Sobredosis… de Rock ochentero genuino. Madrid, 17/04/2026.

Alzando la bandera del Rock.

Soplete en vivo: «Solo una noche», con Sobredosis (Madrid, La Sala del Movistar Arena, 17/04/2026)

    Estuvimos en el concierto «Solo una noche» de los míticos Sobredosis: Sangre joven para que nunca muera nuestro Rock, espíritu salvaje, pasión y un muy digno y merecido reconocimiento, más que una despedida. Os contamos cómo lo vivimos.

Una llamada inesperada, o mejor dicho con una propuesta de plan imprevisto, fue el detonante de un fin de semana fabuloso y de esos que se quedarán por siempre en la retina, en los recuerdos.

Mi amigo de facultad y pasión melopera (coleccionismo de música Heavy), el inimitable Íñigo Barranco «Ñako», iba a ir a un evento culinario en el que participaba su mujer y sus «malvadas» cuñadas (que son un encanto, le hacen la cobertura cuando él se va de concierto…), justo para el finde de la noche en que Sobredosis se reunía y ofrecería su último ritual. Yo me sumaría y, cosas del destino, al día siguiente Dark Moor festejaban su 25º aniversario, por lo que la fiesta podría ser doble.

El azar seguiría de nuestro lado porque finalmente nuestro colega haría el tour en solitario, agregándose a la ecuación otro compañero de EdeM, J. Barrera «JotaBé», ansioso de continuar una semana que sería de órdago, con varios empalmes conciertiles en Sevilla (La Rinconada).

Pero no quedaría la anécdota logística, pues nuestro querido amigo y adlátere de Esquirlas, Miguel Martínez, padre primerizo con un mes de bagaje, se uniría a este tour fuera de control, pero ya sería el sábado. No estuvo el viernes pero fue testigo de nuestras correrías.

Pudimos hospedarnos en alojamiento a menos de media hora del recinto, La Sala del Movistar Arena, y dos horas antes ya estábamos trasegando kankarros y tomando unos torreznos en un bar aledaño, con peña conocida (saludos a Chely y familia y la dupla Kemapúas y Loli G.)

Cambio de tercio, recalando por casualidad en una terna de baretos donde ponían otras marcas de cerveza almargen de la más conocida. Charlas rememorando bolos, incognita sobre cómo sonaría la sala (no había informes favorables, sonó de lujo), fotos con el Chino Banzai y el Molina de Ñu

Entrada física de recuerdo nada más enfilar la escalera que conducía al recinto, ya bastante lleno a falta de un cuarto de hora para el arranque y subidón, con un ambientazo.

Yo, que no fui parte de la eclosión del Heavy Rock de los ochenta, por edad, sino que lo abracé tiempo después y no siendo un género que controle salvo las grandes figuras, me vi sorprendido por un directazo del copón.

Llevaba semanas escuchando los dos celebérrimos elepés de la banda, por lo que ya me sabía bastantes temas. Cuando el «Ídolo» del Íñigo me animaba a darle oreja al álbum Caliente como un volcán, nunca imaginé que sería ese veneno del que habla Sobredosis, un disco extraordinario, con algunas letras realmente buenas, con mensajes que en la época (mediados de los ´80) calaban en una juventud que experiementaba cambios y se rendía a los atributos del Rock. El rock no te dará para vivir, pero sí satisfacción plena como en una de estas noches, aunque fuera solo una…

La sala, hasta la bandera... del Rock.
J. Cheka y al fondo J. Alcón,

¿Cuántas veces no nos ha berreado eso de «Dinosaurio del Roooock» o «Savia nueva para que nunca mueraaaaa»? Fue algo especial, esa conexión, y el que gracias a él, a nuestro Ñako, estuviéramos viviendo un excelente espectáculo de puro Heavy Rock, el estilo que le da vida a nuestro amigo.

Preparando el bolo con anterioridad, contactamos con la banda para hacer promoción del evento e incluso con proposición de entrevista que no pudo ser por problemas de agenda y porque se nos echaba encima el concierto. Nos desvelaron que otro de los músicos participantes que grabó esos dos discos míticos sería el guitarrista José de Benito. Vendrían arropados por el magnífico guitarra Juanjo Melero (ex Sangre Azul) y por el bajista Samuel Leirado, al cual no tenía el gusto de conocer pero, por lo visto, ha sido compañero de batallas de Luis García, y que le puso al igual que toda la banda pasión y garra.

Para las voces, serían dos vocalistas (a los cuales tampoco tenía el gusto de conocer) que, en dos registros diferentes, le dieron un toque personal a los temas. Johan Cheka de Rock con Ñ imprimió una impronta más Heavy y por su parte Javier Alcón un poco más rock´n rolero y macarra pero igualmente muy directo (aunque mirando demasiado el teleprónter). A los dos se les notó con experiencia y llevaron la batuta del show con mucha solvencia y haciendo que esos temas que en los discos originales no sonaban como se merecían, lo hiciese de una forma especialmente potente y frescos en vivo.

También subió un motivado Juan Huerta, primer vocalista de la banda, para interpretar «Víctima del asfalto», la cual grabó en el disco debut de la banda y se creó el primer momento nostálgico de la noche.

Muchos invitados fueron pasando después: Julio Castejón (que no cantó nada, pero como es muy amigo de Luis, se encargó de ensalzar la labor y el legado de Sobredosis); Niko del Hierro, para la versión del «Doctor, Doctor» que hicieron muy suya en los ochenta, y Manolo Arias, conocido guitarra partícipe en múltiples periplos en grupos españoles (Niágara, Atlas…) para el tema «Tu no eres el mejor» (uno de nuestros favoritos).

El repertorio, como estaba prometido, fueron los temas de los dos cd´s míticos y vaya setlist quedó:

  • Intro (Ritual)
  • Caliente como un volcán
  • Extrañas criaturas
  • Alíate
  • Víctima del asfalto
  • Bajo el fuego
  • Tú no eres el mejor
  • Sucio embaucador
  • No puedo vivir sin ti
  • Corriendo salvajemente
  • Fuera de control
  • Dinosaurio del Rock
  • Dinero mujeres y rock
  • Sangre Joven
  • Chico
  • Doctor Doctor
  • Aliate
  Flotando en el ambiente un aire Hard Rockero con Sangre Azul presente, me consta que había preparado un «Soy Tal como Soy» preparado, pero por culpa del encorsetamiento de tiempo de la sala nos quedamos sin ella, pero bueno, así es la vida.

Muchos estribillos cantados a pulmón por el respetable, pues estábamos «Caliente como un Volcán», aportando «Sangre nueva para el Rock´n Roll» (aunque los asistentes ya sumábamos unos pocos de miles de años; pero que lo que corre por nuestras venas será siempre fresco) y que nunca seremos un «Sucio Embaucador». Hemos intentado tener «Dinero, mujeres y Rock» (otro tema que puño en alto más fuerte cantó el público, y es que vaya himno!); hemos vivido «Corriendo Salvajemente»,  y somos unos «Chico» que nunca nos sentiremos como unos «Dinosaurios del Rock». «Alíate» fue interpretada dos veces como veréis, pero es que fue el que sirvió para todos los músicos y  colaboradores bandera de Sobredosis en mano terminar la fiesta como se merecía la ocasión. Una gran despedida de la banda. ¡Por supuesto que nos aliamos hace muchos años y mucha culpa fue por aportación de bandas como la vuestra!

¡Gracias Sobredosis! ¡Grandes Sobredosis!

Texto: Javier Barrera y Pablo Alarcón.

Fotografía y vídeo: Las mismas extrañas criaturas.

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