

    Desde la redacción de EdM intentamos estar en todos los metalsaraos posibles, contarlo desde nuestro prisma y estilo propio, y con fotos y material de calidad. En el caso del Z Live de Zamora, especialmente, pues hemos asistido y cubierto desde su primera edición incluyendo las peculiares que transcurrieron tras el Covid, apoyando a tope tanto a sus organizadores como a los metalsplinters que allí se congregan puntualmente.

  Pero no dejamos de ser unos cuantos locos por el Rock´n roll que a veces tenemos que priorizar responsabilidades; y en esta ocasión, no nos cuadró a ninguno de los «habituales».

  Aunque las Esquirlas del metal llegan lejos y dan calorcillo por toda la geografía nacional; y en esta ocasión abrazó que no abrasó (aunque por lo que nos cuenta casi) a un buen colega de festivales al cual un servidor conoce desde un remoto e inolvidable Rock Fest de Barcelona del 2017 y se nos ha animado a hacer un resumen e impresiones para dejarnos los dientes (más) largos y totalmente melancólicos por no haber podido vivir juntos de nuevo la experiencia. Mi querido Christian Fernández desde Tolosa cogió sus bártulos rumbo a Zamora con su eterna gorra verde (distintivo de personalidad inconfundible) y nos lo relata lo vivido así:

DÍA 1

Back to Zamora!

    Después de haber tomado el día anterior contacto nuevamente con la bella Zamora y
sus show cases del Pub Numancia (qué bestias Khorea) llegó el momento de abrir el
festival con un acústico en la Plaza del Maestro. Finnway fueron los elegidos y no
defraudaron con sus ritmos folk a golpe de violín. Para enmarcar su versión de
“Believer” de Imagine Dragons. Una vez dentro del recinto y previa parada técnica de
repostaje en la barra pudimos otear un poco a Noah Histeria, cuya propuesta pareció
no dejar indiferente a nadie con su técnico metal progresivo a dos voces. Serious Black
hizo lo que se suponía que iba a hacer, volar la cabeza a todo el mundo. Un despliegue
de heavy metal que logró que las cervicales de muchos se fueran al carajo nada más
arrancar. Y para los que aún las conservaran llegaron los belgas Evil Invaders, a los que
pudimos ver el año pasado en el Zurbarán, que se encargaron de destrozárselas a base
de thrash metal de la vieja escuela, sin artificios, directos al grano. El combo que
despedía el día era variopinto, ya que aunaba la brutalidad de Bury Tomorrow, cuyo
metalcore retumbó hasta en la Plaza Mayor, la oscuridad exquisita de Emperor en su
única fecha en España y el virtuosismo de Opeth, cabezas de cartel del primer día. He
de decir que antes del festival no eran santo de mi devoción y después del festival
siguen sin serlo; aunque su descarga fue impecable y a buen seguro sus seguidores quedaron completamente satisfechos. No soportaba ni un minuto más y decidí retirarme con la pena de no poder ver a Delalma.

DÍA 2

Hoy es el DIA!

  La jornada del viernes era la más interesante para mí en lo que a gustos se refiere. Los
acústicos de la Plaza del Viriato fueron maravillosos, con Wildhard y Carlos Escobedo
dando buena cuenta de los éxitos de Sober como “Arrepentido”. Me asomé a ver a los
ingleses Kardinal X en el recinto y la verdad me parecieron muy interesantes. Heavy
Metal de la NWOBHM directo al oído.

 

Burning Witches siguieron la tónica y dieron un auténtico conciertazo, pura energía y garra la de las chicas, pero yo tenía otro objetivo y estaba a punto de llegar. Desde Eibar a unos 57 kilómetros de mi casa, llegaba Su Ta Gar con el 35 aniversario de su LP “Jaiotze Basatia” y dieron una cátedra de heavy metal en euskera. Fue realmente emocionante girar la cabeza desde la primera fila y ver la enorme cantidad de gente que se dejaba la garganta en “Mari” o en “Jo ta Ke”, el vocalista Aitor Gorosabel se mostró emocionado varias veces a la hora de dirigirse al público y el respetable le ovacionó en todo momento. Un 10 de manual.

Blaze Bayley, el ex vocalista de Iron Maiden venía a reventarlo todo con una deliciosa selección de los éxitos de la doncella en los cuales participó, como  “Wrathchild” o “The Clansman”. Café para cafeteros pero del bueno.

  El Hard Rock de los suecos H.E.A.T. llevó a la gente a un estado de alegría puro, ¡qué buenos son estos tíos, coño!

Pero en esta ocasión mi objetivo volvía a ser otro. Los señores del águila y el castillo. Los veteranos del Heavy británico. Biff Byford y compañía. SAXON. 75 años tiene el citado vocalista pero quién lo diría. Dieron una auténtica masterclass de cómo hacer heavy metal del de toda la vida, sin artificios ni distracciones. Solo ellos, las luces y una pantalla detrás. “Hell, fire and Damnation” abrió la veda y la locomotora no se detuvo. La gente tiraba chalecos a Biff y el aparte de ponerse uno hacía lo mismo con los demás miembros del grupo, en un momento que la gente no dudó en inmortalizar. Para recordar la traca final de canciones, ojo, que es fuerte. “Motorcycle man”, “Denim and Leather”, “747 (Strangers in the night)”, “Wheels of Steel”, “Crusader” y “”Princess of the Night”. ¡Canela en rama, oiga!

Después de semejante barbaridad me tuve que retirar por aplastamiento, vaya.

DÍA 3
Rematando el festival.

    Con un calor espantoso y las fuerzas justitas conseguí llegar a La Marina para ver el
acústico de Profecía, que sonó muy bien con sus versiones de Celtas Cortos y Mago de
Oz.

  La idea era ir a ver a Latzen, pero fue imposible, la temperatura era cercana a los 35 grados y no había quien se pudiera poner al sol. Conseguí llegar a Dominum, que
con su buen shock rock inspirado en parte en Alice Cooper, conectó con bastante
gente. He de decir que me sorprendieron bastante para bien.

  Krisiun metió una buena dosis de thrash en vena, para tratar de dejarnos sin las pocas energías que nos quedaban. Tesseract era una banda que tenía interés en ver y no defraudó en absoluto. Metal progresivo de los viejos tiempos sin adornos, solo puro virtuosismo para hacer las delicias de nuestros paladares. Por si nos quedaba un gramo de aliento
  S.A. se encargaron de poner todo patas arriba y reventar lo poquito que quedaba de
nosotros. Sonido brutal, letras contundentes, fuego, pogos…”Ratas” o “Piedra contra Tijera” dejaron claro que los alaveses venían a incendiar el festival sin hacer
prisioneros. Y vaya si lo hicieron.

  Épica venía como cabezas de cartel del día pero por desgracia mi logística de regreso al día siguiente no me permitió verlos, solo pude oírlos desde la tienda de campaña. He de decir que a esa distancia (700 metros aprox)se oía muy bien y por lo que comentó la gente fue un show muy bueno.

  Tocaba despedirse de Zamora y del ZLive pero sólo hasta julio del 2027, donde ya han
anunciado la edición más ambiciosa de su historia y donde, por supuesto, estará un
servidor para contar todo lo que acontezca. ¡Salud&Heavy Metal!

  Y así, es como nuestro colega Christian nos resumió (mas conciso imposible) otros tres día inolvidables (para él y para todos los asistentes, claro) del festival Zamorano; el cual volvió a ofrecer algo más que un simple carrusel de conciertos. El entorno, la amabilidad, el intentar que la experiencia sea lo más completa y satisfactoria posible. ¡Espero el año que viene no me lo pierda! 

  Nada más finalizar el festival, ya nos han dado las fechas de la nueva edición: serán los días 17, 18 y 19 de Junio del 2027, y las entradas anticipadas con precio de promoción, las podéis adquirir a través de su web. 

¿Más crónicas de conciertos? En nuestra sección Soplete en vivo.

¡Hasta el próximo metalsarao, metal splinters!

Texto y fotos: Christian Fernández.

Edición: Javier Barrera (JB)

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